Que les corten la cabeza

Título: Alicia a través del espejo. • Dirección: James Bobin. • Guion: Linda Woolverton. • Género: Fantástico. • País y año: Estados Unidos, 2016. • Reparto: Mia Wasikowska, Johnny Deep, Helena Bonham Carter, Anne Hathaway, Sacha Baron Cohen, Michael Sheen, Alan Rickman, Stephen Fry, Timothy Spall, Rhys Ifans, Ed Speleers. 


La ‘Alicia en el País de las Maravillas’ que nos trajo Tim Burton en 2010 fue un producto claramente prefabricado (recordad que llegó en plena cresta del 3D, cuando las salas se atiborraron de películas forzadas, con más desacierto que fortuna, a la moda estereoscópica por el efecto ‘Avatar’), pero que al menos tenía algunos elementos que podíamos valorar positivamente, como su alegato claramente feminista -algo que sorprende, para bien, dentro de una producción típicamente Disney- y el debut de la prometedora Mia Wasikowska. Ahora bien, aquel guion, que venía a ser un remake y a la vez una secuela de la inolvidable cinta de animación de 1951, ya contenía muchos elementos de la continuación literaria ‘A través del espejo y lo que Alicia encontró allí’, también escrita por Lewis Carroll. Así que, puestos ahora a afrontar una continuación cinematográfica, ¿qué recursos quedan cuando los principales ingredientes ya los has quemado en la película anterior?

Pues este ‘A través del espejo’ no tiene prácticamente nada de literatura, y se saca de la manga tanto un conflicto que no atrapa -el Sombrerero se deprime porque echa de menos a su familia perdida, el enfrentamiento infantil de las dos hermanas Roja y Blanca- como un recurso demasiado trillado -los viajes en el tiempo-. Debo admitir que la incorporación del personaje de Sacha Baron Cohen es bastante acertada –un aparente villano que, en realidad, es un guardián que vela por evitar una destructiva paradoja-, pero el libreto no solo no engancha al espectador -todo es demasiado trivial para el adulto y artificiosamente embrollado para el infantil- sino que se empeña en meter con fórceps una moralina familiar que termina por ser indigesta. Se nota que ya no está Burton detrás de la cámara –dirige un tal James Bobin, que hasta ahora solo había hecho vídeos de Ali G y las dos últimas películas de los Muppets- ; el director de ‘Ed Wood’ o ‘Big Fish’ siempre intenta poner algo de picardía en el asunto, incluso en sus trabajos más flojos. Aquí, no hay nada de nada.  

A todo esto hay que añadir que, como suele ocurrir en estos casos, ya no hay capacidad de sorpresa –los personajes son demasiado conocidos y los escenarios digitales son aún más artificiales que en la anterior- , dando como resultado un film anodino y totalmente prescindible, de esos que se olvidan fácilmente a los pocos días del visionado y de los que da hasta pereza escribir. Con eso lo digo ‘tó’.  

Artículos Relacionados