El conejo hambriento, ¿juega?

Título: El Pacto. Título original: Seeking justice. País y Año: EE.UU, 2012. Género: Thriller. Dirección: Roger Donaldson. Reparto: Nicolas Cage (Will Gerard), January Jones (Laura Gerard), Guy Pearce (Simon). No recomendada para menores de 12 años.


Violencia, crimen, colegios con arcos detectores de metales donde se requisan los móviles al entrar, junto con un clima hostil en sus calles, hace ver que la vida no es fácil en Nueva Orleans. No obstante, sus habitantes tratan de pasar desapercibidos entre tal desastre, pero muchas veces es este caos es el que se cierne sobre ellos. Es la historia de Will Gerard –interpretado por fenomenal Nicolas Cage, un humilde profesor de lenguaje que se ve desbordado cuando su mujer sufre una brutal agresión.

De repente, un pacto con el diablo, hace dar un vuelco a su vida. Aún en estado de shock le ofrecen acabar con la vida del agresor de su mujer. No con quien es este pacto, sólo que al cabo de un tiempo, le pedirían un favor. Desconocía que este iba a superar los límites de la ética y de la moralidad, cuestiones para las que este profesor, que imparte no sólo clase, sino valores morales a los chicos de uno de los barrios bajos de esta ciudad americana, son totalmente inadmisibles. 

La película ofrece así al espectador un debate: hacer lo que se pide aunque sea inmoral y no tener problemas o, rebelarse contra ello. La presión, finalmente, hace que Gerard opte por una débil rebelión para luego doblegarse aunque es esta cesión la que le hace querer saber más de la intrahistoria de la vida de Nueva Orleans. Vé como a veces el descontento con el sistema judicial o el sistema democrático, hace que la ciudadanía opte por tomarse la justicia por su mano sin control.

Surge así una interesante investigación donde cada vez hay mayores implicados y nuevas conspiraciones que hacen casi enloquecer  al bueno de Nicolas Cage que, en apenas unos minutos ha pasado de despistado profesor a ser un agudo investigador. Sólo el talento de este actor hace creíble este delicado paso en la película que mantiene un tono de tensión genial hasta el final. El único matiz de este tramo de la película esun desenlace más o menos previsible y con cierto exceso de violencia, que no obstante si consigue que nos vayamos de la sala sin saber si el conejo hambriento, ¿juega?