Estos zombies no muerden

Título: Maggie. • Dirección: Henry Hobson. • Guion: John Scott 3. • Género: Thriller, terror. • País y año: Estados Unidos, 2015. • Reparto: Arnold Schwarzenegger, Abigail Breslin, Joely Richardson, J. D. Evermore, Laura Cayouette, Amy Brassette, Dana Gourrier, John L. Armijo, Aiden Flowers.  


Con un notable currículum a sus espaldas -ha protagonizado, no lo olvidemos, algunos de los más exitosos taquillazos de todos los tiempos- y una fortuna considerable en su cuenta corriente, el casi septuagenario Arnold Schwarzenegger no parece tener ninguna prisa por jubilarse. Más bien al contrario: tras dos legislaturas como ‘gobernator’ de California, parece tener prisa por recuperar todo ese tiempo que permaneció alejado de los platós y los rodajes, y en los últimos cinco años ha participado en siete películas y ya ha anunciado otras tres.

Pero entre esos nuevos proyectos y su reciente regreso a la saga que le lanzó al estrellato -‘Terminator Génesis’- está ‘Maggie’, una cinta que llega curiosamente con bastantes meses de retraso a España y que, seguramente, no sobresaldrá entre lo más destacado de la filmografía de Chuache. ¿Por qué? De entrada, porque el planteamiento está demasiado trillado: se trata del enésimo replanteamiento del apocalipsis zombie -que tuvo un cierto boom hace unos años, pero que actualmente está de capa caída- con joven infectada (Abigail Breslin, la recordadísima ‘Pequeña Miss Sunshine’) y padre coraje dispuesto a cualquier cosa con tal de mantener en su regazo a su hija. Un punto de partida que puede suscitar cierta curiosidad, pero no podemos olvidar que no es la primera vez que el cine y la televisión lo ponen encima de la mesa, aunque sea con ligeras variantes; rápidamente se me vienen a la memoria los cortos españoles ‘Carlota’ (Jorge Mañes & Nilo Mur, 2009) y ‘La otra cena’ (Albert Blanch, 2013), así como la naturaleza del personaje del Gobernador (David Morrissey) en la catódica ‘The Walking Dead’.

Pero, en realidad, el mayor problema de ‘Maggie’ no viene por ahí, ni por su heterogéneo y voluntarioso reparto -donde también encontramos a Joely Richardson- que hace lo que puede con unos personajes de trazo único. No, en realidad su mayor lastre lo encontramos en la tibia realización llevada a cabo por Henry Hobson, un tipo procedente del mundo del diseño gráfico y que hasta ahora solo había dirigido el tráiler de un videojuego y los segmentos de vídeo de la gala de los Oscar de 2012. Ni siquiera un mal cortometraje. ¿Era suficiente bagaje para darle ya las riendas de toda una película? Evidentemente, no: falta contundencia, ritmo, pasión y, sobre todo, un guion que ofrezca algún punto de interés más allá del evidente deterioro de la chica protagonista. Que para contar eso, quizá con un corto de quince o veinte minutos hubiese sido más que suficiente.

Puede en manos de otro -uno con algo de experiencia como director, aunque solo hubiese sido en cortos, televisión o videoclips… ¡algo!- , este podía haber sido un interesante, o al menos entretenido, giro de tuerca al subgénero. Sin terminar de decidirse si es un drama o una cinta de terror, y sin ningún tipo de simbología en el subtexto -que es lo que hace verdaderamente interesante a las fábulas de ciencia-ficción-, ‘Maggie’ se queda simplemente en lo anecdótico, y ya.

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