Espectaculares Fuel Fandango en el Día de la Música

Fuel Fandango presentó el viernes su último disco 'Trece Lunas' en la sala Óxido. • La sala, aunque no llena, se entregó en cuerpo y alma a esta pareja bien avenida. • Ellos, se entregaron al público e hicieron lo que mejor saben hacer: música. Buena música.


Este viernes se celebró en todo el mundo el Día de la Música y en Guadalajara hicimos lo propio disfrutando de uno de los grupos españoles más internacionales: Fuel Fandango.

Puntuales y elegantes. Con un escenario decorado con ramilletes de flores, plumas de pavo real y una jaula. Con buen gusto. Con gracia. Así aparecieron sobre las tablas. Nita, Ale Acosta y su banda volvieron a Guadalajara, esta vez para presentar su último disco ‘Trece Lunas’. En marzo de 2012 se estrenaron aquí y se presentaron con nombre y apellidos, pero esta vez ya no fue necesario. Muchos repetían e iban al concierto con los deberes hechos y las canciones bien aprendidas.

La sala, aunque no llena, se entregó en cuerpo y alma a esta pareja tan bien avenida. Fuel Fandango brilló como brillaba esa noche la luna pero multiplicada por trece. El público disfrutó, cantó, bailó e hizo todo lo que se puede hacer en un concierto que ofrece tantas posibilidades como este. En inglés o en castellano, con palmas o con un set de percusión, con guitarras o a los platos, saltando o meneando la muñeca, electrónica, soul, pop, flamenco… Lo que sea. Todo vale. De hecho, el mérito del dúo cordobés es precisamente ése: haber alcanzado una combinación perfecta de estilos musicales creando algo nuevo y diferente, difícil de comparar. Suyo.

Fuerza y energía

Él se encarga de la parte musical y ella pone la voz (portentosa), la letra y el baile. Tras ellos aparece su banda –una guitarra, un bajo y una potente batería–. Suenan muy bien y lo saben. Sus directos son su mejor/mayor reclamo y es precisamente la energía y la fuerza de sus conciertos la esencia de su segundo álbum.

El concierto comenzó con canciones de su nuevo disco. Sonaron 'City' o 'Read my lips', y se fueron entremezclando con otras del primer trabajo homónimo como 'Talking' o 'Hype'. 'The engin'e' consiguió despertar a los pocos que aún estaban ausentes y volver locos a los que ya habían cantado y bailado algunos temas. 'Natura' (del nuevo disco) fue una de las canciones donde mejor pudo lucirse Nita, no sólo por su chorro de voz, sino por su habilidad con el set de percusión. Ella de desmelenó y su público, con ella.

Sonaron todas las canciones que el público quería escuchar: 'Shiny Soul', 'Always Searching'… pero lo bueno siempre se acaba y el concierto llegaba a su fin. Se despidieron, prometieron visitarnos, salieron y… volvieron (como debe ser, porque ninguna banda debería resistirse al grito de “otra, otra”). Y otra llegó: 'Monkey', perfecta para cerrar un concierto así, de esos que no se olvidan, que no cansan, que hacen grandes a los músicos y a la música. Directos, reales y auténticos.

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