Coque Malla: solo ante el abismo

Hora y cuarto de canciones ofreció desde el escenario de la Sala Óxido Coque Malla, que presentaba en Guadalajara su último disco. • Alternó canciones de 'El último hombre en la tierra' con temas de su álbum anterior, 'Mujeres'. • Parte del público no estuvo a la altura.


Algo se rompió en el concierto de Coque Malla, el sábado noche en la Óxido. Volvía después de diez años a Guadalajara -tras suspender el año pasado la actuación de su gira 'Mujeres' en esta misma sala- y lo hizo en solitario, con dos guitarras acústicas y un piano estupendamente manejado por David Lads. Volvía dispuesto a darlo todo con nuevo álbum bajo el brazo, 'El último hombre en la tierra', un puñado de canciones bonitas llenas de sensaciones, desamor y postales rock, que ha compuesto junto a su hermano Miguel, "que tanto tiene que ver con todo lo bueno que le está ocurriendo a este disco". Pero parte del público parecía estar a otra cosa.

"De vosotros depende que éste sea un concierto mediocre o inolvidable", avisaba molesto ante el incesante murmullo de conversaciones y viéndose forzado a parar su actuación cuando apenas llevaba cuatro canciones. Y tiró la pelota al foso, dispuesto a zanjar aquello: al fin y al cabo, "vosotros sois los clientes". Sí, pero las canciones están para ser escuchadas con respeto.

Así lo percibió una gran parte de los espectadores que aplaudió el incómodo intermedio y entendió que aquello era un concierto y no una banda sonora para amenizar el ambiente.

'El último hombre en la tierra' se escuchó al completo, con un sonido estupendo. Abrió con 'La señal' -"todos los días vuelvo a la ciudad y no encuentro a nadie... sabes que pasan los días, pasan los años, sigo esperando... yo no debería haberte dejado marchar"- y prosiguió con la enérgica 'Escúchame' -inevitable, recordar a Joe Cocker-.

Tuvo palabras después para Prince, fallecido el día anterior. En mitad de una confesión -"llevo todo el día escuchando sus canciones...", empezó a decir-, la risa estrepitosa de una mujer desde el fondo de la sala le cortó el rollo y prefirió seguir con el repertorio, fulminando con tres preciosas canciones: la luminosa 'Lo hago por ti', el vals 'El último hombre en la tierra' y 'Berlín', que canta junto a Leonor Watling en el álbum 'Mujeres'.

Fue hilvanando esta fragancia suave pero intensa con 'Cachorro de león' -más que canción, poesía musicada- y la estremecedora 'Me dejó marchar'. Hubo muchos más guiños a sus 'mujeres': a la cantautora Alondra Bentley con la interpretación de 'At the movies', tema que Malla compuso para el 15º cumpleaños del canal de cine TCM y que canta con la cantante folk española nacida en Lancaster, a Jeanette cuando sonó la ranchera 'La moneda', con acercamientos al foso para regalar alguna estrofa a capella y a Anni B. Sweet, en la coreada 'No puedo estar sin ti'. 

Cayó entonces, brevemente, la lluvia púrpura de Prince antes de que Coque Malla se fuera para volver con un único bis de cortesía y piropos sinceros a los responsables de la Sala Óxido, "una sala de rock de verdad". Fue una visita corta la del último hombre en la tierra. Normal. Vino con el corazón abierto y se fue herido, pese al largo abrazo final lleno de aplausos.