Dr. Sapo, feliz en la charca

Miguel de Lucas grabó ayer en el Moderno su próximo disco, que vendrá acompañado por un dvd y lo hizo rodeado de amigos, de su inseparable productor y guitarrista, Fernando Polaino, con el teatro lleno y colaboradores como La Chocolata, Víctor Mejía o Gilbertástico a los teclados y parte de La Orquesta Pinha.


El cantante guadalajareño Miguel de Lucas, Dr. Sapo, llenó ayer el Moderno de público -muchos niños en las butacas- para la grabación de su nuevo disco, un álbum en directo que incluirá dvd. Cuatro cámaras -dos fijas en los escenarios, una pequeña grúa y un travelling, además de varias cámaras de fotos- captaron el momento, una hora y media de actuación y diecinueve canciones, con las que quiso repasar la discografía elaborada en catorce años de carrera. 

Dr. Sapo construyó anoche un salón de estar en el teatro, con mesa camilla y lamparita, con una pequeña pantalla de cine al fondo donde iba regalando postales personales y abrió su caja de pandora llena de canciones y balas de plastilina, acompañado de una banda formada por su inseparable productor y guitarrista Fernando Polaino, Gilbertástico a los teclados y Álvaro Barco (bajo electro-acústico) y Pepe López (percusión) -de Orquesta Pinha, donde también milita Polaino-. 

Miguel de Lucas eligió abrir el repertorio con la emocionante 'Puzzle de amor', que aderezó únicamente con su voz y su armónica y entró de lleno en su último álbum de pop 'Diario de un batracio', que justo hace un año presentó también en el Moderno. Siguió con el templado 'El rock de la policía' y el simpático fox-trox 'No es sólo por eso', dedicado a su mujer, presente en la sala. En este recorrido musical no faltaron personajes de sus álbumes, muy reconocibles para los más pequeños, como el sapo Sam, Miguela y Miguel -los que se conectaron en internet- o Rogelio El Caracol. 

Tampoco faltó su primer tema conocido, 'Al tran tran', ni la bonita y luminosa 'Cerca del sol' que abre su último álbum ni mundos mágicos que encienden corazones. Fue éste un pequeño oasis dulce que regaló antes de dar paso a la fiesta que se marcó junto al guitarrista Víctor Iniesta (El Bicho) en el caramelo pop-rock 'Luna de menta' y la divertida 'Pelotillas'. Después, junto a La Chocolata, llegada desde Jerez de la Frontera, cantó la flamenquita 'Por si sale un velero'.

En la recta final se puso rockero con 'Mierda' -canción para soltar 'lastre'- y 'Por ser el primero' y más sensible con la bonita 'Manos arriba' (esto es un abrazo) antes de lanzar sus balas de plastilina, presentar a la banda y dar las gracias a todo el equipo técnico y fotográfico que participó en la grabación así como al Ayuntamiento, por "hacer posible que esté aquí haciendo mi sueño".  Antes de decir adiós, Dr. Sapo se fue con toda una declaración de intenciones, el himno 'No hay fronteras', con el que todos terminaron dando palmas. 

Así es Dr. Sapo, capaz de hacer canciones de estribillos bonitos y poesía sencilla, de atrapar a los espectadores más pequeños y provocar la sonrisa a los más grandes. Y él, tan feliz.