La Fuga: estallido de rock

La banda de Reinosa ofreció un concierto de dos horas en el Espacio Tyce, tras la actuación del grupo de rock Callahan. • Concedió a un público intergeneracional una sincera descarga de rock -desde 'Más de mil amaneceres' a viejos hits- coreada hasta el final. • La Semana de la Música continuará el próximo 22 de mayo con el concierto de La Pegatina, pospuesto por enfermedad del cantante.


La noche en que el Atleti celebraba su título de campeón de Liga, La Fuga desgranaba rock sobre el escenario del Tyce ante algunos seguidores del equipo del Cholo, enfundados en camisetas, adolescentes que coreaban todas las canciones desde la primera fila, muchos jóvenes y algunos seguidores que superaban los 50. Diferentes generaciones atraídas por el sonido del rock and roll de la banda de Reinosa y todos, respondiendo en cada canción botando, cantando brazo en alto y aplaudiendo la propuesta sincera de Pedro (voz y guitarra), Nando (guitarra), Raúl (bajo) y Edu (batería). Tras prologar a los locales Callahan, los cántabros arrancaban guitarreros pasadas las once de la noche. Pedro y Nando unieron sus guitarras y Pedro le soltó un 'qué guay!'

Salieron con fuerza y terminaron dos horas más tarde insuflando energia a los 300 espectadores, entregados a la causa. Pronto llegaría la efectiva 'Maldita', de estribillo pegadizo y letras de desamor, canción incluida en su último álbum 'Más de mil amaneceres', el grueso de su directo, un estallido de directo potente, siempre en comunión con el público.

A los intercambios en el escenario, corriendo en todas direcciones, se unían las paradas necesarias para mirarse y volver a entregar una nueva descarga de rock, entre sudor y melenas bailonas: "Hago castillos con el aire que respiras", cantaban en 'Un año de resaca'; "después del atraco al mini bar nos entregamos al instinto, dejándonos llevar", en 'Mi perdición"... "el día en que tú y yo nos encontramos bailabamos los dos rozando el precipicio", en la fresca 'Lunes del olvido'.

"Gracias por venir, por gastar dinero en un concierto de rock and roll", dijo Pedro, antes de soltar: "algún día el miedo cambiará" y empezar la primera estrofa de 'Sueños de papel'. Tras la 'Balada del despertador', llegó la fiesta con la potente 'Camarote', que recordó a Los Rodriguez. "¿La liamos o no?", preguntó terminando con ska.

Edu, entonces, rompió una de sus dos baquetas y la pasó al público, para servir después 'Un año de resaca', la cañera 'Baja por diversión' ("quien tenga vaso que lo levante y a brindar por más noches de rock en Guadalajara", dijo Pedro) y la provocativa 'Arde el viernes', que Nando terminó rozando el puente de su guitarra en el micrófono de Pedro. "Enhorabuena a los del Atleti", soltó entonces para iniciar "Por verte sonreir", con la que se fueron.

Hubo bis, claro. Largo, otra media hora, donde regalaron 'Heroína', un momento de placer con la versión de la fantástica 'Ama, ama y ensancha el alma', de Extremoduro ; 'Buscando en la basura' y 'Cambiaré de vida'. Entonces, como si fueran Cenicientas, el sonido del reloj anunció el final del sueño. Las campanadas se fundieron con los guitarreos de AC/DC. La banda, cubata en mano y agradecida, se despedía, después de haber cantado -gritó Pedro- "con el puto corazón".

Foto: E.C.

 

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