La sensibilidad toma el mando

Despistaos es un grupo en constante evolución y lo hace caminando hacia una cara cada vez más sensible, más conmovedora e innovando en el plano tanto visual como musical. Claro ejemplo es su último trabajo, Los días contados, en los que este grupo alcarreño revisa buena parte de sus temas y los adapta a un formato acústico. Si bien hay grupos que cuando dieron este paso, hubo canciones que perdieron su fuerza y su alma; en esta ocasión ocurre lo contrario: aparecen nuevos matices y una gran sensibilidad a un grupo que nunca se había caracterizado por ello.

El arranque es más que conmovedor, con un Dani totalmente entregado, con una voz más dulce y aterciopelada de lo normal, lograr que su público empatice con sus temas que, en muchas ocasiones, han ralentizado para poder impregnarle de ese sentimiento necesario que, en ocasiones, se les podía echar en falta tiempo atrás. La transformación que sufre “Cada dos minutos” merece un elogio porque es sin duda el paradigma de este disco: una revisión de un tema, que ya tuvo su éxito, pero que en esta ocasión logra llegar más hondo al que lo escucha, dándole una mayor pausa, con una gran puesta de escena y ensalzada con un buen registro vocal de su cantante.

Sin embargo, no se trata de un concierto acústico plano que no se sale del guión, sino que el tramo final está cargado de temas divertidos en los que se sustituye la dureza de las guitarras eléctricas por un ritmo rockabilly hecho con acústicas y acompañado con armónicas que, incluso, hace más redondos temas como “Estoy aquí” o “Hasta que pase la tormenta”, ésta en compañía de Dani Martín. También es digno de reseñar el toque con instrumentos de viento con el que se adapta un clásico de la banda como “Ruido”, que hace transportarnos a años atrás donde este acompañamiento contaba con un gran protagonismo; así como la adaptación del rápido "Física y química" a una potente balada.

En definitiva, un giro definitivo hacia unos ritmos más sensibles, también más comerciales, pero que pueden encajar  más como seña de identidad del grupo dado que logran cada vez transmitir más con letras sentidas y ritmos un pelín más pausados. Aunque, probablemente se sienten más cómodos con el rock and roll, cierto es que una buena combinación de ambos puede suponer que el siguiente disco, viendo la evolución, pueda dispararles aún más alto.