Concierto del padre del sonido vihuela en Sigüenza

El intérprete e investigador australiano John Griffiths disertó en el marco de las fiestas de San Roque una apasionada y apasionante conferencia sobre el mundo de la vihuela. •  Griffiths ha dedicado su carrera a los instrumentos antiguos de cuerda pulsada, y sobre todo a la vihuela.


Su actividad como concertista le ha conducido por escenarios de todo el mundo, tanto como solista como miembro del grupo La Romanesca. El intérprete e investigador australiano John Griffiths ha indagado mucho sobre música renacentista española y música instrumental del mismo periodo y sus conclusiones son muy apreciadas. Griffiths, invitado en el marco de las fiestas de San Roque de Sigüenza, ofreció un concierto en la iglesia de Santiago dentro del ciclo de conferencias y conciertos de cuerda pulsada y música antigua que ha organizado este verano el lutier José Luis Romanillos. En su presentación definió a Griffiths como “el más importante representante del sonido de la vihuela española del Renacimiento, puesto que lleva 40 años investigando, y posee además una enorme capacidad para emocionar como intérprete”, afirmó.

En sus conciertos, como el que interpretó en Sigüenza, el australiano reúne las dos facetas de su vida, utilizando sus actuaciones como un laboratorio sonoro y el punto de encuentro entre ciencia y arte. Por esta razón impartió en primer lugar, y apoyado por las imágenes de una presentación, una conferencia sobre “la vihuela en la modernidad: De Emilio Pujol al presente”.

La vihuela representa "la forma de ser en el siglo XVI"

Para mí la vihuela es musicalmente la representación palpable del espíritu del español del siglo XVI. Es el instrumento que más se tocaba entonces, refleja el pensamiento de la época y me atrevería a decir que también la forma de ser de la gente. Hay mucha relación poética entre el instrumento y la música que sale de él, y la historia a la que pertenece”, dijo el concertista.

El repertorio seleccionado para el concierto lo integraron obras de Enríquez de Valderrábano y de Miguel de Fuenllana, salpimentado con obras de Esteban Daza, Luis de Narváez y Alonso de Mudarra. El músico organizó las obras en grupos “para darles una narrativa y conectarlas entre sí, alternando obras con cierta densidad polifónica con otras sencillas”, explicó. La elección permitió al oyente “concentrarse, disfrutar, escaparse y volver a concentrarse alternativamente”.

Sobre el hecho de tocar en la Iglesia de Santiago, Griffiths estaba encantado. “Me parece un entorno estupendo, sobre todo llegando de un país en el que no existe nada de esto. No hay nada mejor que tocar en edificios antiguos música de época, porque están hechos para estos instrumentos y viceversa. Ninguna sala moderna tiene esta misma relación entre acústica e instrumento”, terminó.

Griffiths fue durante varios años vicepresidente de la Sociedad de la Vihuela en España. Su contribución a la cultura española fue reconocida en 1993 al concederle el Rey Juan Carlos I la Cruz de Oficial de la Orden de Isabel La Católica. Además de por José Luis Romanillos, el concierto estuvo prologado por Elena Guijarro, presidenta de la Asociación de Amigos de la Iglesia de Santiago de Sigüenza (AAISS), quien explicó a las cerca de 200 personas que se congregaron para escuchar el concierto el proyecto de reconstrucción “Apadrine un sillar”. También acudió al concierto el concejal de Patrimonio, Primitivo Alguacil.

El concierto lo organiza y patrocina la Asociación de Violería y Organología Romanillos-Harris y cuenta con el apoyo y la colaboración del Ayuntamiento de Sigüenza y de la AAISS.

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