Un concierto energético

Un público juvenil y entregado –alrededor de un millar de personas- vibró con los temas de la banda • Despistaos derrochó energía ofreciendo un nuevo giro hacia su cara más rockera y animada • Las versiones más guitarreras de “Estoy aquí” o “Desde que nos estamos dejando”, una grata sorpresa


Decían Despistaos en la entrevista concedida a Cultura En Guada que “cada concierto en Guadalajara es un fiestón”. Y así fue porque en ello se empeñaron durante la más de una hora y media que se prolongó su actuación. Derrocharon energía, garra e incluso tuvieron tiempo de ponerse sensibles y dejar que la voz de Dani junto con los coros de un público llenasen la plaza de toros de “La Muralla” briocense.

Si bien su inicio estaba marcado por el sabor agridulce del anuncio de su presencia en las fiestas de Alcalá. Al ser un concierto gratuito existía el temor de que se resintiera la entrada en Brihuega. Sin embargo lograron reunir a cerca de un millar de personas que, impregnadas con el ambiente festivo que se vivía en la localidad, se aprovecharon de las ganas que le pusieron los Despistaos sobre las tablas, para disfrutar y entregarse a esta banda que, vive un momento dulce y, es algo que se nota en el escenario.

Si bien, el escenario mostraba un aspecto más bien sobrio con una decoración que no va más allá de una pequeña pantalla y los diferentes juegos de luces; no es necesario más para esta banda. Su puesta en escena y la vitalidad con la que se desenvuelven,  es suficiente para llenarlo junto con un giro hacia un rock más duro gracias a  la voz singular y desgarrada de su vocalista, Dani. Todo ello, aderezado con su humildad y cercanía hacen que en cada concierto de Despistaos, exista una gran complicidad entre la banda y el público, especialmente en Guadalajara donde, se nota, que son de lo más queridos.

Aunque en su último disco, realizaron un giro hacia un tono a medio tiempo donde han encontrado un camino que les hace contar ya con un sonido reconocible; entendieron que en este directo, el público necesitaba mayor ritmo y movimiento. De ahí que durante el mismo predominaron los temas más guitarreros de la banda como “Un miércoles cualquiera”, “Física y química”, “La chica de la curva” o el clásico de la banda, “Balas de plata” que hizo levantar al público e hizo recordar los inicios de Despistaos. Aunque, mención especial tiene el bloque de bises donde las versiones más ‘cañeras’ de “Estoy aquí” o “Desde que nos estamos dejando”, soprendió gratamente y logró un final de concierto realmente espectacular.

No obstante, si es cierto que todas las canciones contaron con una marcha más durante el concierto, pero también supieron sacar su lado más sensible e íntimo con temas como su último single, “Soportales”; las coreadas “Caricias en tu espalda” o “Gracias; o uno de los momentos de la noche cuando Dani, sólo con su guitarra acústica, comenzó a tocar “Hasta que pase la tormenta”, envolviendo con su voz a todos los allí presentes.

Si algo quedó patente, es que la evolución de Despistaos sigue ‘in crescendo’. Su conjugación de experiencia junto al espíritu de eterna juventud que despliegan consiguen que, como ellos quieren, cada concierto sea una fiesta donde su música es, cada vez más, la mejor invitada.


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Fotos: A.Sanz    

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