La iglesia de mi pueblo se cae

Carta abierta al Obispado de Sigüenza-Guadalajara para denunciar el estado de ruina de la iglesia y torre de Mirabueno. • El pueblo lleva "más de 20 años intentando que se arregle".


Me dirijo a ustedes para hacer visible públicamente el estado de la iglesia y torre de Mirabueno.

Nuestra iglesia, así la considera el pueblo, tiene su origen como ermita del siglo XIV, con varias construcciones entre los siglos XVI y XVIII. Es una iglesia grande, representativa del renacimiento rural. Su torre posee detalles artísticos, como las gárgolas aun existentes, figuras animales y humanas, los arcos y basares de decoración del campanario que con las inclemencias del tiempo en esta comarca -límite de la sierra y la Alcarria- van empeorando ante la dejadez del edificio.

El coro y el acceso al campanario llevan cerrados y sin uso, para su fiesta mayor y romería, desde hace varios años. El perímetro exterior de la torre ha sido delimitado hace unos años por el Ayuntamiento por el peligro que supone pasar por debajo.

Sé que el coste de reparación de este templo religioso es mucho, pero sé también el coste emocional que supone para los hijos del pueblo sentir el abandono hacia nuestro edificio identificativo. Poco es lo que unos vecinos y un ayuntamiento pequeño pueden hacer si no hay iniciativa de arreglarlo por su parte. Los feligreses de la parroquia perderán un templo para rezar pero el pueblo entero pierde una seña de identidad y patrimonio artístico.

Más de 20 años llevamos intentando que se considere un arreglo integral de la torre y la iglesia en general y varias han sido las subvenciones y colectas obtenidas por el pueblo, quizás no las suficientes para que el párroco de turno y este obispado considere al templo de Mirabueno en sus planes inmediatos de conservación de patrimonio. Grano a grano y con el interés de todos se puede ir construyendo el granero, sin despreciar ningún apoyo.

La imagen que esta iglesia guarda en su interior, la de la Virgen de Mirabueno, es venerada en romería en el mes de mayo, este año el sábado 27, por pueblos de las 3 veredas. Son invitados unos 40 municipios, de los que participan cada año unos 20 pueblos. Es una romería e imagen mariana de mucha devoción en la comarca desde hace siglos, con presencia en décadas anteriores del obispo y aún a día de hoy con autoridades civiles provinciales, regionales y nacionales. Se mantienen aún los exvotos y ofrendas en el camarín de la Virgen, así como una Hermandad de la Virgen constituida en origen por sacerdotes de toda la Diócesis y seglares tanto de Mirabueno como de otras poblaciones. 

Ruego a esta diócesis de Sigüenza-Guadalajara en este mes de mayo, mes de María, no deje por olvido y dejadez ver caer el patrimonio de un pueblo y el templo que alberga a su patrona, la Virgen de Mirabueno.

(*) Noelia Clemente Pariente es educadora y gestora turística.

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