Rock en el alma

Cerca de 5.000 espectadores asistieron al concierto gratuito que ofreció M-Clan en la Fuente La Niña, coronando el Guadarock, que este año contó con la actuación de las bandas alcarreñas Callahan y Complejo de Electra.


Hay un poso de tristeza en las canciones de M-Clan. Tristeza que parecen curar a golpe de guitarra y rock and soul con pizcas de blues. Anoche, en la Niña, volvieron a escucharse cuatro años después de su visita a Guadalajara a propósito del DOG que se organizó dentro de la Semana de la Juventud de 2011. El reencuentro duró casi dos horas y se alargó hasta las dos de la madrugada ante cerca de 5.000 almas.

La banda murciana está celebrando 20 años sobre los escenarios y, por eso, su concierto fue un repaso a temas que han ido componiendo todos sus discos. Arrancaron con 'Para no ver el final' que enlazaron con canciones de los primeros años como la bonita 'Souvenir', 'Llamando a la Tierra' -la versión que realizaron de la canción 'Serenade', de la Steve Miller Band- o el primer tema que compusieron, 'Perdido en la ciudad', que finalizaron con mucho rock and roll, con mucho blues.

Carlos Tarque no paró de moverse durante toda la actuación, micrófono en mano, golpeando la pandereta o alzando sus brazos pidiendo interacción con el público, un público que si bien respondía a las invitaciones de la banda, se mostró entregada sin exuberancias salvo en temas míticos como 'Carolina' o 'Maggie despierta', la versión que realizaron de la bonita 'Maggie May', de Rod Stewart.

Fotos: E.C.

Pero para eso hubo que esperar. Primero llegaron canciones de dos de sus últimos discos de estudio, 'Memorias de un espantapájaros' y 'Para no ver el final'. Como la descorazonadora 'Roto por dentro', 'Las calles están ardiendo' -dedicada a "todos los políticos corruptos, que van a desaparecer pronto", dijo Tarque-, 'Gracias por los días que vendrán', "que es lo que decimos a otros", añadió y 'Las palabras que me dijiste', que tributó a una mujer llamada Cecilia.

Entonces, enfilaron la recta final con 'Usar y tirar' pasada la hora de concierto. El público terminaba de corear el estribillo de 'Maggie despierta' cuando desaparecieron, dejando con ganas de más al foso. Cuando volvieron, retomaron el final de la canción para hilar con 'Carolina' y la fantástica 'Pasos de equilibrista', donde Ricardo Ruipérez -"mi hermano", le llamó Tarque- desplegó su alma rockera con su guitarra, un momento regado con un solo de hammond. Terminaron fusionando la canción con el 'Baba O'Riley' de The Who. Fue un pequeño tránsito al rock de los 70, pero no el final del concierto -aunque lo pareciera-.

Hubo quien optó por irse a estas alturas de la noche y quien dudó entre irse o no. La gran mayoría se quedó para silbar solicitando un último placer. Y M-Clan quiso dar ese capricho volviendo a sus inicios interpretando la triste e intensa 'Miedo' -cuyo estribillo la gente coreó al unísono-. El antídoto ante tanta desazón fue 'Quédate a dormir', que algunas bailaron con desenfreno, rayando las dos de la madrugada. Fue la píldora perfecta y necesaria para digerir tanta vida insana.

De aperitivo, el Guadarock este año contó con las bandas alcarreñas Callahan -que abrió boca a eso de las diez de la noche- y Complejo de Electra, que presentó su primer disco 'Antidisney', durante cerca de una hora. La actuación, que abrieron con la estupenda 'Guiño', tuvo altibajos en la calidad del sonido logrando, en ocasiones, deslucir el directo de una banda que tiene razones y, sobre todo, canciones para creérselo más.