Blancanieves salta al ruedo

Título: 'Blancanieves'. • Director: Pablo Berger. Guión: Pablo Berger. País y año: España, 2012. Reparto: Maribel Verdú, Ángela Molina, Inma Cuesta, Pere Ponce, Macarena García, Josep Maria Pou, Daniel Giménez Cacho.


Una Blancanieves que se ha puesto el mundo por montera ha triunfado en los Goya, con diez estatuillas, entre ellas mejor película y premio para sus dos actrices protagonistas. Es una cinta atípica, una adaptación moderna y a la vez en blanco y negro, transgresora para los cánones del cine actual y clásica hasta el casticismo más cañí en su argumento. La Blancanieves española no tiene nada que ver con las que ha parido Hollywood, pero sigue quedando la pregunta: ¿es una versión o una perversión?

El proyecto artístico de Pablo Berger nos ofrece una adaptación flamenca y torera del popular cuento de los Hermanos Grimm, que libremente retorna la mirada al ruedo ibérico de hace un siglo pero manteniendo una fidelidad absoluta hacia los hitos principales del relato de nuestras infancias. Hay enanitos, pero con vaquillas en plan bombero torero; la madrastra es tan mala como siempre, pero aquí es la viuda de un matador con anhelos de protagonismo en el papel couché, y la princesa del cuento de hadas es una cándida muchacha con amnesia que triunfa sobre la arena... ¡Olé!

Tal vez el argumento sea lo de menos. Quizá sean perdonables algunas licencias a cambio de asistir a un delicioso espectáculo artístico, más próximo a un juego de luces y sombras que a una película clásica en blanco y negro. Sobresale la actuación de la mala Verdú y la familia de los enanitos, seguramente la apuesta más arriesgada de la película al jugar con el doble sentido de la adaptación, pero también la que mejor acaba por conectar con el espíritu original del cuento.

Lo ha dicho Berger en muchas ocasiones: su proyecto estaba concebido mucho antes de que 'The Artist', homenaje al cine mudo rodado en blanco y negro y sin diálogo hablado, saltase a la pantalla y triunfase en los Oscar de hace un año. Le sienta bien a la película española el blanco y negro en los muchos primeros planos de los rostros mudos que pasean por la pantalla; también colabora el metraje bien ajustado, con la división narrativa en dos partes tan claras como en el cuento de los Grimm para dar agilidad al relato.

Mucha gente ha sido recelosa a ver esta película por ser en blanco y negro y por su ausencia de diálogos, que no obstante no ha impedido el Goya al guión original (creemos que es una adaptación como una casa, pero es una opinión muy personal). Quienes así piensan pueden acercarse a 'Blancanieves' de Berger sin estos prejuicios. La música marca el paso de una obra mímica pero en la que no se echa en falta el diálogo, donde la ausencia de color es suplida con magisterio por un brillo que impide que la imagen quede 'aviejada' y con un manejo de la técnica que no convierte a esta producción en una imitación del cine antiguo. Es una película de nuestro tiempo con una historia clásica bien moldeada para una historia ambientada a principios del siglo pasado en nuestro país, una faena con arte que bien merece las dos orejas y el rabo.

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