Pop con estrellas

Los Secretos homenajearon al batería alcarreño Pedro A. Díaz en el Tyce, con un repaso por las canciones más conocidas. • No faltaron 'Déjame' , 'Ojos de gata', 'Por el bulevar de los sueños rotos' o 'Pero a tu lado'. •  Alvaro Urquijo recibió de manos de Paco Díaz, hermano de Pedro, el primer disco de Los Secretos como regalo. • El cierre fue a cargo de Escarcha, primer grupo de Pedro, con Chema Abascal en la voz y guitarra, Fernando Burgos, Ambite y Jesús Ropero, ex-Azimut, a la batería.


Bastaron cuatro compases, "nadie lo sabe", para que Javier, Enrique y Alvaro, Secretos inexpertos -viajemos a febrero de 1980- y sin batería, ficharan al músico guadalajareño Pedro A. Diaz. "Nos enseñó lo que era esto de la música, tenía una voz poderosa, experiencia...". La impronta de Pedro y las noches de insomnio y de soledad que Enrique Urquijo hizo papel convirtieron a Los Secretos en un grupo de pop melancólico, que con el tiempo ha adquirido algunas dosis de luminosidad. Anoche, se agolpaban en el Tyce los recuerdos de la primera época, de los discos de portadas en blanco y negro, de los 'Déjame' y 'Niño mimado'.

La actuación, que colgó el 'sold out', fue completamente un concierto de ausencias, alcarreñizado, plagado de confesiones, dedicatorias, algunos acoples, metidas de pata -Alvaro casi entra, equivocado, en una estrofa- y anécdotas, que terminó en milagro, a eso de las once de la noche, cuando ya la estampida de público era evidente y unos renovados Escarcha, la formación que fundó Pedro junto a Raúl Herranz, salió al escenario. Sustituyendo a Pedro, el que fuera batería de Azimut, Jesús Ropero; Chema Abascal, a la voz, Juan Luis Ambite, exPistones y Fernando Burgos a la guitarra.

Pero todo empezó con una larga cola, que llegaba hasta la esquina de la vieja nave del Tyce. Familias enteras, fans de toda la vida, niños que asistían a su primer concierto..."esto es lo que escuchaban tus padres de novios", se escuchaba en las primeras filas mientras los flashes no paraban. Había que inmortalizar el momento... La banda salió y "este mundo raro que tanto se complica" comenzó a desgajarse en canciones. Canciones con olor a pop y aire a country, canciones favoritas de Enrique ('Volver a ser un niño') o últimas, como la positiva 'Hoy la ví'.

El público se quejó entonces de que la voz de Alvaro no se oía demasiado bien pero realmente era el incesante murmullo de la sala lo que impedía escucharle con definición. Tanto que hubo que pedir silencio en varios momentos para escuchar al vocalista en sus intervenciones. La ranchera 'Ojos de gata' rompió ese ligero roce y la sala se entregó para corear la descorazonadora balada bañada de alcohol... "fue en un pueblo con mar..." Y ya no hubo fin: 'La calle del olvido', 'No supe qué decir' (el primer tema que Alvaro compuso con Pedro), 'Pero a tu lado', "la canción que ha hecho más popular a Los Secretos", dijo.

Y así hilaron una catarata de historias que hablan de sueños rotos, trenes perdidos, desamor, noches interminables y declaraciones. No faltaron 'Ya no puedo vivir sin ti', 'Agárrate fuerte a mí, María', 'Aunque tú no lo sepas' o 'Por el bulevar de los sueños rotos', que inspiró esta anécdota: "la segunda vez que alguien nos pedía música para una letra, no la hicimos. Fue Joaquin Sabina". Al mes recibieron la llamada del poeta, que pedía su melodía: "nos dijo que había encontrado ya una y como soy un mentiroso compulsivo le dije que qué pena, que habíamos hecho una... la quiso escuchar y tuve que componerla en cinco horas". Valió la pena. Porque 'Como llora Chavela' se convirtió en el inolvidable bulevar de los sueños rotos para siempre.

El concierto finalizó con 'Y no amanece', 'Te he echado de menos' y 'Déjame', que permitió recordar los primeros ensayos en un local de Prosperidad con el tercer hermano Urquijo, Javier. Toda la sala coreó el estribillo y Paco Díaz, hermano de Pedro y artífice del homenaje, se sumó a la banda cantando, lleno de felicidad. Alvaro Urquijo recibió de sus manos una copia del primer disco de Los Secretos: "no tengo ninguno porque no me gusta ver que hay gente que ya no está", admitió. El bis, de tres temas, fue entonces un guiño a las primeras composiciones, sencillas, poperas, de estribillo fácil, de cuatro veinteañeros que empezaban a crear su proyecto musical. Sonaron 'Otra tarde' -que remató Ramón Arroyo con un bonito solo-, 'Vidrio mojado' -"las cosas sencillas son las más difíciles de hacer", reivindicó Alvaro- y 'Ojos de perdida'. Rock para un despecho.

Tras el largo cambio de escenario, apareció Escarcha. Otra fiesta empezaba. Era como volver a tener 20 años de espíritu pero con 50 y tantos a la espalda. "Estas eran nuestras canciones", dijo Raúl Herranz, a la guitarra. Compañero de Pedro, emocionado durante el acto, rasgó entonces las cuerdas para interpretar 'Down on the corner', de los Creedance, con Chema Abascal a la voz y guitarra; Jesús Ropero, exbatería de Azimut, a los palos; Fernando Burgos, a la guitarra y Juan Luis Ambite, al bajo, irónico y lleno de humor. Después llegó la deliciosa 'Have you ever seen the rain?' -que reinterpretaron en el bis- y para terminar 'Jumping Jack Flash', de los Rolling y 'Johnny be good', de Chuck Berry. Una fiesta tenía terminar como una fiesta. Con rock and roll, risas y ganas de más.


LA SALA DEL TYCE LLEVA YA SE LLAMA PEDRO A. DIAZ

La sala de conciertos del Tyce ya lleva el nombre de Pedro Antonio Díaz. Será el segundo bautizo porque el nombre del batería guadalajareño ya lo lleva el Auditorio del Alamín. Fue el acto de homenaje previo al concierto, en el que se visionó una proyección que mezclaba fotografías con una actuación en la que Pedro canta con Los Secretos en televisión. Acto seguido, Alvaro Urquijo y el alcalde, Antonio Román, desvelaron el misterio: una placa con la imagen grabada de Pedro, obra de Antonio Blanco.

Hubo palabras de cariño para recordar a una persona clave en la carrera de la banda: "Jamás hubiéramos llegado a dónde estamos. Si Pedro no hubiera estado en Los Secretos algunas canciones no habrían existido", admitió Urquijo. El periodista Antonio Pérez Henares 'Chani' recordó las noches de fiesta con Escarcha en su pueblo, Bujalaro: "ahí empezó todo. Creo que cambiamos esa Guadalajara provinciana... Pedro se convirtió en icono. Las canciones de Los Secretos nos hicieron jóvenes y ahora nos sirven para saber que ya no lo somos tanto".

 

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