Nuevo cóctel de la fórmula Burton

Título original: ‘Frankenweenie’. • Director: Tim Burton. • Guión: John August y Tim Burton. • Género: Animación. • País y año: EEUU, 2012.


Ya en los años ochenta, con ‘Beetlejuice’, Tim Burton pareció encontrar su fórmula de la coca-cola particular, la que tanto éxito le ha dado –en la mayoría de los casos, pues ha tenido más de un tropiezo– durante casi tres décadas.  Todo buen aficionado al cine conoce los ingredientes habituales de su cóctel, aparentemente inocuo pero no siempre para todos los paladares ni para todas las edades: una fuerte base de terror o fantasía (generalmente de ambas cosas a la vez) aderezada con ligeras dosis de humor, amor y aventura, con un regusto final a nostalgia y siempre acompañada de una gran calidad técnica. Demasiado macabro para ser infantil, demasiado infantil para ser macabro, el director británico ha llegado durante décadas a un amplio público gracias a un estilo peculiar que, todo sea dicho, ha repetido hasta la saciedad hasta convertirlo en una distinguida marca de la casa.  “Si algo tiene éxito, ¿para qué cambiar?”, debe pensar Burton. 

Su nueva cinta, ‘Frankeweenie’ –basada en un corto que había realizado hace casi 30 años– no es ni mucho menos una excepción en su amplia filmografía, pues contiene los ingredientes de sobra conocidos y antes expuestos. Esta ‘Frankenstein’ con protagonista perruno tal vez no resulte brillante, pero sí efectiva: oscura, emotiva, a ratos entretenida, con simpáticos personajes (no todos), con un fondo de terror que estremecerá a muchos niños –e incluso a algún adulto aprensivo–, con más de un buen gag aunque sean menos de los esperados y con bastantes referencias a conocidas pelis de miedo como ‘Gremlins’ o ‘Godzilla’.
No tan divertida como ‘Pesadilla antes de Navidad’ ni tan elaborada como ‘La novia cadáver’, pero en una línea similar a ambas, es una buena película que desde luego resulta honesta, pues no trata de engañar a nadie. Que no se la pierdan los incondicionales de Burton.