Respirando sonidos

El País Vasco con su verde intenso, con su sonido a fiesta, un viaje por la Costa Azul en un coche con la ventanilla bajada, un par de desengaños envueltos en ranchera, una nana con múltiples ritmos, valses y polkas, un concierto entre amigos. La acordeonista Begoña Larrañaga presentó anoche en el Centro Cultural Ibercaja su primer trabajo en solitario, dentro del ciclo musical 'Tendencias', organizado por la Fundación Siglo Futuro. Dar-Dar es una mezcla de ritmos folk que la instrumentista vasca ha elaborado con el fin de hacer soñar, volar, vibrar a quien lo escuche.


Larrañaga llenó anoche el salón de actos de amigos como Fernando Polaino, exguitarrista del grupo Los Lunes con quien comparte ahora grupo, La Orquesta Pinha; Miguel 'Doctor Sapo', compañeros del grupo que tiene con el músico y etnógrafo provincial Jose Antonio Alonso o Mariano García, de la Ronda del Alamín, entre otros. Aunque el patio de butacas al completo aplaudió el directo esta experimentada instrumentista, que quiso acompañarse en el escenario por Héctor Tuya, a la guitarra; Justo Lera, al bajo; Konstantine Chakarov al violín, Stephen Jordan a la baterí y Nidal Kateb al piano. 

El acordeón sabe, por igual, hacer reir y hacer llorar. Ese instrumento que respira al mismo tiempo que regala sonidos hizo viajar, vibrar, soñar y creó atmósferas para el recuerdo. Dar-Dar es un trabajo que bebe de la world music, músicas de todo el mundo como omerías vascas, ritmos de las trikitixas, el ragtime, la polka, el swing, el vals, el jazz o la música celta. Es la propuesta lógica de una instrumentista que durante cuatro décadas ha colaborado con grandes de la escena musical como Joaquín Sabina, Cristina Rosenvinge, M-Clan, Lila Downs, Los Secretos o La Cabra Mecánica, entre otros.

Larrañaga empezó con fiesta, pero siguió con una banda sonora variada, idónea para escenas románticas, alegres o melodramáticas y de intensidad creciente, con sonidos para una despedida, un desamor, un encuentro, un baile entre un gato y una niña, la llegada de la primavera o una nana, bonita y profunda, dedicada al hombre que la crió y que ahora cuenta con 98 años. Es la única canción cantada por la propia Begoña en este disco aunque "amenazo con cantar más", dijo.

Y cumplió... con la versión -sorpresa- que hizo del tema 'El pozo de Arán', incluido en el disco 'Mayo longo', de Carlos Núñez, escrita por Fernando Polaino, agradecido desde el patio de butacas por este sencillo homenaje. Otra dedicatoria: 'La parejita', para Mariano García, "uno de los pocos amigos que se pueden contar con los dedos de una mano", con quien comparte música y voz en la Ronda del Alamín.

Con charlestón siguió hilando Larrañaga un concierto que quiso finalizar con las rancheras 'El calvario' y 'El puente roto', cantadas y disfrutadas al alimón con Héctor Tuya.

Hubo un pre-bis: 'La tonta', un cierre con guiños rock y una despedida con Larrañaga al piano brindando un homenaje a quien fue su amigo, Enrique Urquijo (exSecretos), con quien formó el grupo Enrique Urquijo y los Problemas: la triste 'Sólo pienso en tí', donde destacó -una vez más- el maravilloso violín de Konstantine Chakarov. Para soñar, volar, vibrar...

Artículos Relacionados