Bar Malvarrosa: la Navidad ‘entre amigos’

Este céntrico bar de la ciudad hace gala de su ambiente distendido, su dinamismo y su versatilidad para convertirse en sala de fiestas, salón para cenas o escenario para una cata de vinos. Es, desde hace dos años, un bar con encanto a los pies del monumento más emblemático de Guadalajara, el Palacio del Infantado.


El Malvarrosa se llama así por la flor, también llamada malva de las indias, y no por la playa levantina, aunque el nombre tiene la virtud de atraer a los turistas valencianos que visitan el Palacio del Infantado. La fachada guarda un cierto tono de los pétalos de esta flor que ofrece multitud de propiedades medicinales, emolientes o, entre otras, se utiliza como colorante para el vino. Así que el nombre, más que salitre, transmite aroma, color y sabor, también como los buenos caldos.

El Malvarrosa vive sus terceras navidades, con la frescura de un negocio todavía joven y con la experiencia suficiente para proponer diferentes opciones a los clientes. Admite grupos para cenas, sentados; se adapta a las cenas de empresa con un menú variado por 25 euros con la opción de alargar la sesión con música y copas; y oferta fiestas hasta las tantas de la noche en un amplio espacio para bailar o departir entre colegas, con un buen ambiente adaptable al gusto de quienes decidan ‘chapar’ el garito y para todo tipo de paladares, gustos musicales, orientaciones sexuales…

De todo…

De hecho, en el Malvarrosa cabe hacer casi cualquier tipo de actividad. “Estamos abiertos a cualquier propuesta”, invita Esteban, uno de sus propietarios. De hecho, hasta ahora ha habido de casi todo: han expuesto artistas como la fotógrafa Paula Montávez, se han cantado los goles de La Roja en la última Eurocopa, ha habido brujas y zombies celebrando la noche de Halloween, han participado en las jornadas de tapas, ha habido un fin de semana gallego con productos de la región, se ha convocado una jornada cervecera y se celebran habitualmente catas de vino: ya van por el tercer curso, también para grupos cerrados. Por haber, hay hasta un récord: acompañar al Maratón de Cuentos de la ciudad con 72 horas de apertura ininterrumpida en el bar.

En Nochevieja, el Malvarrosa estará abierto tras las campanadas con entrada libre, evitando los elevados costes del cotillón, pero con un ambiente nocturno.

Durante estas navidades, las copas también tienen un precio asequible –a 3,50 euros-, y se mantienen algunas especialidades de la casa como el chocolate a la taza (con churros, pero también croissants o tostadas), hamburguesas gigantes a precios competitivos, ensaladas y pizzas, además del tapeo habitual.

Un lugar especial

“Desde el principio teníamos claro que no queríamos que fuese un bar más, de tomar un café y me voy, sino que queríamos que fuese un sitio donde charlar y estar a gusto”, dice Esteban. “Creo que lo hemos conseguido: es un sitio para estar a gusto y saborear”, apostilla.

Muchos motivos hacen de la cafetería Malvarrosa uno de los bares más especiales del centro de la ciudad. Uno de ellos es su ubicación a los pies del Palacio del Infantado, el monumento más emblemático de la ciudad cuya sombra cobija a los habituales de la terraza de verano del establecimiento.

Otro motivo especial es el carácter emprendedor y dinámico de sus propietarios. Esteban, periodista de formación, tenía claro que su bar debería ser diferente: la fachada ya transmite encanto, pero la actividad en su interior lo confirma: es un lugar versátil, donde tan pronto se puede celebrar una cena familiar o un cumpleaños como montar una fiesta nocturna y degustar sus hasta cuarenta variedades de ginebra. Se cata vino, se puede consultar Internet porque hay wifi y, en épocas especiales, como el Tenorio Mendocino, incluso se puede compartir una caña con algún personaje de época.

Pero el Malvarrosa también sirve de puertas afueras, y tiene a disposición de los clientes un servicio de café a domicilio y otro de catering para eventos, disponible si se contacta con sus responsables.

No es el típico bar

“Hemos dado un cambio radical a este bar, con una gran inversión personal y económica para que no se parezca en nada a los bares que hay en la zona”, explica Esteban. Todo el diseño y la decoración son personales, pero también el espíritu es especial: dinamismo, animación, encanto y sabor son algunas de las características de Malvarrosa. “No queríamos limitarnos a estar al otro lado de la barra esperando a que viniese la gente y ya está”. Por eso sirven también en catering o no dudaron en montar la terraza de verano: “No sé cómo a quienes habían estado hasta ahora no se les había ocurrido”, dice su camarero titular alzando la mirada hacia el exterior, con la fachada principal del Infantado.

Malvarrosa promete a quien apueste por llevar allí sus celebraciones de Navidad que tendrán no sólo dinamismo en la oferta, como el vermú de fin de semana (con tapa especial: pulpo, paella o migas), sino un espacio a sus anchas y un ambiente familiar. Para estar entre amigos.


Galería de fotos: Servicio de café a domicilio; terraza y amplia oferta de ginebras:

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EN RESUMEN:

Para divertirse… Cenas de empresa, cenas entre amigos, cumpleaños, fiestas de noche.

Para comer… Hamburguesas gigantes, pizza, tapas, vermú con migas, paella o pulpo.

Para beber… Cuarenta variedades de ginebra, una amplia variedad de vinos y chocolate a la taza.

De puertas para fuera: Servicio de café a domicilio y servicio de catering.


Cafetería Malvarrosa. Plaza de Los Caidos, 1. Guadalajara

Interesados en reservar para cenas o fiestas: 949.49.27.97 / 656.52.59.68.