Brisa de terciopelo

Andrea Motis, Joan Chamorro e Ignasi Terraza protagonizaron la segunda cita con Jazz en el Tyce con un precioso concierto, lleno de clásicos del jazz e incursiones en el blues, el swing y la bossanova. • Sorprende la juventud y el talento de Motis, que con sólo 18 años, canta, toca la trompeta y el saxofón. • La tercera y última cita del ciclo será el próximo jueves con la actuación de Jorge Pardo.


Sorprende en Andrea Motis la juventud. Sorprende, también, esa voz jazz tamizada con sólo 18 años. Sorprende al tocar la trompeta como solista, su primer instrumento; y que luego, coja el saxofón soprano, que aprendió a tocar a los 11. Ese milagro sonoro deleitó anoche en la segunda velada de Jazz en el Tyce, que prácticamente agotó entradas de nuevo. Motis llegó acompañada de su mentor, el contrabajista y saxofonista Joan Chamorro, director de la Sant Andreu Jazz Band, de la que forma parte Andrea: un proyecto precioso surgido en la Escuela que el propio Chamorro dirige y donde se forman jóvenes y pequeños músicos.

En realidad, lo que vivimos anoche es la historia de un sueño hecho realidad. Lo dicen ellos mismos y se palpa sobre el escenario. Andrea, a pesar de su fragilidad aparente y su timidez, destella feeling y pasión por la música. El jazz -como todos los géneros musicales- se siente o no se transmite y en el tándem Chamorro-Motis corre jazz por las venas.

Como por las del gran Ignasi Terraza, al piano. Ciego desde los 10 años, lleva 30 años dedicado a la música jazz y en 2009 fue distinguido con el primer premio del Jacksonville International Jazz Piano Competition en Estados Unidos. Con gran capacidad improvisativa, resulta un aliado perfecto no sólo como delicioso acompañamiento sino firmando solos potentes que engrandecen la pieza.

Eligieron un repertorio que caminó por la senda del swing, el jazz (fantástica 'You´re not the kind of boy for a girl like me', de su adorada Sarah Vaughan), el blues (Louisiana Fairy Tale) o la bossa nova (deliciosa 'Chega de saudade') y que cerró con una magnífica interpretación de 'My favorite things', versionada, entre otros, por John Coltrane o Björk y popularizada por Julie Andrews en 'Sonrisas y lágrimas'. Los aplausos no se hicieron esperar. El público quería más y regalaron 'I´m in the mood for love'.

Andrea Motis no destaca por un gran chorro de voz pero emociona y toca la fibra con su tono elegante, a veces infantil y pícaro, siempre aterciopelado y sobre todo, por su capacidad de hacer de la melodía, susurro y de ser capaz de transportar a quien la escucha, con facilidad y complacencia, a una playa en Ipanema, a un club de los años 20 o imaginarse delante de Tiffany´s como si fuéramos Audrey Hepburn. Humildes, generosos, el trío Motis-Chamorro-Terraza firmó una actuación hecha desde y para el corazón. Como dicen, tocar no es demostrar sino compartir. Pues eso.

Fotos: E.C.