Jero Romero: “El único reto fue enseñar mis canciones"

Entrevistamos al excantante de Sunday Drivers a propósito de su concierto este sábado (23 horas) en el Espacio Tyce, donde presenta su primer disco en solitario. ‘Cabeza de león’ son doce bonitas y sencillas canciones que en directo se llenan de energía.


Hay vida después de The Sunday Drivers. Y vida ilusionante. Jero Romero, excantante del grupo toledano de pop, ha parido un primer trabajo en solitario, ‘Cabeza de león'. No se aleja demasiado del sonido de los primeros discos de aquellos domingueros a los que la luz del sol les daba de lleno en la cara, aunque ahora, quizás, Jero se ha resguardado un poco y ha elegido algo de sombra para lanzar, a través del micromecenazgo o crowdfunding –en menos de 24 horas consiguió más de 18.000 euros de 700 donantes-, este debut bonito y sincero, donde brilla su sugerente voz.

Son doce temas en castellano, doce historias de ruptura, de dolor, de relaciones, de señores gigantes y el fin de la pasión. Un álbum autoproducido donde las canciones “pedían desnudarse, mostrarse lo más puras posible”, asegura. De ahí, el sabor acústico que desprenden. Letras (no del todo) tristes con música (no del todo) feliz.     

En esta entrevista, Jero insiste en que es una aventura diferente, que no toca nada de Sunday Drivers en sus conciertos y que el verdadero desafío ha sido enseñar sus canciones. El primero que las oyó fue su amigo Charlie Bautista (músico acompañante de Christina Rosenvinge o Russian Red), con quien las ha tocado mano a mano en el estudio. Este sábado (23 horas) sonarán más enérgicas, en directo, con una banda donde suman cinco. Será en el Espacio Tyce y será “mi primer concierto en Guadalajara”. Atrás quedan las actuaciones con Sunday Drivers en el Buero, el campo de fútbol o el Moderno: “Lamento mucho lo que está pasando con el Teatro Moderno ahora”, dice. “Aquel concierto fue especial, no lo olvidaré nunca”. 

Tras casi un año girando con ‘Cabeza de león’, ¿siente que el reto se ha conseguido por completo?

Depende. En este tiempo, lo único que llamaría reto, el verdadero desafío, fue atreverme a enseñar mis canciones. Era un reto personal, en el sentido de que respondía ante mí sobre todo. Eso lo conseguí y para mí fue importante. El resto, formar un grupo o tocar, no han sido desafíos tan duros, no eran retos, si no salía no pasaba nada ni me iba a pasar nada... fueron decisiones más naturales. 

Después de haberlo probado con éxito, ¿diría que el crowdfunding es la panacea para los músicos que no tengan suerte con los sellos musicales o que quieran libertad total?  

No. Nunca diría eso. Hay proyectos que salen y otros que no. Nada es la panacea, pienso. Pero sí diría que es una gran noticia, siempre que haya opciones, que haya varias vías entre las que elegir. 

En este nuevo disco ha apostado por canciones acústicas y en castellano: ¿una forma de desnudarse para volver a empezar? 

Es que no pienso tanto. Es simplemente lo que me apetecía y lo que creí que pedían las canciones. En ese momento, me apetecía enseñar mis canciones lo más puras posible, y nacen con guitarra, voz y pocos adornos. El sonido o el idioma no era tanto por mí ni por lanzar mensajes sino por las canciones. Personalmente, la sensación de desnudarme la he tenido siempre que he escrito. Otra cosa es que en castellano la gente o yo mismo me vea con menos ropa. Es lógico. 

¿Cómo suena en directo ‘Cabeza de león’?

Suena diferente, sobre todo mucho más enérgico, porque somos 5 personas tocando a la vez y en el disco éramos dos. A la vez, creo que es diferente en el punto justo y las canciones son perfectamente reconocibles.

¿Incluirá en su concierto algún tema de la etapa en Sunday Drivers? 

No toco nada de Sunday Drivers. 

Dice que las canciones de este debut hablan de uno mismo, que es monotemático, egocéntrico. 

En el sentido en que las letras giran en torno a mí, cosas que pienso yo o que me suceden o que yo me invento. No tengo el don para escribir algo que considere decente sobre lo que le pasa al de al lado o lo que dice el telediario. Con el matiz de que creo que soy permeable, o sea que lo que le pasa al de al lado me afecta y me cambia.

Supongo que, en realidad, es lo que a uno le sale cuando está solo frente a su guitarra y su alma. 

Hay de todo. Hay gente que no. Es bonito eso, creo, que haya diferente gente hablando de diferentes cosas y de maneras diferentes. O hablando de lo mismo de modos diversos. 

A mí la canción ‘Haciendo eses’ me pone muy feliz, pese a la tristeza de su letra. ¿Qué razón le empuja a usar esa ambivalencia en muchas de sus canciones? 

Yo también me lo pregunto y he pensado bastante sobre eso aunque curiosamente no usaría esa canción como ejemplo. No encuentro una respuesta que me convenza. Sobre esta canción en particular, creo que la letra no es exactamente triste y que la música no es exactamente alegre... Creo que ambas casan bien y son un término medio... así que te debería preguntar yo a ti por qué crees que te pasa eso (risas). 

Dice que acabó agotado con Sunday Drivers… ¿cuándo llegaron las musas? ¿cuándo dijo: ya lo tengo? 

No existió un momento. Acumulé las canciones durante un período largo de tiempo, muchas aún existiendo el grupo, y las guardé, sin ánimo de nada y sin enseñarlas. Eran un pasatiempo, no tenía en mente hacer nada con ellas. Al año de estar parado o así, empecé a enseñárselas a gente cercana y la reacción de estas personas fue lo que me animó a grabarlas. 

Se lo habrán preguntado muchas veces, pero ¿no hay posibilidad de un reencuentro con su antiguo grupo?¿las segundas partes nunca fueron buenas? 

No creo. El Padrino II es la mejor de las tres. 

Recuerdo a The Sunday Drivers tocando tres veces en Guadalajara. Un concierto delicioso en el Teatro Moderno, una despedida en el Buero Vallejo, una actuación en el festival del Año Quijote en el campo de fútbol. ¿La cuarta vez es ya como tocar en casa? 

También hicimos uno en el bar Nirvana, creo que se llamaba. El del Moderno no lo olvidaré nunca, fue especial. Por cierto, lamento mucho la situación por la que atraviesa el Moderno ahora. Estoy al tanto y es una pena. Podría pensar sobre tocar en casa si fuera un concierto de Sunday Drivers, pero no lo es. Este grupo es nuevo y es diferente. Y todo o casi todo lo que pasa alrededor de él lo es también. Lo vivo con la ilusión de las cosas nuevas. Para mí, este es mi primer concierto en Guadalajara. 

Sé que le gusta el fútbol, que jugó en el CD Toledo. Toca la misma noche en que el Bayern y el Borussia se juegan la Champions. Pues, le pido una porra…  

A mi pesar, 2-1 para el Bayern.

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