Jotas que tocan la fibra

El festival de jotas de Ferias, organizado por IberCaja, atrajo en la tarde del miércoles a cerca de 600 espectadores que pagaron un euro solidario para Accem, en favor de los refugiados • La Asociación Cultural Blasón Aragonés presentó su espectáculo 'Cómo debe ser la jota', alternando baile y cante. • El Grupo de La Cotilla ofreció el paloteo de Albalate, el pasacalles del Corpus de Sienes, el Pollo de Maranchón y las Sanjuaneras de Sigüenza.


Un año más, el Palacio Multiusos se llenó este miércoles de guadalajareños que no han querido perderse el espectáculo de jotas que patrocina cada Feria, Ibercaja. Cerca de 600 espectadores abonaron el euro solidario de la entrada, que en esta edición servirá para hacer posible la labor de Accem, organización sin ánimo de lucro que ayuda al refugiado.

La cita es toda una exhibición del folklore aragonés y alcarreño y una demostración de que la cultura tradicional no muere porque hay generaciones que se interesan por cuidar y perpetuar las raíces. El festival de jotas se abrió con el grupo de bailes de La Cotilla. Once mujeres y un solo hombre -apoyados con dulzainas y tambores- arrancaron con las Sanjuaneras de Sigüenza y prosiguieron con un baile en círculo, típico de Maranchón, 'El Pollo', un baile que tiene influencia de jotas aragonesas, extremeñas y castellanas y suele bailarse cada 17 de mayo por San Pascual Bailón. No faltaron tampoco las piezas musicales, como el Pasacalles del Corpus de Sienes que, según explicaron, se recuperó en 1995 al son del violín de Toribio del Olmo. La pieza interpretada tiene arreglos de Juanjo Molina y Julio García. Su intervención se cerró con el 'Paloteo de Albalate', una danza tradicional que acompaña a San Blas en el mes de febrero.

La Asociación Cultural Blasón Aragonés alternó los bailes con los cantes con destacadas gargantas, premiadas ademas en su tierra. Su espectáculo, titulado 'Cómo debe ser la jota', fue una auténtica lección de color y sonido, empezando por la jota del Alto Pirineo -el traje de las chicas pesa 12 kilos- y siguiendo por la jota en Zaragoza y, posteriormente, en Teruel. Para terminar, el espectáculo reparó en el resurgir de la jota de Zaragoza.

Fotos: E.C.

 



 

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