‘Malavita’, secuela fácil

Título: 'Malavita'. • Título original: ‘The Family (Malavita)’ • Director: Luc Besson. • Guión: Luc Besson y Michael Caleo, a partir del libro de Tonino Benacquista. • Reparto: Robert De Niro, Michelle Pfeiffer, Tommy Lee Jones, Dianna Agron, Domenick Lombardozzi, Vicent Pastore. • Género: Thriller / Comedia negra. • Año y país: EEUU, 2013. • Duración: 111 minutos.


‘Malavita’ es la historia de Giovanni Manzoni y su familia. Gio o Fred es Robert De Niro -como no podía ser de otra manera-. Ese De Niro de ‘Uno de los nuestros’, de ‘Los intocables de Eliot Ness’ o de ‘El Padrino II’. Ese De Niro de raíces italianas, amante del whisky y la pasta, traficante de todo y sádico a quemarropa. Ese De Niro, musa de Scorsese y de otros grandes directores, que ahora cambia el fegora y el traje por la barba y la bata para protagonizar esta “comedia familiar” de un gánster retirado en cuerpo, pero no en alma.

‘Malavita’ o ‘The Family’ es la producción más americana del director francés Luc Besson que esta vez apuesta por un interesante elenco hollywoodiense con Martin Scorsese como productor ejecutivo. Basada en la novela homónima de Tony Benacquista, el film narra la historia de Fred Blake (Robert De Niro), un antiguo miembro de la mafia que se traslada a un pueblo de Normandía con su mujer (Michele Pfeiffer) y sus dos hijos adolescentes (Dianna Agron –la guapita de ‘Glee’– y John D´Leo) inmersos en un programa de protección de testigos. La familia tendrá que olvidarse de la vida que dejaron atrás y acostumbrarse a su nueva rutina, siempre bajo la atenta mirada de un equipo del FBI capitaneado por Tommy Lee Jones.  Cambiarán la crema de cacahuete por el queso y las recortadas por máquinas de escribir… pero hay cosas que nunca cambian.

Cada día de los Manzoni es como una escena de la Familia Addams (qué atrevimiento el mío).  Incluso la música acompaña a tan extravagante comparación. Momentos tan sádicos como divertidos rodean la vida de cada uno de ellos: en el instituto, en el súper del pueblo, en su propia casa… Robert de Niro nos convence con su papel de patriarca. Adora a sus hijos y a su mujer y mantiene una estrecha y disonante relación con su corte federal. Funciona por instintos y no se arrepiente de nada de lo que ha hecho, es más, se enorgullece de su pasado y del precio que muchos pagarían por verle muerto.

Convence también la pareja formada por De Niro y Pfeiffer. Ni él es el poderoso Jimmy Conway de ‘Uno de los nuestros’ ni ella es la sexy y joven Elvira Hancock de ‘Scarface’ pero juntos personifican el legado del género gánster que sobrevivió al siglo XX. ‘Malavita’ se convierte así en un homenaje al cine de la Cosa Nostra. Un homenaje a los rostros y cerebros que hicieron de éste uno de los géneros cinematográficos más laureados de la historia. De hecho, entendemos que ése es precisamente el objetivo del director galo: ofrecer un final alternativo a todas las historias de gánsters. No obstante, y aunque la idea quizá fuese esa, Besson no consigue trazar un argumento sólido. Es más, la historia cojea desde el principio y las memorias de la mafia quedan, finalmente, reducidas a cenizas.

No es una obra maestra, ni mucho menos. Es sencillamente una película ligera, fácil, pensada para pasar un buen rato y parodiar (o enaltecer, según se vea) las grandes obras maestras del siglo pasado. De hecho, a lo largo del film se hacen varios guiños a este género, como ocurre en la escena del cinefórum en el que Besson da una palmadita en la espalda a Scorsese recordando la historia de ‘Uno de los nuestros’. 

Eso es ‘Malavita’ –además del pastor alemán de la familia–:  un guiño continuado al cine de gánster y una secuela generalista y generalizada de cómo podrían haber acabado los mafiosos más famosos del cine.