El Orfeón Joaquín Turina, un galáctico en escena

El Orfeón guadalajareño ha logrado llenar dos días seguidos el Buero Vallejo, reuniendo a 2.000 espectadores para ver 'Score II', con fusión de música sinfónica y escenas de películas como Star Wars, Los Miserables, Eduardo ManosTijeras o Forrest Gump. • Su director musical, Sergio Cano, admite que "están en una nube" y adelanta que ya trabaja en las partituras de Score III, cierre de su trilogía. 


Llenó dos días seguidos el teatro-auditorio Buero Vallejo con su 'Score II, lo invisible del séptimo arte'. Pero el Orfeón Joaquin Turina no descansa. El director musical del proyecto, el cordobés Sergio Cano, confiesa a Cultura EnGuada cuatro días después del exitoso estreno que aunque es consciente de que el formato es grande y exigente y que requiere de una producción costosa para girar con él, no tira la toalla. Es más, ya tiene en mente algunas de las partituras que formarán parte de Score III, con la que cerrará esta trilogía que funde la música sinfónica con escenas de algunas de las películas que le apasionan, como Star Wars, o que cuentan con la banda sonora de su admirado John Williams, como 'Solo en casa'. 

Podríamos decir que es su particular guerra de las galaxias. "Estamos todavía en una nube", reconoce en conversación telefónica con Cultura EnGuada, porque nunca antes un mismo espectáculo había logrado llenar el auditorio municipal de mil butacas en un mismo fin de semana, una "hazaña" que ni siquiera estaba planeada, "sólo queríamos estrenar y poner en el escenario este proyecto", un montaje bien hilado en el que participan más de 160 personas fuera y dentro del escenario. En el foso, la Turina Symphony Orchestra compuesta por 25 músicos, apoyados por otros 25 profesionales de diferentes formaciones como la Orquesta de Radio Televisión Española, la Banda Sinfónica de Madrid, la Film Symphony Orchestra y profesores de Conservatorio de Zaragoza, Granada o Málaga. Sobre las tablas, 75 voces femeninas y masculinas en el coro de adultos y otras 40 más que integran el coro infantil -voces blancas- el Turina Children Voices, del que se siente especialmente orgulloso. Tras el escenario, Julio Prego, en la regiduría. Y en pantalla grande, el séptimo arte, al que Cano ve "con otro sentido" porque "a diferencia del teatro, te puede transportar a otro mundo, es magia; y la partitura, lo invisible".

Por eso, "me hace mucha ilusión oir los comentarios del público. Teníamos muchas ganas de presentar el espectáculo, han sido dos años de trabajo, subiendo las horas de ensayo, pero siempre teníamos la duda de cómo lo iba a acoger el público". Ahora, "estamos felices. Sabíamos que el sábado atraeríamos a mucha gente porque somos muchos pero lo del domingo, fue una sorpresa. No pensábamos que Guadalajara iba a acoger tan bien el espectáculo", señala. 

El hándicap y también la dificultad de trabajar con este Orfeón es que está compuesto por personas que son amateur -pese a la profesionalidad que muestran en el escenario- y que, en algunos casos, "nunca habían cantado ni bailado", confiesa Cano.

El Día del Libro, 23 de abril, se subió el telón para el estreno absoluto de este montaje, que contó además con homenaje a Cervantes -aplauso incluido- y que arrancó con una obertura magnífica que lleva al espectador hasta el universo de George Lukas. 'Duel of the fates', de Star Wars (video), compuesta por el estadounidense John Williams con escenas del Episodio I, donde aparecen la reina Amidala de Natalie Portman, el pequeño Anakin o los carismáticos Obi Wan (Ewan McGregor) y Qui-Gon Jinn (Lian Neeson). Después, se suceden momentos estelares, acompañados por coreografías, dirigidas por la bailarina guadalajareña Esther Vindel, como el momento que transporta al espectador hasta el mismísimo Moulin Rouge mientras suena la versión tanguera de 'Roxanne', cuyo original fue compuesto por la banda británica de rock The Police.

También hay varios momentos dedicados a Tim Burton: "es uno de mis directores favoritos, me encantan sus películas, todas, esa fantasía que crea con las imágenes y que te transporta a otro mundo". No faltan escenas del tierno Eduardo ManosTijeras cuando lima un gran muñeco de hielo y hace nevar en la ciudad; la bonita 'Alicia en el país de las maravillas' o su film de animación 'La novia cadáver'.  

"Soy un apasionado de las bandas sonoras", admite Cano, que recibió formación clásica y cursó estudios en el Conservatorio Superior de Música de Córdoba, donde se licenció en piano. "Aunque a mí me gustaba la música clásica, me faltaba algo más actual, que conectara con el público". El 'click' realmente estaba mucho antes. Desde que le llevaron al cine en Córdoba para ver 'Star Wars'. "Quedé impresionado", señala, "no sólo por las imágenes sino por la banda sonora de John Williams. A partir de ahí, todo vino seguido: 'ET.', 'Regreso al futuro', 'Indiana Jones'... fueron moldeando un poco mi gusto y ahora mismo, las partituras que aparecen en las películas son de una calidad tremenda". Antes no era consciente. Ahora, después de estudiar orquestación y composición para poder realizar los arreglos a las partituras originales, todo cobra mayor sentido. 

El germen de 'Score II' 

Tras estrenar el 'Réquiem de Mozart' en 2013 en la iglesia del Carmen, se puso manos a la obra: "quise hacer un proyecto centrado en las bandas sonoras" y empezó a arreglar partituras de sus películas favoritas. De ahí salió Score I, un espectáculo de pequeño formato "para ver si a la gente le gustaba". Con acompañamiento de piano únicamente. "Ahí es cuando pensé meter a los niños", explica.

Para películas como 'Los chicos del coro' o las bandas sonoras de las películas de Tim Burton compuestas por Danny Elfman necesitaban una voz muy aguda "que las mujeres no pueden desarrollar". Y empezó a buscar voces blancas: "nos pusimos en contacto con gente del colegio de mis hijos para ver qué les parecía formar un grupo de niños que cantara. Empezaron en una clase del colegio de las Lomas con un profesor de música, Jesús Alcalá" y ahí nació el Turina Children Voices.

A partir de ahí, Cano empezó a creer en el proyecto porque vio el efecto que 'Score I' causaba en el público. Y empezó a orquestar el resto de partituras que tenía sobre la mesa, unas 70. Fue entonces cuando decidió plantearse el gran reto: la trilogía. Sólo faltaba darle un formato a todo este aluvión de ideas.   

Para poner en marcha 'Score II', el Orfeón realizó un cásting al tratarse de un "repertorio muy exigente y muy técnico para el cantante". Se presentó más gente de lo esperado: "teníamos previsto un día de prueba y se prorrogó por dos semanas. Por criterios, hubo gente que no lo pasó pero a cambio, conseguimos que la gente que entró al proyecto se ubicara perfectamente en su sitio y descubrimos verdaderas perlas en bruto que luego han sido los solistas del espectáculo y el proyecto ha ido en volandas. Ha sido una corriente de energía que nos ha transportado hasta el estreno". En un 90%, el coro está formado por vecinos de la ciudad de Guadalajara, aunque también hay algún miembro que proviene de las localidades cercanas del Corredor e, incluso, de Madrid.

De gira

Tras el estreno, ahora está en mente salir de gira, aunque hay precauciones. No sólo se necesita dinero sino también teatros que se adapten a este formato: "necesitamos una gran caja escénica, foso para orquesta y la gira depende de eso, pero no nos faltan ganas y ya tenemos un par de citas casi cerradas, a ver si llegan a buen término".

Además, Sergio Cano ya tiene más de veinte partituras pendientes de revisión y de ser orquestadas para Score III y que serán "de la misma calidad que este último espectáculo", avisa. Si todo va bien, calcula que el cierre de la trilogía habrá que postergarlo a año y medio. "Puedo adelantar que serán del mismo corte, habrá partituras épicas, asiáticas, que me encantan, las más grandes bandas sonoras de Hollywood, pero momentos muy escogidos, escenas concretas de principio a fin, momentos breves del cine hilados con un hilo conductor. No soy partidario de la gran suite orquestal porque entiendo que tiene su propio formato y hay orquestas que lo están haciendo muy bien, como la Film Symphony Orchestra, a las órdenes de Constantino Martínez Orts", explica. Estarán, seguro, partituras de compositores que admira como James Horner ('Titanic', 'Braveheart'); Danny Elfman, "un compositor sobresaliente", e insiste, John Williams, "que fue quien me hizo convertirme casi en músico".

Una formación que cumple seis años

El Coro Orfeón Joaquín Turina se creó en abril de 2008. Sergio Cano trabajaba entonces en una Escuela de Música, donde era profesor de Lenguaje Musical. Una materia dura -sobre todo en ejercicio de entonación- que intentó que sus alumnos digirieran mejor arreglando partituras de cine, adaptándolas a su nivel. Eligió la de 'Los chicos del coro' que hizo que sus alumnos se ilusionaran con la asignatura rápidamente y se encontrara con alumnos de otras clases incluso que asistían a las suyas. Y un día surgió: "oye ¿por qué no llamamos a nuestros padres y formamos un coro?¿y a mi tio, que es aficionado a la música? Y con unos criterios, hicimos unas pruebas a las que se presentaron 80 personas". Así empezó a andar el Orfeón Joaquin Turina.

La asociación, que preside Lola Matutano, colabora con otros colectivos alcarreños: "tenemos ilusión por poner la música al servicio de la ciudad y devolverla un poco parte de lo que nos da. Si hay alguna actividad cultural, como el Tenorio Mendocino, o social, como Manos Unidas o Cruz Roja, nunca decimos que no. Nos llaman y vamos". Admite que "está maravillado con esta ciudad, que tiene tantísima inquietud por la música, porque también está la Banda, el Conservatorio que dirige Pascual Piqueras está funcionando excelentemente bien, los diferentes coros de la ciudad con su propio repertorio y con su público... me parece increíble que haya tanto movimiento en una ciudad de tamaño medio. Yo estoy encantando porque sé que mi proyecto tiene cabida y siempre va a estar bien arropado y hay muchísimo público para los diferentes tipos de repertorio, ya sea sacro, clásico o de cine". 

Los ensayos del Orfeón Joaquin Turina son en el centro social Los Valles (C/ Virgen de la Hoz), donde actualmente ocupan tres aulas. "Estos ensayos han sido una locura", finaliza. "Mientras yo estaba en el salón de actos, la subdirectora, la pianista Belén Martínez Sanz, estaba en otro aula con el coro y en otra, la bailarina Esther Vindel, que dirige las coreografías". A todo ello, se han sumado duros ensayos durante los fines de semana en un polideportivo... "ha sido un esfuerzo titánico", reconoce, pero al final, ha tenido su recompensa. La galaxia Turina continúa...

01-03: Público que asistió a la función del domingo / Músicos de la Turina Symphony Orchestra y parte del Turina Children Voices, durante el espectáculo. 04-05: Homenaje a Cervantes y escenas de 'La novia cadáver', de Tim Burton. Fotos: E.C.

06: El director del Orfeón, Sergio Cano y la coreógrafa guadalajareña, Esther Vindel, en el hall del Buero Vallejo. / Foto: Facebook Sergio Cano.

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