Luces navideñas para 'encender' el corazón de la ciudad

El alcalde pulsó el botón que ilumina la plaza Mayor junto a los ediles de Festejos, Cultura, y Promoción Económica además del presidente de los belenistas. • La Asociación ha montado este año el Belén Monumental de 50 metros cuadrados que vuelve a la plaza Mayor. • El alcalde ha remarcado que quiere que "haya vida en el centro" y ha sacado pecho de la remodelación integral que realizaron en esta zona al decir que "el centro luce hoy mucho mejor que otros años"


La luz inunda ya la plaza Mayor, corazón navideño este año, de manera intencionada. El alcalde, Antonio Román, ha pulsado el botón junto a los concejales de Festejos, de Cultura y de Promoción Económica además del presidente de la Asociación de Belenistas, abriendo así el programa navideño diseñado por el Ayuntamiento con un mensaje que ha trascendido el discurso festivo. 

El primer edil ha destacado por un lado, el ahorro energético que se conseguirá con el alumbrado a base de microlámparas LED instalado en 115 arcos de la ciudad, principalmente en las calles más comerciales y, por otro, defendido una apuesta por unas Navidades que se notarán más en el centro de la ciudad: “como consecuencia de la reforma integral emprendida en los últimos años, el centro de Guadalajara luce hoy mucho mejor que otros años. Queremos que haya vida en el centro y también en otras zonas comerciales de la ciudad”, ha señalado Román. Una prueba es que este año el mercado navideño se instalará en la Plaza Mayor, junto al Belén Monumental y el artesano en la Plaza del Jardinillo. Ambos serán inaugurados la próxima semana.

El acto ha contado con la participación de las rondas de la Alegría y la del Alamín, a la que se han sumado el propio Román y el concejal de Servicios Municipales, Mariano del Castillo, compartiendo incluso con su canto alguna estrofa. Los villancicos populares no han faltado tampoco en la inauguración del Belén Monumental, un belén que recrea diferentes escenas como la travesía en camello de los Reyes Magos, la vida cotidiana en el pueblo y como broche, el nacimiento, en una cueva, de Jesús junto a sus padres.

El Belén regresa después de muchos años a la plaza Mayor, con unas dimensiones similares a las de ediciones pasadas, 50 metros cuadrados, donde no falta ningún detalle -ni el camello que se esconde del sol entre las palmeras, ni la calle donde caminan y charlan los vecinos, ni el río o el molino, tampoco el pastor con sus ovejas-.

Junto al Belén, destaca además una campana de 8,5 por 8,5 metros y un abeto azul de similar altura. Es parte del decorado navideño que se verá a lo largo de la calle Mayor y que se une a los dos árboles de Navidad de las plazas del Jardinillo y de los Caídos y la estrella de Navidad en Santo Domingo, que supera los 10 metros de largo.