El V Ke Kaña reúne a más de 300 espectadores

Más de 300 personas, según la organización, se dieron cita en el Espacio Tyce de Guadalajara la noche del sábado, para celebrar la V edición del evento que reunió sobre el escenario a Amatria, Igloo, Wallas, Superframe Vdj, y el grupo alcarreño Urbana 12. 


Montaron un festival porque añoraban un bar. Y la aventura de estos 30 amigos ha cumplido cinco años en Guadalajara. El sábado, aunque el tiempo no acompañaba, el Ke Kaña sonó ante más de 300 personas, según la organización, con Amatria, Igloo, Wallas, Urbana 12 y Superframe Vdj sobre el escenario.

La gente acudió puntual a su cita con Urbana 12, grupo guadalajareño de los años noventa que se disolvió hace más de una década pero que ahora ha regresado con temas propios y en castellano. Sus guitarreos resonaron en el Tyce con un aire a Los Ramones que tanto les marcaron, rindiendo homenaje a la banda de Queens. Urbana 12 atrajo a muchos nostálgicos al festival, que encontraron con un proyecto más evolucionado.

Igloo supo mantener el ambiente. Poco importaba la tormenta de fuera y el frío que la acompañaba (y con el que los gallegos bromearon, afirmando que en su tierra hacía mejor tiempo que en la capital alcarreña), porque en las primeras filas se notaba el sudor del grupo, su pasión ante el público, que le correspondía con manos en alto y saltos en los solos.

Joni Antequera, por su parte, necesita varios grupos para poder dar cobijo a toda su creatividad, y en Guadalajara enseñó uno de sus lados más conocidos, Amatria. Le acompañaban en esta aventura musical Marcos Carnero y Pablo Lastra, y se notaba su complicidad con temas como 'La canción del Abu' o 'Me falta algo', menos conocidas entre el público pero igual de bailables y divertidas. 'El golpe' resonó en el Tyce como un himno, con vasos levantados y voces en grito, recuerdo de la locura que desataron en la plaza del Trigo del festival Sonorama Ribera el pasado agosto. Con 'Chinches' llegó el verano: en la sala reinaba el calor y había alegría desenfadada y descarada.

Y tras los ritmos mecánicos y eléctricos de Amatria, volvían las guitarras de la mano de los canallas Wallas con ese toque surf que les caracteriza y una estética llamativa y muy gamberra. Los dandys del garage clausuraron el festival jaleando constantemente al público, incluso mezclándose con él en varias ocasiones, bajando del escenario.

Para acabar la fiesta, subieron al escenario, Superframe, los hermanos alcarreños Redondo, que hace cinco años cerraron la primera edición del festival. En este lustro todos han crecido. Superframe es Ke Kaña, Ke Kaña es Superframe. Ambos comparten el espíritu de aquel 'antro' que dio tanta música en directo a Guadalajara y no parecen haberlo perdido, aunque no estén entre aquel gotelé naranja y negro y los dos se hayan convertido en algo más grande. Tanto como los vídeos proyectados a todo color en una de las paredes del Tyce, que hicieron que todos los asistentes cambiaran de perspectiva. 

La fiesta terminó de madrugada. A pesar de la incertidumbre que generó el cambio de fecha, el festival Ke Kaña sigue respirando.