El ‘pre-día’ de la Constitución

Como piojos en costura estaban ayer nuestros próceres locales en la ceremonia del aniversario de la Constitución. Un acto institucional que, un año más, los políticos han decidido adelantar y no celebrar en su día, que es hoy, imaginamos que para poder cogerse el festivo, y de paso el puente: una cosa son los valores constitucionales y otra cosa es un botijo.

Este año el anfitrión de este acto que rota entre administraciones -estatal, regional, provincial y municipal- ha sido el subdelegado del Gobierno, Juan Pablo Sánchez Sánchez-Seco. En su discursó habló de las dos o tres cuestiones que consideraba más relevantes para este trigésimo cuarto aniversario de la Carta Magna: del consenso con el que nació, de la modélica Transición, del idioma castellano y de la unidad de la patria.

También consideró el de Pastrana que nuestra Constitución es heredera de aquella otra primigenia constitución liberal de 1812 declarada en Cádiz... pero, si les digo la verdad, no se parecía a esta nuestra ni en pintura, a Dios gracias.

Otras cuestiones que se recogen en esta Constitución, la de 1978, y que estos días están en plena convulsión, se quedaron para mejor ocasión. Sánchez-Seco no habló del derecho a la sanidad y la educación univerales, ni del derecho y el deber del trabajo, ni del derecho a la vivienda o el derecho a la libertad de expresión e información. Lo importante para el subdelegado, ya saben, ha sido la indisoluble unidad de la nación, patria común de todos los españoles.

Y, por cierto: sin periodismo no hay democracia.


Óscar Cuevas, periodista. Director de Informativos de Canal 19 2.0.