Nada nuevo bajo el sol

La crítica ha dicho que Lagarto Amarillo mueve culos y corazones. Los primeros, gracias a los ritmos latinos que imprimen en buena parte de sus canciones; los segundos, gracias a las baladas que pintan de sonidos pop y letras de amor y culpas redimidas. 'Estoy mintiendo de verdad', último disco de la banda madrileña, formada por los hermanos Pablo, Patricia y José Mora (Chema Buhígas, que participó en la formación inicial en 2001, dejó el grupo en 2008), podrá escucharse en directo en el Espacio Tyce el próximo 7 de septiembre.

El álbum tiene un claro single, con el que arrancan: el pegadizo ‘Dejarse la piel’. Basta escucharlo para reconocer sonidos de artistas como Melendi o Estopa, algo que, por otra parte, sucede a lo largo de todo el disco. El sonido no es nada nuevo sino perfectamente reconocible (ocurre, por ejemplo, con ‘Desapareciendo’, que evoca a Juanes).

Lagarto Amarillo funciona mejor con las canciones de medio tiempo como ‘Por eso (Kantamelade)’ –donde hablan de amor, tema recurrente- y en las baladas  como ‘Una vez más’, ‘Parte de mí’ o ‘Culpable’, otra melodía pop, esta vez al estilo de Maldita Nerea, donde se redimen culpas “por haber esperado tu amor, por darte calor y haberte perdido otra vez, por haber aprendido a querer”.

En este disco hay canciones para bailar como ‘Mentira’ (con Manu Chao sabría mucho mejor) o ‘Yo nunca quise’, mitad Melendi, mitad Estopa, donde Patricia hace la segunda voz. Pese a no aportar nada nuevo bajo el sol, hacen canciones con estribillos pegadizos.

  

Artículos Relacionados