Cabanillas recibe el verano con cinco horas de música

El festival Solsticio Folk campiñero se consolida en su segunda edición con un cambio de ubicación. • Actuaron un combo de música y baile de la localidad, Kiddo, El cuervo de alas rojas o The Sportings.


El Solsticio Folk de Cabanillas del Campo cerró el miércoles su segunda edición augurando larga vida al Festival ideado por el Ayuntamiento, la Escuela de Música y el Centro Joven para promocionar a los grandes artistas que pulen y cultivan su talento en la localidad. Pronóstico avalado por el salto cualitativo y cuantitativo experimentado por la iniciativa en 2014, mejorada de manera evidente por el cambio de ubicación de la plaza del Consistorio a los bajos del Centro Joven –todo un acierto, en opinión de artistas y público– y ampliada en número de bandas participantes, de las tres del año pasado en su estreno a las cinco de esta segunda edición.

En total fueron más de 4 horas de festival que desde las 19 horas y hasta pasada la una de la madrugada –con descanso para presenciar el ‘fatídico’ choque que enfrentó a La Roja con la selección chilena– pusieron a bailar a cientos de melómanos cabanilleros. De abrir cartel se encargaron varios alumnos de la Escuela de Música y Danza de la localidad, formando un combo musical que calentó motores con una selección de versiones en inglés que certificó la gran calidad vocal y destrezas instrumentales de los jóvenes artistas.

A continuación saltaron al escenario los chicos de ‘Kiddo’, que demostraron valentía y grandeza profesional al atreverse con algunos de los temas míticos del pop-rock internacional. De levantar los ánimos que cayeron a ras del suelo tras la monumental derrota de España en el Mundial de Brasil, se encargaron los jóvenes de ‘Última hora’, entregados y convencidos del ‘poder reparador’ de la música ante los malos momentos.

Pasada la medianoche ‘El cuervo de alas rojas’ levantó el vuelo con una magnífica selección de temas en español, convirtiendo en éxito su debut en el festival. Y no defraudaron como ‘broche de oro’ del Solsticio de 2014 ‘The Sportings’, un valor seguro que volvió a ganarse el favor del público con sus incuestionables cualidades artísticas y su seguridad y soltura sobre el escenario.