Rosana: “No le regalo tiempo al derrotismo”

Rosana actúa este jueves a las 20 horas en el Teatro Buero Vallejo dentro de su gira 'Buenos días mundo'.• En esta entrevista, la cantante canaria asegura que lo más necesario es devolverle la esperanza a la gente.• Además del nuevo álbum, Rosana repasará sus éxitos desde 'Lunas rotas' y el público podrá elegir sus canciones favoritas.• Las entradas están a la venta por 15 euros.


Celebrará sobre el Teatro Buero Vallejo este jueves un año de vida de su último álbum 'Buenos días mundo', un disco que dice, es el que más satisfacciones le está dando. Gira por España y por América a donde volverá en 2013, cuando acabe la gira por teatros donde está presentando las 13 canciones, sus 13 verdades que suenan más a rock que nunca, generando una postal sonora más cercana a lo que sus fans escuchan en uno de sus directos.

Rosana Arbelo (Lanzarote, 1963) asegura que con este 'Buenos días mundo' no saluda al mundo que vivimos sino al que vendrá. Mira al futuro con optimismo, creyendo en el ser humano, sin límites, de una manera escandalosa. En esta entrevista, la cantante canaria adelanta que el concierto del jueves contará con una parte importante donde el público tendrá la voz cantante y eligirá las canciones que sonarán. Y habla de lo necesario que es devolverle la esperanza a la gente y que también tiene días tontos.

Practicamente ha pasado un año desde que se editó 'Buenos días mundo', ¿está siendo un buen hijo?¿le está dando buena gira?

Es un buen hijo, un hijo excelente. Me atrevería a decir que el mejor que he tenido hasta ahora. Nos ha llevado desde el 3 de noviembre de 2011 -el disco salió el 8- de gira por España hasta enero de 2012; después a América donde estuvimos hasta principios de julio. Luego hicimos gira por España de verano, ahora estamos haciendo gira de teatros y en enero volvemos a salir a América del Norte y luego a sitios de Europa. Desde el 3 de noviembre de 2011 hasta finales de 2013 de gira, asi que sí, es un hijo excelente (risas).

Sexto disco de estudio, ¿qué ha ganado por el camino y qué no, todavía?

Espero haber ganado experiencia y haber aprendido muchas cosas y ¿qué no he ganado?, espero que todavía mis mejores canciones estén por hacer.

Lo presenta este jueves en el Buero Vallejo  ¿cómo será ese directo? ¿habrá sorpresas?

A partes iguales, hay una presentación de 'Buenos días mundo' y un resumen aproximado de mi carrera, desde 'Lunas rotas' hasta ahora, desde finales del 96 hasta ahora. Eso está siempre, pero luego habrá una parte donde es la gente la que decide qué va a sonar. Es muy especial porque nunca suena lo mismo en cada concierto.

Dice que con este 'Buenos días mundo' no canta al mundo que vivimos sino al que vendrá...

Totalmente.

¿Qué es lo más urgente que se necesita cambiar en este?

Lo más urgente es, probablemente, devolverle a la gente la esperanza. Y cuando hablo de ello, no solamente hablo de los que en estos momentos lo están pasando mal sino de ese montón de gente que nunca dejó de pasarlo mal en otros lugares del mundo.

Rosana siempre va asociada al optimismo, pero, haciendo un guiño a una de sus canciones ¿también tiene días tontos?

Por supuesto, ni lo dudes (risas), lo que pasa es que le regalo poco tiempo al derrotismo, eso es verdad, pero claro que sí, tengo días tontos, días en los que uno amanece así como que ni bueno, ni malo, que no quieres nada, más que que pase (carcajada), más que que pase.

Es cierto que el último disco tiene un sonido más eléctrico, más rock, ¿por qué la necesidad de hacer un álbum que suena a como suena Rosana en directo?

Primero era una necesidad de las propias historias, de la propia película de 13 canciones que se llama 'Buenos días mundo'. El paisaje sonoro que necesitaban las historias que estoy contando en el disco tenía mucho más que ver con un sonido mucho más eléctrico que de costumbre. Pero, además y en paralelo, es verdad que también se da la circunstancia de que la gente nos decía por qué ese concepto que llevamos al directo no estaba en los discos, por qué los discos eran más tranquilos y los conciertos, más enérgicos. Para mí siempre, hasta el disco anterior, los discos eran un elemento de escucha y los directos, un lugar donde compartir esas historias. Pero es verdad, que desde el disco anterior a este, lo que cuento y cómo lo cuento, las emociones que me despierta, necesitaba el arrope del sonido más eléctrico.

¿Qué sintió cuándo escuchó esas 13 canciones por primera vez cuando el disco estuvo terminado?

¿Sabes qué pasa? Que como yo hago la producción, lo voy digiriendo poco a poco y además, curiosamente, con este disco y con el anterior, aunque yo tocara las canciones en mi cabeza me retumbaba con el sonido que lleva realmente. Por eso, al hacer la producción no me costó encontrar el sonido que quería. Pero cuando das el disco por terminado, y te sientas con los amigos a escucharlo, cuando te das cuenta de que tu disco ha dejado de ser tuyo para ser de la gente, a mí se me siguen poniendo los pelos de punta. Cada vez que le quito el celofán, para mí es una cosa muy especial.

¿Hasta qué punto cree que ha cambiado internet la industria musical?¿ha supuesto más pérdidas que oportunidades?

Yo creo que no. Creo que internet lo que pasa es que es un sitio con muchas posibilidades pero está sin regular. De aquí a no demasiado, internet es el camino. Esa posibilidad de que cuelgues una canción y el mundo entero pueda estar escuchándola a la vez, eso nunca existió ¿no? Ni siquiera poniendo el single a la vez en el mundo entero. Pero evidentemente, hay que darle forma. Ahora mismo es la ley del desierto, la ley del Oeste.

¿Recuerda el primer concierto que dio?¿el primer disco que se compró?

El primer concierto que dí con el disco ya en la calle, fue en Salamanca, en septiembre del 96, con 'Lunas rotas' ya fuera Y el primer disco que me compré fue de importación, de Robert Washington jr., era un disco de jazz, curiosamente. Luego, el siguiente ya fue el de Supertramp (risas).

 ¿Cuándo se le aparecen las musas a una cantautora acostumbrada a componer para otros y para sí?

Cuando me pongo a componer, le regalo todo mi tiempo y mi energía. Me levanto super temprano, no soy de componer por las noches. Primero, porque hago mucho deporte y segundo, porque me gusta más el día que la noche para hacer canciones y supongo que por costumbre, también. Me pongo hasta que siento que ya no tengo nada que contar, que compartir y entonces ahí, es cuando elijo las canciones del álbum. Normalmente, estoy en un promedio de 35 a 50 canciones y hasta que no hago esa cantidad no paro. Pero como le dedico todo mi tiempo, las musas aparecen cuando quieren o cuando las dejan libres los demás ¿no? (risas).

Artículos Relacionados