La Iberia, de Albéniz, emociona en Musigüenza

El joven pianista Luis Grané deleitó a la audiencia seguntina en El Pósito con una magistral versión de la 'Iberia, doce impresiones para piano, de Albéniz, en el segundo concierto de Musigüenza. • El músico barcelonés admitió sentir por el compositor y la obra un cariño especial ante una audiencia que se puso en pie para ovacionarle. 


El joven pianista Luis Grané deleitó a la audiencia seguntina en El Pósito con una magistral versión de la 'Iberia, doce impresiones para piano', de Albéniz.  Tocar la Iberia es un reto que exige la máxima concentración, admitió el intérprete horas antes de su actuación. “Es, además, la manera de probarme a mí mismo que estoy en forma, y en progreso”. Para él, la obra de Albéniz, y especialmente la Iberia, es un resumen de su carrera musical porque "hay piezas que empecé a ensayar cuando tenía quince años. Soy consciente que he mejorado su interpretación, pero la música es tan densa, tan profunda, que siento que todavía hay otras partes en las que debo seguir buscando, trabajando”, relató.

Según Grané, la magia de Albéniz está “en los colores”.  Sus partituras generan una atmósfera que envuelve al espectador. “Hay que tener en cuenta que el compositor escribió la Iberia estando muy enfermo y en el exilio, en Francia, por lo que hay un gran componente de melancolía por su país y por sus seres queridos, que habían quedado atrás”, explicó.

Albéniz terminó su obra maestra en 1908, y murió en 1909, cuando sólo contaba con 49 años, recién había "encontrado su verdadera manera de expresarse. Después de experimentar mucho con la ópera y con la orquesta, trasladó toda esa sabiduría al piano, en la Iberia”, valoró Grané. 

La Suite Iberia se ha trasladado muchas veces con éxito a la orquesta, “pero estas versiones carecen de la magia del piano, y del juego, único, que da el pedal de este instrumento”, añadió. La audiencia seguntina fue respetuosa y efusiva, “ambas cosas”, subrayó Grané, de manera que al terminar la actuación hubo “bravos” de una buena parte del público puesto en pie. El pianista admitió haberse dejado influenciar por la magia de Sigüenza, “a la que sin duda volveré, aunque sólo sea por el placer de visitarla”.

La edición 2014 de Musigüenza terminará el próximo 22 de noviembre con un concierto de trompeta de Romain Leleu, que estará acompañado por el pianista David Canals.

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