Agua en el desierto

Arizona Baby presentó anoche en el Espacio Tyce su último disco 'The truth...' ante cerca de un centenar de personas. Rock, country y folk americano, aderezado brillantemente con el virtuosismo del guitarrista Rubén Marrón. Regalaron, además, las versiones de N.I.B. de los Black Sabbath o el Sixteen Tons de Merle Travis. El grupo Andrés Stanich actuó de telonero. Hoy la música sigue en el Espacio Tyce con DePedro, que presenta 'La historia de un hombre bueno' a las 21 horas.


No hace falta jurar en hebreo pero si es preciso, lo haremos. La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad es que anoche Arizona Baby ofreció ante cerca de un centenar de espectadores un agradable viaje sonoro de dos horas, que se mueve entre el desierto y los valles. No hace falta que vayas a lomos de un caballo. Su banda sonora puede parecer que se encuadre mejor en un western que cualquier otro género pero se podría escuchar con gusto, con mucho gusto, en una calle de Nueva Orleans en plena década de los 50. Arizona no sólo bebe del rock and roll más puro y auténtico sino también del rythm&blues, del countrie, del pop y del folk. 

Presentaban anoche en el Espacio Tyce su último disco ‘The truth, the whole truth and nothing but the truth’, que repasaron por completo, transitando por una senda delicada y virtuosa –gracias al señor Marrón, Rubén, a la guitarra acústica, encargado de que brote la parte más vertiginosa de Arizona-. 

A escena salieron a las once menos cuarto. En seguida, vino la primera versión: una de las varias de la noche. Javier Vielba, la voz, empezó a cantar ‘En el río’, pero pronto ofrecieron temas de su carta de presentación, ese primer disco llamado Second to none. Sonó ‘Ouch!’ y seguidamente, un homenaje a los alemanes Krafwerk con ‘The Model’. 

Entre canción y canción, hubo tiempo para la pura mercadotecnica y la publicidad de estos trabajadores del mundo de la música, a los que ayuda vender discos y camisetas, para poder seguir viajando y haciendo conciertos. Además de referencias a la tienda Arizona, al twitter, a spotify y a todas las formas posibles de seguir y escuchar al grupo, Vielba ofreció una cita: la que hoy darán en el Festimad junto a bandas emergentes.

Arizona se dejó acompañar en escena por parte de la banda Andres Stanich, que actuó de telonera –el batería Guille y el guitarra, segunda voz y maracas, Alex Izquierdo-. En realidad, no hace faltan que sean eléctricos. Arizona perdería su toda su esencia. La que demostraron con su ‘Rock´n´roll Messiah’ de inicio brutal –un pequeño recordatorio a David Koresh, el artífice de la masacre de Waco.

Hubo tiempo para acordarse también de América, un grupo que les ha marcado, reconoció Vielba, arrancándose con 'Sandman', y de más versiones: las 16 toneladas, el Sixteen tons de Merle Travis (invitó Javier a que el público buscara este original, que también versionó José Guardiola),  ‘N.I.B’ de los Black Sabbath o la fantástica ‘My name is Drake’, de los portugueses A Jigsaw, una banda amiga que, por contra, les ha 'robado' la gran 'Shiralee'. Favor devuelto.

En la recta final, deleitaron con una intro (X’ed out) con un Vielba arrodillado y usando la guitarra de cajón. Hicieron mutis por el foro a las 24:15 y aunque el público les pedía el bis, ellos parecían inmutables tras la cortina. Javier salió a pedir más euforia de un público, que en general, estuvo bastante tranquilo durante el show. El postre fue la magnífica ‘Shiralee’ y esa ‘The truth’, con el que Rubén Marrón invitó a galopar al personal.

Con Arizona, el público pasó dos horas atravesando el desierto –The ballad of Golden Valley-, viendo una puesta de sol constante -la pegadiza Where the sun never sets-, disfrutando con la virtuosidad del señor Marrón y la presencia de un Javier Vielba que, al final, se desmelenó. 

Apunte inicial: La banda Angel Stanich abrió tímidamente el show, con su guitarra y su soledad. En castellano, presentó algunos temas de su primera criatura redonda ‘Camino ácido’, entre los que destaca ‘El outsider’ o ‘Miss Trueno’. 

Aunque la única lluvia que pudimos beber fueron los frescos sorbos de unos Arizona Baby que, aunque más tranquilos que en otros conciertos ofrecidos en Guadalajara, resultaron un perfecto brebaje para la noche del sábado.

Galería de fotos del concierto:

Fotos: E.C. 



 

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