Bouché traslada la magia de Bach hasta Sigüenza

El violonchelista protagonizó ante 200 espectadores el segundo concierto del X Festival de Música de Cámara Musigüenza. • Fue una cita especial para aproximarse al revolucionario compositor a través de un repertorio menos habitual.


El violonchelista José Enrique Bouché interpretó ayer en el Parador de Sigüenza el segundo concierto correspondiente al X Festival de Música de Cámara 'Musigüenza'. El intérprete castellonense eligió para la ocasión un programa poco habitual, basado en obras compuestas exclusivamente para chelo. Como es habitual, fue la presidenta de Bell'Arte Europa, Bernadetta Raatz, quien se encargó de presentar el concierto y de introducir al intérprete, bien conocido en la ciudad del Doncel por haber ofrecido ya en ocasiones anteriores otras actuaciones en distintas formaciones.

Bouché unió la inspiración que le produce su admiración por Johann Sebastian Bach a la extraordinaria acústica del Salón del Trono del Parador para interpretar un concierto memorable, que presenciaron cerca de 200 personas, agotando las entradas disponibles.

El violonchelista interpretó tres suites muy revolucionarias en su momento, que Bach compuso sólo para este instrumento. Las elegidas fueron la Suite para violonchelo n.º 1 en sol mayor, BWV 1007, la Suite para violonchelo n.º 3 en do mayor, BWV 1009 y la Suite para violonchelo n.º 4 en mi bemol mayor. “Corresponden a una época, el comienzo del siglo XVIII, en la que se pasó de considerar al violonchelo como sonido acompañante de la música de cámara o vocal, a instrumento solista”, explica el propio intérprete, que recuerda que estas piezas fueron compuestas para ser tocadas en salas de parecido tamaño a la de este fin de semana en Sigüenza, de manera que “el entorno del Salón del Trono ayuda mucho a imaginar lo que pudo ser la época, y a entender mejor la composición de Bach”.

Para Bouché, las suites 1 y 3 están relacionadas por un mismo espíritu creativo. “A partir de la 4, Bach compuso partituras aún más innovadoras. “Llegó todavía un poco más lejos con la técnica, sobre todo en materia de la emisión sonora del chelo. La primera y la tercera utilizan el recurso de las cuerdas al aire, que resuenan y realzan el sonido del instrumento de una manera de muy natural. En la cuarta, en mi bemol mayor, prácticamente no suena ninguna cuerda al aire. Es casi el único ejemplo que hay en la literatura del violonchelo en el que no se usa este recurso”, valora el artista.

Bouché transmitió al público su admiración por el talento del alemán, añadiendo a la interpretación, las convenientes explicaciones. “La cuarta suite abre mucho los acordes desde el preludio, dando con ello la misma sensación de resonancia del instrumento, pero mediante una idea muy ingeniosa, sencilla en apariencia, pero que no se le había ocurrido a nadie en siglos”, destacó el intérprete.

En opinión de Bouché, estas suites para violonchelo de Bach son, aún hoy, innovadoras: “Muchos de los recursos técnicos que utilizó Bach en las composiciones, están desarrollados en la literatura posterior para violonchelo. Las ideas y recursos que encontramos en el repertorio que interpreto hoy, también están en composiciones del siglo XX, e incluso del XXI, que se han basado en estos criterios técnicos y acústicos de Bach”. El Ayuntamiento de Sigüenza patrocina el Festival 'Musigüenza 2015'. Asistió al concierto la concejala de Cultura, Sonsoles Arcones.

Bach, una estrella de su época

Si hubiera que definir a Bach en una palabra, sería magia. Siendo extraordinariamente conocido y admirado en su época, como hoy lo puedan ser las grandes estrellas del pop, vivió de una manera austera.  Su música está muy bien pensada, es matemática y precisa por un lado, pero también muy inspirada por otro”, valoraba el chelista durante su visita a la ciudad del Doncel, este fin de semana.

Según el intérprete, ha habido decenas, cientos de buenos compositores, pero no tantos que hayan firmado una gran producción, sin fisuras y creando un estilo, como hizo Bach. “Vivió el mundo de la música desde todos los puntos de vista, compuso muchas obras, fue maestro de capilla y organista, y también un innovador, a quien al  final de su carrera llegaron a reprocharle que su música estaba pasada de moda, porque siempre trabajó sobre el mismo estilo barroco alemán”, explicó anoche el concertista.

Años después, su música fue redescubierta, “en gran medida por la influencia de Félix Mendelssohn, que volvió a dirigir la 'Pasión según San Mateo' muchos años después de la muerte de Bach (1750), en 1829”,  y desde entonces Bach conseguido algo que también está reservado a muy pocos: “hoy, en pleno siglo XXI, prácticamente la totalidad del repertorio de Bach está siendo  interpretando en este mismo instante, en cualquier parte del mundo, en cualquier sala, grande o pequeña”, aseguró el músico.