Jinetes sobre las olas

Los Coronas regalaron un brillante concierto en el Espacio Tyce, que registró hasta el momento la mayor entrada de la Semana de la Música. • Unas 200 personas sucumbieron al encanto del rock and roll del grupo madrileño.


Los Coronas son cinco jinetes radiactivos. Su música engancha poco a poco. Primero se va acercando como una ola y cuando te das cuenta, el agua te llega a la cintura. El resto ya no duele porque estás completamente sumergido en su mar.

La banda madrileña hizo parada anoche en Guadalajara con su 'Adios Sancho Tour', con el que presentan su último trabajo discográfico y homenajean al actor Sancho Gracia, fallecido en agosto de 2012, protagonista de la serie Curro Jimenez que les marcó en su infancia. Así empezaron, un tanto melancólicos, aunque hubo tiempo también para versiones, homenajes a otros discos como el brillante 'Surfin ´tecnochtillan' e, incluso, a Quentin Tarantino.  

El concierto, previsto para las nueve de la noche, arrancó media hora pasadas las nueve. Casi 200 personas esperaban a la banda madrileña, abanderados del rock and roll en sus múltiples versiones: llamése esto beat, surf rock, rockabilly, western, mexicana, flamenco, rumba, pasodoble "el rock de nuestros abuelos", o puro rock, sin más.

El último disco de Los Coronas demostró que contiene, de nuevo, buenas canciones como la estupenda 'Cleopatra stomp'.

Demuestra también que estamos ante una banda con cinco músicos en estado de gracia, sabedores instrumentistas, que igual se ponen flamencos, como Javi Vacas con su bajo, o macarrillas-disco funk con 'Baila Lola', incluida en su último album. Se atreven con la rumba -con esa trompeta sublime y necesaria del ucraniano Riechkalov- y, por supuesto, con los ritmos de sus queridos Ramones o Los Clash.

Es una de las claves de Los Coronas. La base rítmica que imprime Roberto Lozano de pie, desde su batería, junto a la trompeta, aporta el carácter absolutamente personal que tiene este grupo, formado en 1991 por Fernando Pardo (guitarra), componente de Sex Museum y David Krahe (guitarra), los únicos miembros originales de la formación, a la que se sumaron después Vacas, 'Loza' y el trompetista, que sustituyó a Oscar Ybarra, trompeta del grupo Marlango. 

No se entiende si no que surfeen 'Rockaway surfers' como lo harían The Ventures, o cabalguen al estilo de The Shadows en 'Fuerte Comansi', homenaje a uno de los juguetes de su niñez. Son indios, son vaqueros y hasta se atreven a cantar en castellano, "todo un reto", admite Fernando Pardo. El encargado no fue él sino 'Loza', el batería, que regaló el potente tema 'Hiedra venenosa', del grupo Los Rebeldes del Rock, pioneros de este género en México. Una sorpresa estupenda.

Todo el mundo cantó la versión 'Flamenco' de Los Brincos, mientras imágenes de 'El Vaquilla' se podían seguir desde la pantalla. Riechkalov, con su trompeta, demostró lo bien que puede quedar un trocito de 'Paquito el chocolatero' en medio de tanta calidad instrumental. Recibió ovación, claro. Y cambiaron de tercio.

La fiesta siguió con twist, con surf, con funky, mientras el público, demasiado tímido para la carga de adrenalina que inyectaban Los Coronas desde el escenario, asistía a una concatenación de temas sin pausa alguna -entre ellos, 'Largo 32' y la sugestiva ' Polk salad annie'-. Terminó en fiesta total y entonces, soltaron aire y el globo ascendió aún más.

Todo el mundo cantó la versión 'Flamenco' de Los Brincos, mientras imágenes de 'El Vaquilla' se podían seguir desde la pantalla. Riechkalov, con su trompeta, demostró lo bien que puede quedar un trocito de 'Paquito el chocolatero' en medio de tanta calidad instrumental. Recibió ovación, claro. Y cambiaron de tercio. La fiesta siguió con twist, con surf, con funky, mientras el público, demasiado tímido para la carga de adrenalina que inyectaban Los Coronas desde el escenario, asistía a una concatenación de temas sin pausa -entre ellos, 'Largo 32' y la sugestiva ' Polk salad annie'-. La retahíla terminó en fiesta total. Y entonces, soltaron aire y el globo ascendió aún más.

Si alguien que no conoce a Los Coronas tiene que definirlo, lo hará hablando de la banda sonora más famosa de las pelis de Quentin Tarantino, 'Pulp Fiction'. Sonó la buenísima 'Pumpkin and Honey Bunny/Misirlou' pero con marca de la casa, con ritmo de pasodoble. Adios Sancho Tour llegaba al final. 

Hubo bis, previa petición del personal: "otra canción o vais al pilón", gritaban unos pocos desde primera fila. Otros prefirieron silbar. Los Coronas respondieron y lo hicieron con su estupenda versión de 'Secret agent man', de Johnny Rivers y el 'Ghost Riders in the sky', de Stan Jones para fulminar a los presentes con una demoledora versión de 'Day tripper', de The Beatles, simplemente magnífica. 

Después de tanta apoteosis, Los Coronas aportaron un poco de 'pilates del rock', con estiramientos incluidos, y una pequeña dosis de bálsamo para despedirse del todo. "Gracias por venir a los conciertos", dijo Pardo. "La cultura se mantiene gracias a gente como vosotros. Seguid así". Pues, vosotros también.