Marín Rayo seduce al público seguntino al piano

 El madrileño, que comenzó a tocar por admiración a Ravel, protagonizó el último concierto del Festival de Jóvenes Pianistas de Bell’Arte. • El joven artistas se llevó el premio de esta edición, donde competía con Yoshito Numasawa y Sofía Merchán.


Carlos Marín Rayo es un enamorado del piano. “Disfruto tocando cada obra”, afirmaba antes del concierto de este fin de semana que cerró el Festival de Jóvenes Pianistas y en el que fue elegido por el público ganador frente a los concertistas de las citas previas. 

Marín Rayo decidió dedicarse al piano por “admiración a Maurice Ravel”, por lo que, naturalmente, también los seguntinos que acudieron el sábado a escucharle escucharon una pieza del francés entre el repertorio de su recital.

A sus diecinueve años, interpretó en el auditorio de El Pósito el tercer y último concierto de IX Festival de Jóvenes Pianistas organizado por la Asociación Bell’Arte Europa. El Festival cuenta en con el patrocinio de diferentes empresas locales y del Ayuntamiento de Sigüenza.

Los dos conciertos previos del ciclo los habían protagonizado el japonés Yoshito Numasawa y la también capitalina Sofía Merchán. Como cada año, fue el público quien decidió el ganador del Festival y en la edición de este año el vencedor  ha sido precisamente el último concertista. El premio cuenta con una dotación económica de 500 euros que entrega el Ayuntamiento de Sigüenza. Además, el intérprete volverá en 2015 a tocar en El Pósito.

Piezas de elevada dificultad

El joven, que fue introducido por la presidenta de Bell´Arte Europa, Bernadetta Raatz, había elegido tanto Scarbo de Ravel como el resto el resto de las obras del concierto “porque son piezas difíciles de tocar, de gran importancia pedagógica y también de enorme belleza”.

En un concierto dividido en dos partes, Marín interpretó la Sonata para piano Op. 7 de Bethoveen, la Toccata de Prokofiev, unas variaciones y fuga de J. Brahms sobre un tema de Händel y la Sonata Sz. 80 de Bela Bartok. “Todas ellas tienen cosas muy interesantes desde el punto de vista musical que te ayudan a desarrollarte como pianista. Conocerlas y tocarlas, mejora tus habilidades”, añadía.

Además de a los grandes genios del piano, el joven admira “a las personas que disfrutan con el mundo de la música, compañeros y profesores”. Carlos tiene ilusión de poder vivir algún día del piano. “Si logro dedicarme a algo relacionado con él, me daré por satisfecho”, termina.

En la edición 2014 no ha podido tener lugar todavía la actuación del pianista ucraniano Denys Shramko, ganador del premio del público del año 2013. Denys  no ha podido salir del país debido a la actual situación política del país. Tanto Bernadetta Raatz como la concejala de Cultura, Sonsoles Arcones, se unían en el deseo de poder contar en Sigüenza con el joven pianista ucraniano antes de final de año.