Reincidentes celebra tres décadas de rock callejero

Los sevillanos Reincidentes hacen parada en Guadalajara dentro de su gira 30º aniversario. • El concierto arranca a las 22,30 horas. • La banda, abanderada del rock´n´roll de vena comprometida, hace repaso de sus grandes temas este sábado en la sala Oxido.• Las entradas están a la venta por 15 euros.


Si miran atrás, recordarán sus difíciles comienzos como 'Incidente local', grupo que pasó sin pena ni gloria tras un puñado de conciertos en su Sevilla natal. Como muchas bandas, arrancar fue difícil aunque Fernando Madina ya era la voz cantante. También estaban Juan R. Barea -entonces al bajo- y Manuel Pizarro, a los platos. De un simple incidente, pasaron a llamarse 'Reincidentes'. Treinta años han pasado desde entonces y este sábado, como parada de su gira 30º aniversario, recuerdan esta historia en forma de canciones en la sala Oxido.

El punto álgido del grupo, lo dice su biografía oficial -escrita por Kike Babas y Kike Turrón- fue la huelga de estudiantes universitarios de 1987, "primera reactivación de la cultura radical a escala nacional". En medio de esta revuelta, dieron su primer concierto, "enchufando sus instrumentos delante del despacho del rector".

Lo demás fue una mezcla de suerte y reincidencia. Accedieron al estudio de grabación de Juanjo Pizarro, que les grabó su primera maqueta y luego, sus discos. Con esta primera grabación, probaron suerte en el concurso de rock que la Diputación de Sevilla organizó en 1989 y fueron finalistas, teloneando a 'La Frontera'. A partir de ahí, se incorporan nuevos miembros como José Luis Nieto, al saxo.

Su discografía empezó a escribirse con un primer trabajo homónimo, 'Reincidentes', editado en 1989. Fueron mil copias al principio y, luego tuvo que reeditarse. Sobre todo, por el éxito cosechado en Euskadi ya que su proyecto caló entre los seguidores del rock radical vasco, agotándose sus discos en venta directa en los conciertos que daban allí. Después vendrían 'Ni un paso atrás', en 1991 y '¿Dónde está Judas? (1992) -aquel año, la policía cargó contra uno de sus conciertos y algunos de los componentes son detenidos-. Entonces, deciden poner un pie en América, recorriendo Cuba y México y la banda cambia de miembros: deja el grupo Selu y se incorpora Finito de Badajoz 'Candy', a la guitarra.

Llegaría entonces el disco 'Sol y rabia' (1993), donde dejaron claro sus señas de identidad: “La idea de la justicia social existe por la rabia de que no la haya”, comentó entonces Fernando Madina a un periodista. "En definitiva, Libertad, igualdad… y fraternidad rockera", escriben Kike Babas y Kike Turrón. Al año de 'Sol y rabia' ve la luz 'Nunca es tarde… si la dicha es buena' (1994).

Desde esa edición, seguirían dos décadas de cambio en la formación, el paso de la multinacional RCA a un sello propio, 'La otra orilla', con el que quisieron también recabar fondos para promover iniciativas en pro de la dignidad de los trabajadores extranjeros en España. Y así editan 'La otra orilla', sin afán de lucro.

Su historia está plagada de canciones, dada su prolífica actividad compositiva, pero también se acompañaba de compromisos y acciones sociales, en España y en América. En su concierto en Guadalajara, apurarán 30 canciones que resuman este 30º aniversario como banda, sus vivencias y sus conclusiones. Después, como ellos mismos dicen, seguirán en carretera siendo "trovadores que con sus canciones intentan un despertar de la conciencia social".