Malú: estrella de fuego

La cantante madrileña llenó la Fuente de la Niña anoche con un concierto de dos horas donde se mostró flamenca y rockera, regaló momentos íntimos y desgranó un repertorio equilibrado, con algunos medleys. 


Como una estrella de pop épico, recién salida (casi) del infierno, apareció anoche Malú ante su público de Guadalajara. Sus fans han tenido que esperar una semana, tras la suspensión del concierto el pasado 23 de septiembre por problemas en su garganta, pero tuvieron su recompensa. Dos horas justas llenas de canciones coreadas y sentidas con una Malú espectacular en su puesta en escena, que realizó un evidente esfuerzo vocal. Ha sido, sin duda, el gran concierto de las Ferias de 2016.

La Fuente de la Niña registró prácticamente un 90% de ocupación, con una grada repleta de espectadores y un césped lleno de seguidores que ocupaban todos los espacios con vistas al escenario.

Entre el público, muchos niños, también adolescentes, muchas madres y algunos padres que, sin excepción, corearon todas las canciones de la cantante madrileña, grabaron con sus móviles muchos momentos y se fotografiaron sin parar.

Apareció Malú pisando fuerte, en un escenario con seis pantallas, un cargamento de luz y una formación con gran presencia guitarrera. De una de las pantallas, que se abrió mientras entonaba la primera estrofa de 'Cenizas', apareció envuelta en una capa que imitaba a llamaradas de fuego y enfundada en un ajustado mono negro, que después cambió por un vestido de falda rasgada. Los fans ya estaban entregados y Malú regalaba una sonrisa con las manos abiertas. La misma que pidió para todos los que la escuchaban: “hemos tenido que esperar una semana y os doy las gracias”, dijo. “Vamos a darlo todo, espero que salgáis de aqui con una sonrisa y que durante el concierto os olvidéis de todo. Esto lo hacemos para vosotros”. 

Fotos: E.C.

Su repertorio, equilibrado y generoso, transitó por las últimas canciones de su último álbum 'Caos', rockeras y románticas, pero también entregó momentos íntimos, en formato medley, que reservó a baladas como 'Ni un segundo' y 'Desaparecer' y a antiguas canciones como 'Enamorada', donde se mostró más flamenca y 'Que nadie', el éxito que compartió con Manuel Carrasco.

Continuó por la senda más potente con 'Caos' y volvió a tirar un dardo al corazón con 'Ángel caído', 'Devuélveme la vida', que la gente coreó, 'Encadenada a ti' y 'Vuelvo a verte' (sin Pablo Alborán). 

Para la recta final, dejó alguno de los momentos más intensos. La banda se despidió a la hora y media de concierto pero aún quedaría media hora más. Después de poner el mundo bajo sus pies, salió bajo una lluvia de estrellas a cantar una versión reducida de 'Aprendiz', únicamente a piano, donde desnudó la canción -“mi compañera durante todos estos años”, dijo- y realizó un importante esfuerzo vocal. Se dio un baño de aplausos con la mano en el corazón y cambió de rumbo con la melódica 'A prueba de ti'. La despedida fue con 'Blanco y negro', de estribillo emocionante, y con una versión muy festiva -serpentinas plateadas incluidas- de 'Como una flor'.  

Malú vino a regalar amor y se fue con un cargamento de abrazos.