Los ‘yankees’ también fallan

Título: ‘La noche más oscura’. • Título original: ‘Zero Dark Thirty’.  Dirección: Kathryn Bigelow.  Guión: Mark Boal.  País y año: EEUU, 2012.  Género: Drama bélico.  Reparto: Jessica Chastain, Jason Clarke, Joel Edgerton, Jennifer Ehle, Mark Strong, Kyle Chandler…


Kathryn Bigelow ha creado con ‘Zero Dark Thirty’ –traducida al español, en una de nuestras míticas transcripciones literales, como ‘La noche más oscura’–una interesante película, muy cercana al documental, que narra el proceso de búsqueda del terrorista internacional más perseguido de la tierra, Osama Bin Laden, desde el fatídico 11-S hasta su ejecución a manos de un comando de soldados estadounidenses en mayo del 2011.

Conduce la historia la pelirroja Jessica Chastain en la piel de Maya, una tan capaz como cabezota agente de la CIA que no para hasta dar con la pista del líder de Al Qaeda. A través de ella vivimos en primera persona una década de esfuerzos del gobierno de los Estados Unidos por encontrar al criminal, tiempo condensado aquí en una larga película de tres horas que (pese a algún momento un poco más bajo) consigue cuando menos atraer el interés del espectador.

El mayor acierto de Bigelow a la hora de abordar una historia real tan compleja y reciente ha sido adoptar una visión neutral y en cierta manera periodística, afrontando con objetividad el proceso plagado de trapos sucios, acciones éticamente condenables y muertes que acabó dando con Bin Laden. La norteamericana no cae en la fácil tentación de juzgar sobre lo ocurrido sino que deja al espectador que saque sus propias conclusiones, razonando por sí mismo y valorando ética y moralmente lo que está viendo.  Sólo la manera en la que se nos muestra la transformación personal de Maya desde la débil e inexperta agente que llega a Oriente Medio a la tía dura e indesmayable que acaba por conseguir su objetivo -supongo que diez años entre Irak y Pakistán persiguiendo a un terrorista fortalecen el carácter- alejan a este film de su sello eminentemente documental.  

Protagonista aparte, el resto de la cinta se narra con una frialdad extrema, con un aire casi de informativo, en el que no hay buenos y malos sino deshumanización y crudeza por todos lados.

Destacaría por encima de todo dos grandes aciertos más de la directora: haber logrado combinar magistralmente crudeza y sensibilidad a la hora de abordar con la cámara asuntos tan escabrosos como la tortura o la operación para capturar/matar a Bin Laden; y haber tenido la humildad de dibujar a sus compatriotas como humanos, con sus aciertos y errores, alejándonos de los cerebritos infalibles de la CIA o de ‘rambos’ que cuajan operaciones militares pluscuamperfectas. En ‘Zero Dark Thirty’ los estadounidenses aciertan pero también fallan: siguen pistas falsas, tropiezan, dudan, matan y protagonizan acciones éticamente condenables -sobornos, torturas, traiciones…-. Todo eso impregna al filme de una gran dosis de humanidad y realismo.

También falla la directora en algún aspecto: la noche más oscura se pasa de oscura y a menudo se hace muy complicado intuir cómo se está desarrollando la operación final, y por otro lado el carácter tan objetivo que se le quiere dar a la cinta acaba convirtiéndola en algunos tramos en fría y desapasionada pese a todo lo que está cociendo.  Pero eso no desmerece la calidad de una cinta que, por encima de todo, hace pensar a quien la ve: ¿El fin justifica los medios?