¿Inocente o culpable?

Título: Tesis sobre un homicidio. Guión: Patricio Vega, basado en la novela homónima de Diego Paszkowski. • Director: Hernán A. Golfrid. • Género: Thriller. • País y año: Argentina, 2013. • Reparto: Ricardo Darín, Alberto Amann, Arturo Puig, Calu Rivero.


‘Tesis sobre un homicidio’, coproducción hispanoargentina, con un inicio algo sesudo pero necesario -la película tiene una parte de reflexión sobre la justicia-, arranca en la facultad de Derecho de Buenos Aires, donde Roberto Bermúdez (Ricardo Darín) inicia su prestigioso seminario de Penal. A él acude como alumno el joven Gonzalo (Alberto Amann, Goya al mejor actor revelación por ‘Celda 211’), hijo de un juez, viejo amigo de Bermúdez.

En mitad de una de sus clases, las sirenas policiales advierten de que algo ha pasado en el párkin de la facultad. Todos miran por la ventana: una chica acaba de aparecer muerta junto a uno de los coches. 

A primera vista, ‘Tesis sobre un homicidio’ podría parecer una película simple. Sencilla. Pero sólo a primera vista. Cuando bajas a los detalles –“detalles, todo está en los detalles”- te das cuentas de que el film trata de deconstruir un asesinato. Y ahí radica una de sus bazas: podría ser la típica película de asesinato pero no lo es. Es un poco más ingeniosa y entretenida que eso. 

Daré tres razones. Una: El espectador no asiste a ver una historia sin más sino que juega con el personaje de Ricardo Darín a escudriñar cómo mató el asesino, baraja hipótesis, se pone al lado de Bermúdez, creyendo y dudando como lo hace él. Dos: en esta historia no se trata tanto de saber quién lo hizo -que también- sino de deshacer los pasos de quien creemos que es el autor del crimen. Tres: la película mantiene la tensión hasta el mismo final –hasta justo antes de que aparezcan los títulos de crédito-.

La película cuenta con unas buenas interpretaciones. La de Darín especialmente, y la de Amann. Logran ser una pareja actoral estupenda, incluso cuando hablan de justicia.

A Ricardo Darín, las críticas le sitúan en paralelo al abogado que interpretó en la magnífica ‘El secreto de tus ojos’, de Campanella. Es verdad que en 'Tesis sobre un homicidio' vuelve a ser letrado, tiene que resolver un crimen –de una mujer también- y está un pelín obsesionado con el caso. Es verdad que los productores de las dos películas son los mismos, pero las similitudes se acaban ahí. Nada tiene que ver el tiempo de la historia de una y otra. Darín desborda de nuevo y Amann, por su parte, hace muy creíble a Gonzalo, el alumno aventajado, pedante y desafiador. 

Aplauso también para el director Hernán A. Golfrid, que firma su segundo largometraje. Se agradece que haga partícipe al espectador con esos planos que salen de la mismísima mirada azul de Darín, de su mente, de su resaca, de sus hipótesis. Y que introduzca un poco de humor en los diálogos. Aunque personalmente, le hubiera agradecido sobre todo, un final mucho más esclarecedor para esta historia.