Aluvión de villancicos y zambombadas en la provincia

El fin de semana ha sido generoso en citas musicales navideñas. Sigüenza ha celebrado sus rondas, Atanzón su XXI Certamen de Rondas y Almonacid, entre otras citas, ofrece una exposición de más de cien zambombas.


La Navidad ha ingresado de lleno en las calles de los pueblos de la provincia, con festivales de villancicos, pregones o zambombadas en varios municipios como Cabanillas, Sigüenza, Atienza, Trillo, Marchamalo o Almonacid de Zorita. Aquí os dejamos las crónicas de algunos de ellos.

Rondas en Sigüenza

Sigüenza había inaugurado su navidad el fin de semana anterior con el aforo completo para presenciar la actuación de las rondas participantes en El Pósito. Este sábado era el turno para los villancicos de las parroquias, que fueron cantados el sábado en la Residencia Saturnino López Novoa, un festival de canciones tradicionales que se venía celebrando desde tiempo inmemorial en el Seminario de Sigüenza y que, desde su cierre años atrás, tiene lugar con el mismo cariño y emoción propios de las fechas en las que nos encontramos, pero en Salón de Actos del Asilo.

Hasta seis grupos de cantantes entonaron sus piezas navideñas sobre las tablas del escenario. Una vez más se encargó de introducirlos el periodista local Oscar Ruiz Carranza. Además de las tres parroquias, la de San Vicente, la de Santa María y la de San Pedro, que presentaron su musical representación compuesta principalmente de niños, pero también de mayores, actuaron también las animosas voces del Coro de Santa Cecilia, el Grupo Scout de Sigüenza y el grupo de mayores de terapia de la propia Residencia de Saturnino López Novoa, para el que el festival supone una enorme ilusión e incentivo para trabajar, puesto que lo preparan con mucho cariño durante semanas previas a su celebración.

Además, los niños de la Parroquia de San Vicente representaron el Belén Viviente, que escenifican durante las navidades doncelinas en esa Iglesia desde hace más de treinta años en las misas de Nochebuena, Navidad, Año Nuevo y Reyes, además de en el propio festival. En total, cantaron casi un centenar de seguntinos de todas las edades, que hicieron disfrutar con su espíritu navideño a los ancianos de la Residencia y al numeroso público que se congregó en el salón de actos.

Y, justo a continuación, salía la gran Ronda de Navidad de la ciudad. A partir de las seis de la tarde, y con una inusual temperatura, aún a esa hora por encima de los dos dígitos, empezaban a llegar a la Plaza del Castillo los músicos seguntinos. Allí estaba el incombustible Pepe Cerezo, bandurria en mano, el profesor de música, Javier Villaverde, esta vez con el acordeón, los alumnos de la escuela de música con sus trompetas y, naturalmente, Jaime Gómez Olalla con una de sus zambombas, entre otros muchos seguntinos y seguntinas deseosos de exteriorizar su espíritu navideño. No faltaron a su cita los voluntarios de Protección Civil, que, de nuevo dirigidos por Martín Cañamón, se encargaron de que la Gran Ronda Navideña fluyera con normalidad por las calles, antiguas y nuevas, de la ciudad. “Lo que queremos es sacar la alegría de la Navidad a la calle y que se vea el ambiente”, explicaba Pepe Cerezo, regenerador, junto a su amigo Pedro Pardillo de la Rondalla de Sigüenza, y también resucitador de Ronda de Navidad, hace ahora 64 años, cuando salieron a pedir para los ancianos del Asilo.

 

Saliendo del Castillo, la comitiva musical bajó por Mayor y Travesaña Alta, hasta la Puerta del Hierro, Bajada del Portal Mayor, calle Valencia, Plaza de los Cuatro Caños, Villaviciosa, Pio XII, Vicente Moñux, Paseo de la Alameda y Plaza Mayor.

Cuando la ronda llegó al corazón del pueblo, los seguntinos compartieron allí un caldito y un chocolate con churros. Naturalmente, Jaime Gómez Olalla tenía montado, e hizo sonar, su zambombón gigante y desmontable de más de 2,5 metros de alto, para deleite de las cerca de mil personas que se dieron cita para poner fin a una sonora tarde navideña.

Pregón y festival de otoño en Marchamalo

El pasado sábado se dió por iniciada oficialmente la Navidad en Marchamalo con la celebración del tradicional Pregón de Navidad de la Iglesia de la Santa Cruz, a cargo de José Ramón Diaz-Torremocha, ex-presidente internacional de las Conferencias de San Vicente de Paúl. Participaron también con una pequeña representación del nacimiento y la visita de "las Tres Reinas Magas" las componentes del taller de teatro de la Asociación de Mujeres de Marchamalo, que finalizaron con una petición de paz para el mundo y solidaridad con los refugiados, para después dejar paso al coro Novi Cantores, que volvió este año a Marchamalo.

También el sábado fue el día del habitual Festival de Otoño de la Escuela Municipal de Danza, con la actuación de todos sus grupos de alumnas en un espectáculo que se convirtió en un homenaje a los bosques y a la biodiversidad. El espectáculo aunó varios estilos de danza contemporánea y clásica para recrear el ambiente mágico de los bosques, primera parte de un espectáculo que concluirá con la representación que lleven a cabo en primavera.

Más de veinte años de rondas en Atanzón

El delegado de la Junta en Guadalajara, Alberto Rojo, pronunció el sábado el pregón de Navidad en Atanzón, con el que se dio inicio al XXI Certamen de Rondas “Cantos de la Alcarria en Navidad” en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. El certamen de rondas navideñas de Atanzón, segundo más antiguo de la provincia, está organizado por la Real Zambombada de Atanzón, con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad y de la Asociación Cultural Carravilla.

En esta edición han participado un total de diez rondas, interpretando dos villancicos cada una de ellas, procedentes de distintas localidades: Ronda “la Alegría”, de Guadalajara; “Dairca Folk”, de Azuqueca de Henares; Agrupación Musical “Las Acacias”, de Azuqueca; Ronda de Cantalojas; Ronda “La Calandria”, de Cifuentes; Escuela de Música “Palacio de la Cotilla”, de Guadalajara; Agrupación Musical de Villalbilla (Madrid); Ronda de Hita; Ronda de Azuqueca de Henares; y Real Zambombada de Atanzón.

El Certamen “Cantos de la Alcarria en Navidad” no tiene carácter competitivo. Todas las rondas participantes reciben un obsequio. La tradición en Atanzón, que un año más se ha cumplido, es que, tras las actuaciones de las rondas en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, músicos, vecinos del municipio y visitantes se trasladan a la plaza del pueblo donde comparten caldo, migas y chorizo al tiempo que se siguen interpretando villancicos.

Exposición de zambombas en Almonacid

Desde el pasado día 5 de diciembre y hasta el próximo 6 de enero, el almonacileño Manuel Toledano, 'Tole', expone, en el Casón de los Condes de Saceda, las mil y una zambombas que ha construido y recopilado cuidadosamente durante años. Como él mismo dice, “quien atraviese el umbral de la puerta, retrocederá sesenta años, hasta las navidades tradicionales en Almonacid de los años 50, 60 y 70”.

En un espacio de unos 200 metros cuadrados, el artesano ha reproducido el patio de una de las antiguas casas de labor de Almonacid, al que no le falta el minimo detalle. En el montaje, pleno de ingenio, hay conejos, gallinas, aperos de labranza y, naturalmente, la utillería, tan especial, que era empleada de las matanzas del cerdo de antaño. 'Tole' lo ha preparado todo con un cariño infinito, buscando la perfección en la recreación de cada uno de los ambientes sin tener en cuenta las horas infinitas que le ha dedicado. Y ese mismo afecto es el que le devuelve la gente. Por eso le prestan objetos muy queridos por las familias, que  el almonacileño ha incorporado a la exposición.

Además de la ambientación etnográfica, el artesano siente verdadera fascinación por la personalización musical de la Navidad popular que es la zambomba. En la exposición del Casón de los Condes hay más de 180, de todos los tamaños y materiales que uno pueda imaginar. “El diccionario dice que la zambomba es un instrumento musical rudimientario que produce un sonido fuerte, ronco y monótono. Yo siempre digo que depende de quien lo toque”, puntualiza sonriente.

Esa misma idea, es la que el almonacileño aplica a la construcción de las zambombas, simple, porque “no tienen más que una caña, carrizo o mástil, un parche de piel y un recipiente”, explica, pero que el artesano ha sofisticado hasta lograr piezas que son dignas de ver “y de escuchar”, porque todas suenan, “si no, no son zambombas”, matiza.

La exposición empieza por aquellas que son representativas de la villa. “En Almonacid utilizaban material reciclado para construir las zambombas. Por ejemplo son muy típicas las que están construídas en orinales, y también en pucheros y cacerolas”, dice. El caso de los orinales es especial, “porque el ala de arriba permite un apriete que no se consigue en otros recipientes, lo que le da una mejor resonancia a la piel”, sigue. Otro de los detalles característicos de las zambombas almonacileñas son las ristras de “cañas”, que, con la vibración de la piel, y sobre ella, personalizaban el sonido del villancico en Almonacid  a modo de “peculiar  percusión”.

La más grande de cuantas hay expuestas está construida en un barril, las más pequeñas,  sobre una bellota y un dedal. Una está hecha sobre un huevo de gallina, otra sobre uno de avestruz. Las hay hechas de maderas tan nobles como el Casón de los Condes de Saceda, como es la sabina, “que ha torneado un artesano y que luego yo mismo he convertido en instrumento musical”, otras tienen paredes de calabaza. Todas las pieles que utiliza el artesano son de cabrito, “por su flexibilidad, el sonido que dan luego y la calidad del color”, que le traen de Cuenca. No puede ser más curioso el momento en el que 'Tole' hace sonar la que está hecha sobre un dedal.

Pero con exponerlas no es suficiente. En estos días 'Tole' transmite su pasión por la Navidad y por las zambombas a los almonacileños en talleres de tres jornadas. En la primera explica qué es una zambomba y cómo está hecha, y proyecta un video explicativo. En la segunda, entrega los materiales para que sean los propios alumnos quienes las construyan. “Lo ideal es que venga en abuelo con sus nietos”, afirma. La tercera, una vez seca la piel, es para enseñar a tocarla.

La exposición y talleres los completa una colección de fotografías de diferentes momentos navideños pasados. Dado el musical carácter que tienen estas fiestas en Almonacid, seguro que el sonido de muchas de las zambombas que es están haciendo en estos días o que se hicieron en años pasados, ambientarán la villa en estas fiestas.

Pero además, Almonacid recibió la Navidad con un pregón pronunciado por el párroco local, José María Rodrigo, y la alcaldesa de Almonacid, Elena Gordon: “quiero felicitar las fiestas a todas las personas que se esfuerzan por construir algo, por pequeño que sea, dirigiéndome especialmente a quienes cuidan de sus familias, de sus amigos, de su entorno y a los que trabajan y educan, desde el respeto a las tradiciones”.

Gordon recordó que estas fechas de final de año “son un magnífico momento para la reflexión, para mirar hacia el futuro con optimismo y con ganas de luchar por conseguir un mundo donde haya justicia y paz para todos, partiendo desde nuestra casa y desde nuestro pueblo, mejorando nuestra relación con los demás, con nuestros vecinos y nuestra familia, y en definitiva con quienes nos necesitan”.

Después, los 25 integrantes de la Rondalla 'Villa de Almonacid', dirigida por Manuel Fuentes, interpretaron un emotivo concierto de Navidad, con un toque alegre y divertido. Cantó y tocó quince villancicos, algunos típicos de Guadalajara y otros compuestos por el propio Fuentes. En un concierto de algo más de una hora, la audiencia pudo escuchar 'Alegría-alegría' (popular), 'Al niño Dios' (popular), 'Los Reyes Magos' (popular), 'Nana Rociera' (popular), 'Unidos por la Paz' (M. Fuentes) o 'A Belen' (M. Fuentes). No faltó la zambomba del artesano local Manuel Toledano, 'Tole'.

Aunque la Rondalla se nutre actualmente de los alumnos de la Escuela de Música, la mayoría de los integrantes, como Carmen Ruíz González, ya tocaban en ella a finales de los años setenta y primeros ochenta, cuando, bajo el nombre de 'Juventud 82' retomaban la herencia musical que llevaba a cabo la antigua 'Ronda del Tío Gazapera'. La próxima actuación de la Rondalla será la Misa del Gallo, que en Almonacid ha tenido siempre un carácter muy musical.

Aprendiendo a hacer instrumentos en Trillo

En Trillo, hace unos días, más de cuarenta alumnos aprendieron a fabricar instrumentos tradicionales de la mano del profesor Eduardo Sardat. Después, mostraron lo bien que tocan los más habituales en el tradicional concierto de Navidad de la Asociación Folclórica Virgen del Campo. 

En la actualidad son treinta alumnos de todas las edades los que aprenden música de la mano de esta asociación. Son tres los profesores que imparten clases -tres días a la semana- de percusión, instrumentos de viento, guitarra, piano y solfeo. Anualmente estos alumnos, mezclados en grupos de edades heterogéneas y también en actuaciones individuales, muestran sus progresos en tres audiciones. La más entrañable, por las fechas en que se produce, es la de Navidad. Hay otras dos: una en marzo, y la última, en torno a la celebración del Julio Cultural.

En el concierto, actuaron quince alumnos que eligieron un repertorio de villancicos y que contó con la presencia de una delegación municipal encabezada por la concejala de Festejos, Marta Pérez.