Tan intrigante como entretenida

Título: ‘El cuerpo’. • Director: Oriol Paulo.  Guionista: Oriol Paulo y Laura Sendim.  Año y país: España, 2012.  Reparto: José Coronado, Belén Rueda, Hugo Silva, Aura Garrido, Cristina Plazas y Oriol Vila.


Sí, es verdad, parece otra película más con la atractiva Belén Rueda como reclamo, poniendo caras de susto y tensión en un ambiente tétrico y con escasa luz. Sin embargo, el Cuerpo es diferente a otros filmes recientes de la actriz, pues pasa de puntillas por el terror que empapa tanto a la meritoria El Orfanato como a la floja Los Ojos de Julia para ofrecer al espectador una interesante cinta de misterio que tras un buen punto de partida –la desaparición del cadáver de una mujer en plena morgue- se desarrolla algo titubeante pero va cogiendo fuerza hasta su fantástico final.

Se le pueden poner varias pegas a la película con la que el debutante Oriol Paulo está consiguiendo tanto el respaldo del público como de la crítica: existe en ella más de un cabo suelto y sus protagonistas tienen más de un comportamiento verdaderamente absurdo, Hugo Silva se llevará a las chicas de calle pero no ha aprendido todavía a actuar (aunque realice un papel digno), la cinta no escapa a varios de los clichés repetidos hasta la saciedad en las películas de policías y por alguna razón desconocida los protagonistas no han acusado el paso del tiempo y siguen exactamente igual diez años antes que después.

Sin embargo, son mayores los aciertos de esta grata sorpresa con la que se ha cerrado el 2012 y se empieza el 2013. Hay que destacar en primer lugar que las interpretaciones son más que correctas, ya que José Coronado y Belén Rueda cumplen en sus papeles (aunque el espectador tenga de nuevo la sensación de seguir viendo en ellos, una vez más, a José Coronado y a Belén Rueda) mientras que la joven Aura Garrido demuestra de nuevo que puede ser, más allá de una cara bonita, una de las revelaciones del cine español.

La correcta actuación de sus protagonistas no es la única virtud de El Cuerpo, sino una de muchas. El guión, si no brillante, sí resulta sólido; la red de intriga sobre la que se sustenta logra ser elaborada y adulta pero a la vez sencilla de seguir para el espectador; el clima de tensión no decae durante todo su metraje, e incluso aumenta gracias a un último cuarto de hora realmente bueno, con un gran giro final;  y, sobre todo, su propósito de entretener de principio a fin se ha conseguido plenamente. Un notable, en definitiva, para una de esas buenas películas que nos regala el cine español de cuando en cuando, cada vez con más frecuencia.