El enigmático manual de amor del Arcipreste

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, dejó plasmado en su ‘Libro de buen amor’ consejos, tretas para seducir y desengaños, con el objeto de compartir consejos útiles. • Los profesores de la Universidad de Nebraska-Lincoln, Anthony Zahareas y Oscar Pereira publicaron en 2010 una edición crítica de este libro, de lo mejor de la literatura española, que descubre enigmas. •  De libro, se desprende que el Arcipreste escribió una obra “atrevida” y “novedosa”, que permite adentrarse también en el universo de la escritura de Juan Ruiz, del que se conocen pocos datos biográficos.


Tras sus arduas experiencias amorosas en pleno Medievo, el Arcipreste de Hita, Juan Ruiz (hacia 1283-1350), quiso dejar plasmado en ‘El Libro de buen amor’ una serie de desengaños, consejos y tretas para seducir a varias mujeres con el fin de “dar ejemplo de buenas costumbres”. 

Dueñas, panaderas, viudas, jóvenes, monjas, moras... unas quince “hembras placenteras” fueron objeto de amor-placer de este Arcipreste, del que apenas se conocen datos biográficos –salvo que verdaderamente era arcipreste de la localidad guadalajareña de Hita– pero que dejó escrita una única obra que figura entre lo mejor de la literatura medieval española, a la altura de ‘La Celestina’ y del ‘Cantar del Mio Cid’.

Como un par de cirujanos, los profesores de la Universidad de Nebraska-Lincoln Anthony Zahareas y Óscar Pereira, han metido el bisturí por segunda vez en esta “autobiografía ficticia” del Arcipreste para descubrir algunos enigmas que todavía rodean a esta obra “inagotable” desde el punto de vista documental y literario.

Lo han hecho en una edición crítica, fruto de una colaboración de 20 años, un grueso volumen de 1.200 páginas publicado en la editorial Akal en 2010, donde aportan variedad de materiales, entre ellos una amplia introducción sobre el autor y su obra, que facilita “una lectura comprensiva del texto sin necesidad de utilizar fuentes adicionales y permitirá al lector navegar con provecho en el mar de la escritura juanruiciana”, explica el profesor Pereira a través de correo electrónico. 

A pesar de la colaboración, Pereira y el profesor Zahareas no coinciden “en aspectos esenciales”, afirma el primero, “pero esto crea una situación que permite la fusión de diversas perspectivas y la aparición de ambigüedades, un resultado que hubiera agradado a nuestro buen amigo Juan Ruiz”.

La edición incorpora cerca de 600 páginas de glosas críticas que ofrecen comentarios y lecturas de casi todos los versos del Libro. Zahareas, profesor de la Universidad de Nebraska-Lincoln, recuerda en el prólogo que la obra del Arcipreste aborda “el inmenso problema histórico de las crisis religiosas desde el ángulo escueto de los pecados imaginarios del protagonista”: un “clérigo medio” que hacia 1340 dejó escrito con cierta ironía y dosis de humor una especie de manual amoroso, con el que el Arcipreste pretendía “facilitar la salvación de las personas mediante una enseñanza que entretenga y divierta”. 

El lector deberá saber que no encontrará sólo consejos sino testimonios del ‘sinvivir’ de este eclesiástico que se desvive por “mediar” entre el ‘buen amor’ de Dios y el ‘loco amor’ del mundo.

Libro “osado”
Pese a rozar casi los 700 años, el Libro de buen amor sigue interesando: “Sin duda alguna es un libro osado”, dice Pereira, “esto probablemente explica que uno de los copistas que intervino en la tradición manuscrita interpretara las alusiones que Juan Ruiz hace a su ‘prisión’ en forma literal y lo viera en la cárcel –por mandato del cardenal don Gil, arzobispo de Toledo– dedicado a la composición del libro”. 

No sólo es una obra atrevida sino “novedosa porque combina el uso de la primera persona que ya estaba en la tradición del mester de clerecía con el uso habitual en la literatura religiosa del yo ejemplar”, añade.

Además, resultó un libro “controvertido para la época” por abordar el tema de la castidad del personal religioso: “era normal que los clérigos varones cohabitaran con mujeres y precisamente el Libro conecta con el intento de la iglesia castellana de implementar las estipulaciones al respecto del IV Concilio de Letrán” (Concilio convocado por el Papa Inocencio III entre 1215 y 1216 para tratar temas relativos a la fe y la moral).

La edición ha sido diseñada, explica Pereira, “con un lector actual en mente, un lector que probablemente no es especialista en la materia, pero que por unas u otras razones tiene interés en establecer una relación productiva con el texto, tal como la quería Juan Ruiz”.

Conviene resaltar que “contra lo que pueda pensarse espontáneamente”, añade el profesor Pereira, “la cultura medieval castellana es realmente una cultura extraña, es decir, muy alejada de la nuestra. El profesor Zahareas y yo hemos puesto a disposición del lector en esta edición toda una serie de materiales y ayudas que le van a permitir navegar con provecho el mar de la escritura juanruiciana. Subrayar en este sentido que la edición incorpora cerca de 600 páginas de glosas críticas que ofrecen comentarios y lecturas de casi todos los versos del Libro”.

Documento antropológico
La bibliografía acerca de la obra es inmensa. El Libro es valioso no sólo como “documento histórico-antropológico”  sino porque “ofrece una enorme cantidad de información sobre la cultura, la sociedad y la vida cotidiana de la época en que fue escrito” y desde el punto de vista “literario”, porque tuvo “una enorme relevancia en la historia de la literatura castellana, que ya fue capaz de apreciar Íñigo López, el Marqués de
Santillana, en el siglo XV”.

El Libro del Arcipreste “no es sólo uno de los textos literarios más importantes de la fase medieval, sino incluso de toda la historia de la literatura escrita en castellano”, señala Pereira, que quedó fascinado por “la sátira que el Arcipreste dirige contra sí mismo, el sentido de humor extraordinario que consigue con un uso recurrente de la parodia y la utilización sofisticada de la ironía” y por personajes como “la trotaconventos, la medianera, la correveidile y nuestra buena amiga la alcahueta, la madre de Celestina y trasunto paródico y mundano de la Virgen María”.

Tras esta nueva revisión del 'Libro de buen amor', los investigadores que quieran sumergirse de nuevo en el universo del arcipreste hiteño Juan Ruiz para descubrir más enigmas tendrán que hacerlo juntos.

“Una edición de esta naturaleza está probablemente más allá de lo que una o dos personas puedan aportar a lo largo de su carrera profesional; en su idealidad, tendría que ser una labor colectiva y colaborativa, una edición digital con conexiones hypertext y acceso a internet. Fenómenos como el de Wikipedia apuntan el camino a seguir”, concluye Pereira.