La cultura de base suspende a sus gestores

20 asociaciones responden a un cuestionario de Cultura EnGuada para examinar el panorama cultural de la ciudad de Guadalajara, que valoran con un 6,5. • Dan un notable a su propia labor y un 4,1 al apoyo institucional, aunque la peor valoración es para la disponibilidad de espacios para asociaciones.  En el capítulo de aspectos a mejorar, lo que más citan es más participación, planificación y coordinación con las instituciones. 


Las asociaciones y colectivos de la ciudad de Guadalajara consideran que el panorama cultural de la ciudad goza de buena salud, a pesar del deficiente apoyo institucional y gracias, sobre todo, a la labor que lleva a cabo el propio tejido sociocultural. Esta es la principal conclusión que se extrae de las respuestas que 20 de estas entidades (entre ellas las que gozan de mayor actividad y prestigio) han emitido a un cuestionario con 10 preguntas formulado a principios de diciembre por Cultura EnGuada sobre diferentes aspectos de la gestión cultural arriacense.

¿Cuál es la valoración general del estado de la cultura actual en la ciudad de Guadalajara, teniendo en cuenta la actividad asociativa, de empresas y pública?” Con un 6,5 de media evalúan los encuestados esta cuestión. Una buena nota, pero no tan alta como la valoración que dan los colectivos al papel que ellos mismos desempeñan y que puntúan con un notable (7,5). Este aspecto es además el que más mencionan para señalar “lo mejor” del actual panorama cultural alcarreño.

La encuesta ofrece un claro desequilibrio entre la percepción que tienen los colectivos de su labor y la que llevan a cabo las instituciones públicas con competencias en materia cultural. Ninguna de las tres administraciones aprueba el examen de las asociaciones. El Ayuntamiento saca la nota más alta, un 4,5, y la Diputación y la Junta no llegan al cuatro, a pesar de que la votación valoraba a partir del uno. En esta valoración se pedía a las asociaciones que tuviesen en cuenta no solo el apoyo de las autoridades a la cultura de base -lo que más directamente les afecta- sino también el fomento de la cultura local en un sentido más amplio y la oferta que llevan a cabo estos organismos públicos.

Al ser preguntados por la valoración de los políticos al frente de estas administraciones, el 25% de los encuestados asegura que desconoce al consejero de Cultura, Ángel Felpeto, que obtiene un 2,9 por parte de quienes sí lo evalúan; tampoco una de cada cuatro entidades encuestadas se considera capaz de valorar la labor del diputado provincial de Cultura, Jesús Herranz, que obtiene un 2,7 de entre quienes contestan; mientras que el concejal Armengol Engonga, obtiene un 4,15 y es conocido en 19 de los 20 casos.

Pero el aspecto peor valorado pasa por un asunto que en los últimos tiempos ha venido generando controversia entre voces procedentes de las asociaciones y algunas autoridades: el acceso a las infraestructuras públicas. Las 20 asociaciones que han respondido al cuestionario consideran que la disponibilidad de espacios (oficinas, sedes, salas de ensayo, locales para reunión, escenarios y salas para exhibición) es claramente escasa, al dar aquí la nota más baja de toda la encuesta, un 3,2 de media. Es este, además, uno de los aspectos que más ampliamente han sido comentados en la última pregunta, donde se animaba a las asociaciones a destacar aquellas cuestiones de la cultura guadalajareña que deben ser mejoradas de forma urgente y/o prioritaria.

 


LO MEJOR Y LO PEOR

En la página 6 del periódico impreso del que se extrae este artículo en su versión digital consta una amplia relación de comentarios de las asociaciones a lo mejor de la cultura guadalajareña y a lo que demandaría esfuerzos de mejora. También aquí muchas subrayan el impulso del tejido cultural para gozar de un panorama halagüeño: “Gracias a las asociaciones tenemos una ciudad viva, llena de acontecimientos de muy alta calidad durante todo el año en materia de arte, música, artes escénicas...”, resume uno de los colectivos encuestados. Otra asociación pide a las instituciones que “vean en el tejido asociativo un aliado para mejorar su oferta cultural, y no una amenaza o en el mejor de los casos, un incordio”.

No obstante, la encuesta refleja a veces incongruencias en el parecer de unas y otras asociaciones. Así, cuestiones que para unas pueden encontrarse entre “lo mejor” deberían ser, para otras, objeto de mejora.

En un ejercicio de síntesis, transcribimos algunas de las respuestas más reiteradas y/o interesantes que las 20 asociaciones consultadas han dado a las dos últimas preguntas del cuestionario: “¿Qué es lo mejor de la cultura guadalajareña (eventos, políticas, prácticas, fenómenos, circunstancias…)?” y “¿Qué aspectos de la cultura guadalajareña deben ser mejorados de forma prioritaria y/o urgente?”. Para dar respuesta a estas cuestiones, desde la redacción de Cultura EnGuada se animó a los consultados a responder en un máximo de diez líneas.

»El tesón del tejido socicultural: La práctica totalidad de las asociaciones, entidades y fundaciones consultadas coinciden en destacar “el pulso cultural de la ciudad” y el “impulso” que dan todos estos colectivos al panorama cultural alcarreño, a pesar de las dificultades señaladas por muchos de los encuestados; en sus redacciones hablan de “pírrico e insuficiente” apoyo, de trabajo en circunstancias “precarias” o incluso de “grupos que no reciben ayuda pero siguen incansables haciendo ciudad”.

»La variedad de la cultura de base: La diversidad de la oferta cultural y de las iniciativas de los colectivos locales; y el panorama musical de base, con “tantas asociaciones y de calidad, pese a la ‘ayuda’ que de sus gobernantes y políticas recibe” son dos de las cuestiones que varias de las asociaciones remarcan como los aspectos más positivos.

»Las citas más destacadas: De manera generalizada las asociaciones y colectivos culturales de la ciudad resaltan la celebración del Maratón de los Cuentos, el Festival de Cine Solidario (Fescigu) y el Tenorio Mendocino y las programaciones de la Fundación Siglo Futuro y del Cineclub Alcarreño. Entre las más mencionadas se encuentran también las actividades de la Agrupación Fotográfica, de Radio Arrebato y de El Rincón Lento.

»Motivo de orgullo: En algunos casos, los encuestados piden un mayor apoyo para que aquellas citas culturales que se tienen como “orgullo” de la ciudad, sean promocionadas como “señas de identidad” e incluso ‘vendidas’ como reclamo turístico. Además, sugieren a las instituciones públicas la necesidad de “reconocer y promocionar” estas citas, potenciándolas con actividades específicas y complementarias “de gran calado”.

»Programaciones que funcionan: Entre las respuestas, aparecen algunas dinámicas positivas que, sin ser señaladas de manera generalizada, son apuntadas por más de una asociación: el funcionamiento de la Biblioteca como “foco cultural” con actividad continuada, incluyendo las reuniones de los clubes de lectura; el calendario de propuestas culturales del Ayuntamiento (no pocos citan el Solsticio Folk); la programación del Teatro Buero Vallejo; la reapertura del Teatro Moderno; y el respaldo del público a las actividades organizadas -aunque aquí también hay quien opina lo contrario-.

»Coordinación y participación: Entre lo que necesita mejorar urgente o prioritariamente son mayoría los colectivos que exigen coordinar la actividad de las administraciones entre sí y con las propias asociaciones, “trabajando en red”. En este contexto, reclaman una relación más fluida de las instituciones con la cultura de base, mayor visibilidad y más apoyos, no sólo en aquellos aspectos exclusivamente económicos; crear herramientas y plataformas para fomentar la participación ciudadana en la programación cultural y consultar a las asociaciones para conocer sus necesidades y poder así darles respuesta. De manera concreta, varias proponen que no se solapen actos; más programación en los barrios; una red de bibliotecas municipales o de doble uso; y una representación “real” de las asociaciones en el Patronato Municipal de Cultura.

»Apoyo institucional: Las asociaciones piden “espacios y recursos”. Las dos demandas de apoyo institucional más exigidas pasan por incrementar los presupuestos y por la cesión de infraestructuras “para que la supervivencia de las propuestas de base no dependan sólo del esfuerzo personal y el voluntarismo”. Muchas asociaciones exigen además que se difundan y promocionen mejor las actividades, así como una mayor predisposición por parte de los políticos y de los técnicos; mejorar la transparencia en el gasto cultural y el criterio de adjudicación de las subvenciones y convenios, así como agilizar el pago de las ayudas y facilitar los trámites; e inversión en cultura tradicional.

»Acceso a los espacios: Hay casi total unanimidad a la hora de reclamar facilidades en el acceso a las infraestructuras públicas, uno de los indicadores que menor puntuación ha obtenido en la encuesta. Muchos colectivos reclaman la “apertura estable” de espacios como el Tyce y el Teatro Moderno; la reapertura de instalaciones actualmente cerradas como las naves del Fuerte de San Francisco, el Ateneo o las antiguas prisiones; atender el estado de abandono del Centro Cívico; y dar usos culturales a los espacios infrautilizados o en estado ruinoso.

»Espacios en mejores condiciones: En el modo de acceder a salas para sedes o reuniones, locales para ensayo o salas de exhibición, las asociaciones proponen distintas mejoras en personal, equipamientos, disponibilidad a lo largo del calendario, eliminación de las tasas “abusivas” que se cobra a las asociaciones y colectivos sin ánimo de lucro o reducir las fianzas por el uso del espacio público para realizar eventos en la calle. Varias de ellas citan expresamente la necesidad de contar con una Casa de la Cultura, con locales para asociaciones -en horarios más amplios, incluyendo tarde/noche y fines de semana-, con salas de exposición y exhibición... También hay quien reclama más apoyo al Palacio del Infantado, con implicación de todas las administraciones para ampliar y definir su futuro como Museo de Guadalajara.

»Oferta cultural: Muchas de las asociaciones consultadas piden mejorar la calidad de la programación que se oferta desde los organismos públicos. Entre sus reivindicaciones, “replantear” la programación teatral con propuestas más alternativas y menos comerciales, que den mayor visibilidad a artistas y empresarios locales; revisar con criterios de calidad la programación en marcos festivos (Ferias, Carnaval, Navidad...) donde se “despilfarra” buena parte del presupuesto del Patronato, evitando “llenar el centro con programación a bajo coste y bajo valor sociocultural”.

»Educar al público: Varios encuestados apuntan la necesidad de “cultivar el acto cultural” y educar el gusto del espectador. En particular piden “despertar la curiosidad por la cultura en todas sus manifestaciones” -incluyendo las minoritarias- y programar “actividades que hagan nacer la afición por la cultura en los niños y las niñas”.

Esta información ha sido originalmente publicada en el número 18 impreso de Cultura EnGuada.