Mejor de 'Amanece que no es poco'

El periodista Rubén Madrid opina sobre el cambio de criterio del desfile temático de este año, sobre 'Juego de Tronos', dirigido a un público diferente al habitual y sin anuncio previo del tema. 


Vaya por delante que yo también me aburrí en el desfile de Ferias del sábado. Pero, sinceramente, esto es lo de menos. Lo que no me quito de la cabeza desde hace dos días es la escena de un pequeño en primera fila llorando y la cuestión de “la idea”, de quién tuvo la idea, de quién se la compró.

No alcanzo a imaginar qué deriva adoptó esa supuesta reunión en la Concejalía de Festejos para que su 'brainstorming' culminase con la decisión satisfecha de dedicar el desfile al tema 'Juego de Tronos'. O si más bien fue una licencia en plan “no hay narices a basar el desfile de este año en una serie de intrigas políticas, sexo y violencia para mayores de 16 años”. No lo sé. Pero lo que extraña por encima de todo es que nuestro neoliberalísimo equipo de gobierno no tenga interiorizado un concepto tan elemental de la economía como el “target”, es decir, el público objetivo al que va dirigida una propuesta. En el desfile de Ferias de Guadalajara se ha apostado este año por una temática minoritaria (aunque sea una de las series más vistas, la mayoría de la gente no ve 'Juego de Tronos') y que no coincide con las inclinaciones de la parte más nutrida del público que acude cada año a este desfile, desde que se separaron peñistas y carrozas.

Cada año puede convencer más o menos el acabado. A mi juicio, los primeros fueron los más vistosos, pero creo que esto debe juzgarse también en consonancia con el coste del desfile, un dato que últimamente se nos está escatimando. Pero en esta ocasión el debate supera la evaluación del resultado final (la belleza de las carrozas, la alegría de las comparsas, la conveniencia o no de sacar a pasear animales y colecciones de hazañas bélicas...). Lo primero que está sujeto a debate es la propia ocurrencia. Insisto: ¿Quién tuvo la idea de que el desfile de Ferias, abarrotado de público familiar, fuese sobre 'Juego de Tronos'?

Porque hay margen para darle muchísimas vueltas a una propuesta que integre al público infantil. Entre salirse del excesivamente edulcorado mundo de Disney del año pasado y de las temáticas más clásicas (o digamos claramente más vistas) y apostar por esta especie de “cabalgata halloween”, donde sólo el lanzamiento de caramelos rescató del aburrimiento a los más pequeños, pueden surgir decenas de alternativas. El desfile de la primera edición, sobre historia de Guadalajara, resulta inspirador.

Esta vez, muchos de los que no seguimos la serie nos quedamos mirando a las carrozas como la vaca al tren y ni siquiera hubo, por ejemplo, un folleto de mano que pudiese situarnos. A mí, por ejemplo, me llamó la atención un tío muy feo que lanzaba miradas desafiantes desde lo alto de su caballo. No sabría decirles de quién se trata. Y también el dragón del final que echaba fuego, con la rubia que ya había visto en las promociones de la serie en Movistar +. Esta sí sé que es Daenerys Targaryen, cualquiera lo encuentra en Google poniendo “protagonista rubia de Juego de Tronos”. Y entre los niños, a mi alrededor, vi de todo: desde el que lloraba acojonado y tuvo que marcharse hasta mi hijo, que se volvió a casa con la sensación, según me confesó, de haber visto un raro desfile de dragones y romanos.

Y alguno dirá, ¿acaso el desfile de carrozas es sólo para niños? Pues aquí lo más correcto sería pensar que debería de ser para todos los públicos, lo que de nuevo compromete la elección de este año. Pero si acaso tuviese que ser para algún público en particular, pues sí, sobre todo para público familiar. Basta observar quiénes se arremolinan en torno al recorrido para saber que el desfile no se hace precisamente para periodistas, peñistas, adolescentes o para la tercera edad, sino fundamentalmente para familias con niños.

Y si el modelo da un giro, si hay un cambio de “target”, lo más acertado por parte del Ayuntamiento consiste en hacer lo contrario de lo que hizo: anunciarlo. Poner sobre aviso al público de que este año, a diferencia de los seis anteriores, la temática sería más limitada, en una apuesta extraordinaria que hoy lunes estaríamos debatiendo si debería continuar o no.

Alguien ha decidido que este año 2017 el desfile de las Fuerzas Armadas en La Chopera era también para niños y que el de Ferias tenía que ser, en cambio, para adultos. La decisión, discutible, debería haberse explicado en rueda de prensa. Porque entiendo que no sólo ha habido una elección de tema, sino un cambio de formato. Y el debate es trasladable, por cierto, a esa cabalgata de Reyes Magos que adopta cada año hechuras de belén viviente.

Confío en que los asesores municipales con sus 'master' en mercadotecnia enfoquen mejor en las próximas ediciones el “target”. Yo, por si acaso, para el año que viene me pido unas carrozas de 'Amanece que no es poco', no sea que les dé por hacerlo de 'Cuéntame'. ¡Y que viva el munícipe por antonomasia!

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