Los viejos rockeros nunca mueren

Título: 'Creed: la leyenda de Rocky'. • Dirección: Ryan Coogler. • Guion: Ryan Coogler y Aaron Covington. Género: Drama. • Año y País: 2015, Estados Unidos. • Reparto: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Tessa Thompson, Phylicia Rashad, Will Blagrove, Juan-Pablo Veza, Andre Ward, Tony Bellew.


Estoy seguro de que muchos se habrán hecho la misma pregunta que yo: ¿de verdad es necesaria otra entrega, otra más, protagonizada por el púgil cinematográfico más famoso de todos los tiempos, cuando hace apenas diez años se había retirado oficialmente de los cuadriláteros y de la pantalla? O, dicho de otro modo: ¿merece la pena ir a ver ‘Creed, la leyenda de Rocky’?

Son dos preguntas sin respuesta clara y con algo de trampa en el planteamiento. ¿Eres fan de ‘Rocky’? Entonces no lo dudes, corre a ver la película: más allá del fútil subtítulo que aquí le hemos colocado -sobre todo cuando la historia se centra en las andanzas del hijo de Apollo Creed, aquel rival y luego amigo, más que en el legado del ‘Semental Italiano’-, nos encontramos ante un homenaje en toda regla, sentido y sincero, hacia uno de los héroes del celuloide más queridos y admirados que nos ha dado el Séptimo Arte en los últimos cuarenta años, y que, a pesar de las buenas sensaciones que nos había dejado aquel ‘Rocky Balboa’ de 2006 como cierre de la saga, es verdad que el reconocimiento siempre parece más honesto -y se saborea mejor- cuando te lo dan otros y no tú a ti mismo. Y ‘Creed’ es, con todas sus virtudes y defectos -que ahora comentaré-, un eficaz ejercicio de entretenimiento que sigue a rajatabla los cánones de la serie, con ese protagonista que lucha por hacerse un nombre -aunque, las cosas como son, económicamente tampoco le va mal al chaval tras haber pasado parte de su infancia en un orfanato- que se levanta a cada golpe de la vida y del boxeo y que verá también el lado menos amable del deporte. No faltan tampoco ni el añorado gimnasio de Mickey ni la mítica escalinata de Filadelfia.

Pero si sencillamente eres un espectador curioso que recuerda con cierto aprecio aquel film de 1976 con el que se dio a conocer mundialmente Sylvester Stallone, seguramente esta propuesta te parezca una cinta tan amable como innecesaria. Si los haters se han despachado a gusto buscando similitudes entre ‘El despertar de la Fuerza’ (J.J. Abrams, 2015) y ‘La guerra de las galaxias’ (la original de George Lucas de 1977), con esta también se podrán despachar a gusto: apenas hay diferencia en la trama y los personajes, salvo un par de localizaciones y los nombres de los protagonistas.

'Creed’ se queda algo tibia porque, al final, uno no sabe si está ante una secuela, un spin-off, un reboot o qué. ¿Podría ser el comienzo de una nueva saga, centrada ahora en las andanzas (deportivas y vitales) de Adonis Creed Johnson? Bueno, desde luego no se puede negar el carisma y el entusiasmo que le pone Michael B. Jordan a su personaje -logra que, hasta físicamente, nos le creamos como hijo en la ficción del recordado Carl Weathers-, y que el director Ryan Coogler nos ofrece como credenciales algunos momentos verdaderamente inspirados, como ese combate filmado por completo en un asombroso plano-secuencia que introduce literalmente al espectador en la pelea. Tiempo al tiempo: no sabemos lo que pasará en el futuro, ni si este será por fin el canto del cisne de Balboa, pero Stallone -que, por cierto, está más contenido y sereno que nunca- ya se puede dar por recompensado: Globo de Oro en mano, podría conseguir, cuatro décadas después, y otra vez de la mano de Rocky Balboa -su creación más querida y personal-, el primer Oscar de su carrera.

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