Un cuento sobre el esfuerzo

Título: 'Justin y la espada del valor'. • Título original: 'Justin and the Knights of Valour'. • Director: Manuel Sicilia. • Guión: Matthew Jacobs y Manuel Sicilia. • Género: Animación/Fantasía medieval. • Año y país: España, 2013.


Sin ser una gran película, 'Justin y la espada del valor' te hace pasar un buen rato. Si te gustan las películas de caballeros, claro. 'Justin...' es, en realidad, como un buen cuento que han llenado de tópicos -sobre todo, a la hora de definir los personajes- y algunos rizos modernos, y que como moraleja, persigue que los niños entiendan que si alguien quiere algo, se ha de esforzar y ser constante para conseguirlo. Todo llega aunque nadie te regala nada.

En el reino de Artof, donde imperan las normas y los abogados ponen los límites, Justin siempre tuvo un sueño... ser caballero. Pero los caballeros están desterrados por ley. Lejos de querer continuar la carrera de su padre, Reginald, hombre de leyes y alto consejero de la corte, lucha por su ideal y triunfan los genes de su abuelo, el gran sir Ronald, el mejor y más honesto caballero de todos los tiempos. Pero para ser caballero necesita una misión y su abuela Gran -una abuela muy enrrollada, por cierto, que no soporta ver sufrir a su único nieto- le abrirá las puertas para conseguirla. Justin deberá recuperar la espada del valor, la espada de su abuelo, que está en manos de sir Heraclio, malvado y avaro, que le asesinó hace años y que ahora conspira de nuevo contra la reina para usurpar el poder y convertirse en rey.

El espectador enseguida conecta con este simpático joven, que llega hasta un escondite secreto, la Abadía secreta, donde habita el mago Legantir (monje prior); un viejo y reumático camarada del abuelo, Blucher, que confiará mucho en Justin y un monje sabio, Braulio, que parece el gran Yoda de 'La guerra de las galaxias' y se dedica a instruir y formar a caballeros, ideando artilugios al servicio de la causa, siempre que no le dé uno de sus simpáticos ataques de nervios.

Uno de esos artilugios es el dragón con el que tendrá que medirse al principio Justin. En realidad, es un pesado cocodrilo al que le han puesto alas y control remoto. Es uno de los miembros del equipo que acompañará a Justin a conseguir su misión, en el que también está una amiga maja, superguerrera y simpática (Talía, que se une a la lucha tras dejar el puesto de camarera en la taberna Aguila Rota), al que pone voz la actriz Inma Cuesta y el estrambótico Melquiades/Karolius, un mago de túnica morada y doble personalidad, que imita a Carlos Jesús, el Raticulín televisivo.

La cinta es de los estudios Kandor Graphics, nominado al Oscar, y está producida, entre otros, por el actor Antonio Banderas, que pone voz a otro de los personajes de esta cinta que dirige y co-escribe Manuel Sicilia.

También hay dama por quien suspirar en esta historia: Lara, una rubia bastante tonta que sólo está preocupada por su belleza, por qué ponerse para su fiesta de cumpleaños. Justin está perdidamente enamorado de ella desde que iban a la guardería, pero ella, en realidad, suspira por otro caballero, perdidamente idiota e igualmente presuntuoso, Sir Antoine. Tal para cual. Independientemente de que la cinta esté llena de clichés y estereotipos y no tenga un argumento creativo, se trata de un film de hora y media, de notable factura, con un envoltorio francamente bonito y diálogos, por lo general, comprensibles para los más pequeños.

 

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