La buena salud del cine alcarreño

No señores, cuando uno lee ‘X MAC’ no significa que el emporio del desaparecido Steve Jobs haya sacado al mercado una nueva generación de ordenadores, ni que una famosa cadena de restaurantes de ‘engulle food’ haya sacado una hamburguesa de última generación. Es mucho más que eso.

El 1 de diciembre en el Centro San José de Guadalajara se celebraron ya diez años de cine hecho en Guadalajara. Son diez años de cine aficionado que ha ido creciendo tanto en número de cintas como en calidad.

Como ya se comentó en el San José, en la primera edición de la MAC era ya complicado encontrar cortometrajes que pudieran cubrir la duración de la muestra. En esta edición, han sido catorce los trabajos que se han podido ver. Y mas de ochenta los que se han podido visionar durante esta década.

Una de las novedades de este año ha sido convertir la muestra en competitiva. Motivo de discordia entre algunos de los cineastas. Sobre todo por el voto popular que puede desvirtuar el principal objetivo de esta fiesta del cine. La difusión de la cultura y mostrar a Guadalajara el talento creativo que se mueve por sus calles.

Lo que mas me sorprendió al llegar al salón de actos es ver que no cabía un alma. Sobre todo sabiendo que había derby futbolístico. Y esto si que es un motivo de celebración. Que habiendo fútbol y que se llene una sala de cuatrocientas butacas es todo un logro hoy por hoy. Uno de los grandes fallos del salón de actos del San José es su acústica. Ya podías haber hecho el mejor sonido para tu cortometraje que allí visto era un horror.

En el Teatro Moderno se hubiese escuchado y visto bastante mejor pero por otro lado se habría quedado gente fuera por lo limitado del aforo.

A mi parecer es posible que el voto popular pueda beneficiar a trabajos que hayan podido reunir a más amigos en el patio de butacas. Pero en el caso de que hubiera jurado, ese jurado también tendría que ser totalmente independiente a los organizadores de la muestra. Por lo tanto, nunca lloverá a gusto de todos. 

Mojándome un poco en el asunto de los premiados, para mi gusto el cortometraje que se merecía ese primer premio por su realización y que más me sorprendió por su puesta en escena, su dirección actoral y por su fotografía fue ‘Sun, Sand, Survival’ de Álvaro Moro y Óscar Cavaller. Gran trabajo también por parte de Luis Moreno en ‘La Presa número 7’ y divertido homenaje al cine español de Julián de la Fuente en ‘Un turista entre un millón’, la cinta ganadora. En el caso de ‘Nihilista’ de Laura Benito me pareció un cortometraje que enganchaba con su sencillez. ‘Té pakistani’ comenzó con lentitud pero fue creciendo según pasaba el metraje. El resto de trabajos tuvieron sus aciertos y sus fallos, al igual que los anteriormente mencionados, pero se trata de la fiesta del cine de Guadalajara. Que es el verdadero ganador.

Ya pasado el visionado de los trabajos, la Diputación de Guadalajara de mano del jefe de Sección de Cultura, Placido Ballesteros, rindió un merecido homenaje a Julián de la Fuente por su apoyo al  cine aficionado. Homenaje abrigado por el aplauso de muchos cineastas que estuvimos presentes y que de una u otra manera contamos, en algún momento, con el apoyo de Julián.

Con polémica o sin ella, lo primordial era ver que cada año se realizan más producciones de origen alcarreño, que cada vez aparece mas gente dispuesta a contar historias en imágenes y que, por supuesto, cada año se suman más espectadores para disfrutar de los trabajos hechos por los cineastas de Guadalajara. El cine alcarreño goza de buena salud y, por supuesto, allí estuve para poder atestiguarlo.


El cineasta alcarreño David Corroto escribe sus críticas de estrenos, comentarios sobre cine de Guadalajara y otras impresiones en su blog ‘Film in progress’.