"Bob Dylan ha desmontado su propio mito"

Hablamos con Alberto Cueto, voz y armonicista de Zimmerband, banda de folk-rock que llega este viernes a la Sala Óxido, de la mano del Festival Panorámico Musical. • Presentan 'Los tiempos están cambiando', donde versionan en castellano al Nobel de Literatura. • El concierto contará también con Mr. Black, que presenta su cuarto álbum, 'Oso'.


En los años 80, detuve el tiempo y me fui a vivir a las Merindades, al norte de Burgos. Este es el resultado. Mi propia historia. La del mismísmo Dylan, el verdadero, no el que recoge los premios, sino el que se vino a vivir a España. Por eso, canta sus canciones en castellano”. Quien habla es Álvaro Cueto, voz de Zimmerband, alter ego del poeta de Minnesotta, que este viernes se subirá al escenario de la sala Óxido en una Noche Americana de tres horas de música en directo, organizada por el Festival Panorámico Musical y que contará también con Mr. Black, proyecto del asturiano Carlos García Floriano, que trae bajo el brazo su cuarto álbum, 'Oso'.

Lo de Zimmerband va de folk rock y se llama 'Los tiempos están cambiando', un auténtico guiño hacia Bob Dylan de seis amigos que cada verano coinciden en el pueblo burgalés de Villarcayo. Cueto lleva cantando "desde hace 25 años", cuenta en conversación telefónica con Cultura EnGuada. Llegó a Madrid en el año 2000 y aunque seguía componiendo sus temas y cantando en diferentes proyectos musicales, siempre quedaban los veranos con sus dos amigos en las Merindades. De allí también son los otros tres compañeros de este camino, que en 2008 deciden juntarse para tocar canciones del poeta estadounidense, del que todos son fans. “Desde el principio, queríamos contar una historia distinta”, dice Cueto, que admite que este álbum de catorce canciones tiene también su intrahistoria.

Cantar en castellano las canciones de Dylan surgió, en realidad, tras un encuentro con el guitarrista flamenco Paco Carmona. Cueto entendió que sólo así, encajarían mejor los arpegios de la guitarra española. “Fue un experimento” que le ayudó a ver que “las canciones de Dylan tenían un universo súper visual, casi cinematográfico, que te transportaba a la historia. Era un patrimonio único”. Y un punto y aparte para la banda.

Ahí fue cuando decidimos intentar adaptar más letras de Dylan al castellano”. Les convenció a todos y empezaron a trabajar. Año y medio “de curro” intenso y difícil -“cuando me atoraba, me ayudaba mi chica, que es filóloga”, confiesa-. Al final, seleccionaron catorce canciones: “todos coincidimos que eran las más potables”. No está, por ejemplo, la bonita Knockin´on heaven´s door “porque llegábamos al estribillo y no lo mejorábamos, no resultaba melódico”. Sí están 'Like a rolling stone', 'Like a woman' o 'Rainy Day Women'.

Cueto admite cierta “tensión creativa” con uno de los guitarristas, Diego Castresana, a la hora de elegir los temas. “Yo siempre quería ser fiel al espíritu original de Dylan y él quería adaptarla, pero en general, hemos sido bastante fieles”, admite. La única licencia que se han permitido es 'Masters of war', traducida como 'Señores del poder', donde la música y los arreglos se han cambiado por completo para hacer un alegato contra el fracking. 

Un convento abandonado y un día de grabación

El álbum se grabó en un día, en un convento abandonado de Villarcayo, que tuvieron que acondicionar con colchones, como se puede ver en el primer single, que da título al disco. “Nos pareció un sitio perfecto para montar todo este tinglado”, dice. El disco, que ha tenido tres meses de ligera postproducción a cargo de Yon de la Cámara, cuenta con las colaboraciones del violinista burgalés Diego Galaz (Revólver, M-Clan) y con May Menkes, al saxofón.

¿Se notan otras influencias? “Sí, lo que pasa es que en este caso, estás un poco atado porque quieres ser fiel al autor”. Pese a todo, hay guiños a Simon y Garfunkel, y “es verdad que hay solos y cambios que son inéditos”, explica. Aparte, hay admiración por Neil Young -tienen un disco donde le versionan y tocaron en el Rust Fest Frías que homenajea al cantautor canadiense-, a Stones, Beatles, Dire Straits, Calamaro, Sabina, Led Zeppelin... “en realidad estamos abiertos a todo”.

Mensajes que ayudaron a cambiar el mundo

Hablamos del Dylan verdadero. El concierto es, en cierta forma, “una manera de entender la historia de Dylan, el mito y por qué pueden darle un Nobel, porque las letras sí se van a entender”, cuenta. “Sus mensajes contribuyeron en cierta forma a cambiar el mundo en los años 60 cuando nadie se iba a los Estados del sur a pelear por los derechos de los afroamericanos. ¿Cuántos cantantes se han ido a Euskadi a cantar contra ETA?”, reflexiona Cueto, quien admite que Dylan es una persona “muy enigmática y que lo interesante realmente son sus canciones, no su persona. Me parece un petardo aunque sea un personaje fascinante, lleno de contradicciones”. La última vez que lo vio, recuerda, fue en Alcalá de Henares, en 2004, con Amaral de teloneros. “Creo que su máxima ha sido huir de su propio mito porque se lo comió. Creo que Dylan se ha desmontado a sí mismo y que está abrumado por el Nobel. Lo que más me duele es que haya llevado ese carácter al escenario y también sea huraño ahí”.

Zimmerband, avisa, no ha copiado el estilo dylaniano. “Nos encanta el directo”. En Guadalajara presentarán el álbum completo pero también dos canciones nuevas, una en inglés y otra, adaptada el castellano. Además, los más 'dylanitas' podrán respirar tranquilos “con tres o cuatro temas de Dylan en inglés”. 

Reconoce que la banda no tiene un público objetivo concreto: “Me interesa más que venga una señora de 60 años que no conozca para nada la obra de Dylan que un dylanita que esté midiendo todo al milímetro. Nos interesa dar a conocer su obra al mayor número de gente posible porque creemos que Dylan es imperdible. Y en castellano, para que se entienda. ¿Cuánta gente que ha criticado el Nobel se ha leído sus letras? Dylan no es sólo poesía, es que además tiene golpes sonoros. Lo suyo tiene más mérito”.