Desde las entrañas

La argentina Gabriela Giordano ofreció anoche un concierto junto al pianista Marcelo Raigal y los bailarines Juan Manuel y Natalia, que llenó el salón de actos de Ibercaja y puso al público en pie. • El espectáculo, 'Buenas noches Tango', organizado por Siglo Futuro, fue un recorrido por tangos "poco conocidos", milongas y serenatas. • Giordano homenajeó a su primer profesor de canto, el maestro sevillano Orejón, interpretando la copla 'Ojos verdes'.


Los mejores tangos argentinos, los mejores poetas, los mejores intérpretes se parieron en los 40, fueron los "años de oro" de esta tonada que si no sale de las mismísimas entrañas no se debería de llamar tango. Gabriela Giordano, bonaerense, hacía 14 años que no venía a Guadalajara a cantarlos.

Por eso, ayer, el reencuentro era deseado por la artista y el público. 'Buenas noches tango' reunió todas las artes que encierra este canto argentino: el baile, con unos espléndidos y elegantes Juan Manuel y Natalia; la música, con un magnífico Marcelo Raigal, director, arreglista, compositor, profesor, de vasta experiencia -ha compartido escenario, entre otros, con Astor Piazzola- y la voz, la cancionista Graciela Giordano, que eligió para el espectáculo tangos menos conocidos pero igualmente desgarradores. "Tangos preciosos" como 'Tinta roja', con el que inició el repertorio; como 'Naranjo en flor', que puso los pelos de punta o 'La última curda'.

Intercalando canciones con el baile de Juan Manuel y Natalia, sensual, elegante, divertido incluso, Giordano también regaló milongas, serenatas de amor y hasta una estrofa de la conocida copla 'Ojos verdes', en homenaje a quien fuera su primer profesor de canto en Argentina, el sevillano maestro Orejón.

Fue todo un reto ante un público español, que arrancó a aplaudir y a soltar ¡bravos! ante la interpretación tanguera de una copla que siempre pasará a la historia por el timbre distinto y delicado de Concha Piquer.

De su etapa como cantante de melódico, Giordano ha importado la suavidad que impera en sus interpretaciones. Ha conseguido hacer un repertorio acorde con su sentir -de hecho, anoche sólo incluyó dos temas famosos: 'Nostalgia' y 'La cumparsita', con la que acabó-. Ella dice que la gente sólo le pedía a Gardel pero que ella quería hacer otra cosa. Y esa personalidad la extiende a todo su arte. Elige tangos que hablan del barrio, de las gentes humildes, de los amores, los amigos o de los encuentros que se desean y de los que luego te arrepientes -maravillosa 'Como dos extraños', uno de sus tangos preferidos, dijo-.   

Hubo tiempo también para que Raigal demostrara su faceta de compositor tanguero -tiene seis álbumes editados-. Deleitó con 'Figurita', que gustó mucho.

El espectáculo acabó feliz a ritmo de milonga -bis- y un público entregado que bañó en aplausos a los cuatro artistas. Giordano se emocionó como lo hizo durante varias veces en la noche. No puede ser de otra forma cuando los tangos manan de su garganta como si salieran, en realidad, desde las entrañas.

 

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