Jazz con son

Cerca de 200 espectadores arroparon la primera actuación del ciclo de jazz, celebrado anoche en el Espacio Tyce.• Regalaron una maravillosa versión de 'Smoke gets in your eyes' y de un clásico cubano, 'El manisero'. • Habrá dos nuevas actuaciones del ciclo los próximos jueves con Colina, Miralta y Sambeat Trio y Ximo Tebar con Roque Martínez.


Podría llover y que no importara que la lluvia te mojara. Es lo que pasa al escuchar la delicada pero arrebatadora propuesta de Javier Massó Caramelo, Alain Pérez, Kike Ferrer e Inoidel González. Un cuarteto que, juntos, conforman un auténtico pastel de jazz con mucho son. Retrasaron su salida un cuarto de hora, cosas que tiene llegar un poco tarde a la cita y demorar también la prueba de sonido. La mesura cubana.

El Tyce, con unas 250 butacas, se llenó prácticamente. Entre la fila de fans del género, también una troupe de políticos, concejales, encabezados por el alcalde, Antonio Román. 

Caramelo y los suyos empezaron más jazz y terminaron más latinos. este heredero de Bebo Valdés, apodado por el maestro Enrique Morente Caramelo de Cuba, no resultó dulzón sino de delicioso sabor cubalibre. El lugar, el Espacio Tyce, resultó un lugar idóneo para escuchar sentados, con la posibilidad de acercarse a la barra para consumir o permanecer junto a ella, como hace cualquier espectador de la sala Clamores o Berlín, donde Caramelo regala todos los jueves una jam sesion.

Comenzó con chaqueta y tras el saludo inicial, la hizo a un lado, dejando ver la camiseta escondida, un homenaje a Chicago. Con su jazz lleno de infinitos matices, regaló una inolvidable versión de 'Smoke gets in your eyes', de The Platters. La banda sonora se entretejió, acto seguido, con una cover de todo un clásico cubano 'El Manisero', de Antonio Machín.

Javier Massó es una auténtica taladradora al pulsar el piano. Con su supina agilidad no desentona el bajo de Alain Pérez, también cubano, que puso voz en algunos momentos y domina el instrumento como si fuera una prolongación de su cuerpo. Fue bajo, fue guitarra, y se atrevió después con los bongos.

Disfrutando de la música

El saber hacer de Kike Ferrer, director de la BSO 'Habana Blues' -espléndido medidor de los tiempos jazzísticos, capaz de pasar de Cuba a Nueva Orleans en un suspiro- se completó con los vientos de Inoidel González (que ha musicado, entre otras películas, Chico&Rita, 'La piel que habito' y trabajado junto a Estrella Morente o Niño Josele). Fue el encargado de dar vida al saxofón -tenor y soprano- y protagonista de alguno de los solos más bonitos de la noche.

Podría haber sido una noche perfecta de haber ganado el Grammy Latino -el bis se dedicó a Jerry González, jefe del Comando de la Clave, esto es Caramelo, Kike y Alain, estaba en Los Ángeles para asistir a la gala, como nominados-. No hubo suerte. Pero tampoco parecía importar demasiado. Así lo dijo Caramelo: “si no ganamos, no importa. Disfrutamos haciendo música”.

Caramelo y Alain se pusieron entonces a tocar los tambores con alegría y optimismo “para que el día de mañana nos levantemos con una sonrisa... con música la vida es mejor”, dijo un vital Alain Pérez. Una llamada a la naturaleza, a lo salvaje, a lo auténtico. Como el cuarteto de Caramelo.