Villancico y silva de Juan Pablo Mañueco

El escritor Juan Pablo Mañueco hace llegar dos textos inéditos ambientados en Usanos y en el Belén Monumental de la plaza Mayor, para compartirlo con los lectores de Cultura EnGuada en plenas fechas navideñas. Se trata de una silva y un villancico.


SILVA DEL BELÉN MONUMENTAL DE GUADALAJARA

 

 Asombra que Judea

se haya mudado tierna, bella y clara,

para que aquí la vea

en puente, musgo y jara

quien plaza pasee en Guadalajara.

 

Luz y sombra en contrario

juego de noches y días cambiantes;

la umbría, con rosario

de estrella, unos instantes

trueca en misterio a seres habitantes.

 

Cincuenta metros varios

en que alcázar cabe hebreo y soldados

romanos, dromedarios,

pastores y ganados,

reyes, pajes, pozo, ángeles alados.

 

Belén en sus locales

con edificios altos recreados,

oasis, palmerales,

cabras, sendas y viales,

fraguas, fuegos, fuentes, puentes y prados.

 

Alfares, aguadoras

con cántaro en cabeza , abrevaderos,

semíticas pastoras

cruzando los senderos,

gente en balcón, rebaños de corderos.

 

Y en el portal bendito

un Niño con sus padres a los lados.

Enfrente hoy, que visito,

reguero delimito

de otros niños que Lo miran asombrados.

 

   

VILLANCICO DE USANOS

 

El Dios Niño está en Usanos

frota que frota las manos.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

Villancicos toca en tromba

mientras zumba la zambomba.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

En Usanos, esta noche,

más hermosa que ninguna,

en el cielo saldrá un broche

en lo más alto: la luna.

 

Ya suben los Magos Reyes

por la cuesta del Rosal.

El Niño Dios tiene bueyes

y en los Pórticos, portal.

 

El Dios Niño está en Usanos

frota que frota las manos.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

Melchor no ha traído el oro,

que el Niño puedelotodo

si quisiera ese tesoro

lo fabricaría él todo.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

Ni con incienso Gaspar

va a incensar al Santo Niño,

porque donde esté ese Altar

todo es incienso y cariño.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

Hasta el negro rey Gaspar

se ha olvidado de la mirra,

pues el dueño del lugar

con los cantos más se pirra.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

Ya llegan los Magos Reyes

al campo de las escuelas.

Ya el Niño dicta las leyes

de claclear castañuelas.

 

Los Reyes por la placeta

el almirez van tocando,

el tambor, la pandereta

y las campanas sonando.

 

Din, din; tan, tan.

 

Aunque fuese noche oscura,

con luna aún en penumbra,

en el portal la figura

del Niño Jesús alumbra.

 

Y más con los cascabeles,

con el laúd, la guitarra,

la bandurria y con la jarra

que alas dan rubios joyeles.

 

Mas Jesús es quien en tromba,

desde que nació en Usanos,

frota que frota las manos

para darle a la zambomba.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

Campanas tañe María,

San José, el acordeón.

Corta un pastor requesón

y el vinillo… yo bebía.

 

No sé si el tamborilero

habrá traído el tambor,

mas sé que el Dios verdadero

al triángulo da calor.

 

Pom, porom, pom

 

Ved si será de cristianos

que el Niño Dios en Usanos

atruene y percuta el triángulo.

 

Din, don; din, don.

 

 

Zumba, ora, pulsa… los Reyes

a la iglesia van llegando,

bien que se asombran los bueyes

de ver sus dedos zumbando.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

Toda corte del Belén.

La burra. El chiquirritín,

El chocolate. El rin, rin.

La marimorena también.

Peces en río y en alarde.

La tan blanca Navidad.

El burrito que va tarde.

La nieve, el musgo, el pastor,

ángel, mula, estrella, flor…

les agrada que Jesús

esté radiante de luz.

 

Que haya nacido en Usanos,

Que frote y frote sus manos.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

Y canciones toque en tromba,

mientras zumba la zambomba.

 

Zum, zum; zum, zum.

 

 

Zuuuuum.