Refrescante y masiva gancherada en honor a Sampedro

La XXI Fiesta Ganchera reunió a 2.500 personas ayer en Taravilla, en una edición folclórica y popular que incluyó un breve homenaje a José Luis Sampedro, autor de 'El río que nos lleva'. • La viuda del escritor, Olga Lucas, recogió "muy emocionada" una talla en madera: "estas tierras no deberían despoblarse", dijo. • El gobierno regional apoyó la cita con la presencia del vicepresidente Martínez Guijarro, que anunció la señalización de una ruta. • También acudieron a la fiesta los diputados de Turismo y Desarrollo Rural.


Tres kilómetros separan el paraje del Barranco Bañeiro hasta el puente de la Pasarela del Salto, en Taravilla. Tres mil metros de aguas transparentes y cristalinas del Alto Tajo, en medio de un generoso paisaje natural que se vuelve espléndido a la vista y que ayer sábado, en la celebración de la XXI Fiesta Ganchera, se llenó de vecinos, turistas y bañistas que se dividieron de forma desigual por el recorrido. Fue una edición extremadamente festiva y veraniega, refrescante y popular, que llegó a congregar a 2.500 personas en la Pasarela, según trasladó a Cultura EnGuada Javier Benito, miembro de la Asociación de Municipios Gancheros, organizadora de la cita.

Esta edición incluyó un pequeño homenaje al escritor José Luis Sampedro -que dio voz a los gancheros en su novela 'El río que nos lleva'- en el Centenario de su nacimiento. El acto consistió únicamente en la entrega de un ganchero en talla de madera ya que no hubo lectura de pasajes del libro como estaba previsto. “Él puso esta zona en el mapa, fue una de las personas que inspiraron la figura de protección del Parque Natural del Alto Tajo y era de justicia que los gancheros le hicieran este homenaje”, destacó el vicepresidente primero del gobierno regional, José Luis Guijarro. “El amor es recíproco. Sampedro amó esta zona, a estas personas, amó la labor de los gancheros. Lamentablemente, él ya no está para recogerlo. Lo recojo yo en su nombre muy agradecida, muy emocionada y animando a que sigan manteniendo esta fiesta y esta tradición ganchera”, señaló tras recoger el regalo, Olga Lucas, viuda del escritor.

Sus palabras cerraron una mañana que arrancó sobre las nueve en la plaza de Taravilla, con el reparto de rosquillas y aguardiente al ritmo de la música de los Dulzaineros Travesaña de Sigüenza, que musicaron toda la jornada. Pasadas las once, la fiesta se trasladó hasta el Barranco Bañeiro, donde no fue fácil acceder, y en el que poco más de medio centenar de personas aplaudieron la suelta de troncos al ritmo de la dulzaina y el tambor. Las largas maderas se unieron de dos en dos, de cuatro en cuatro, y eran conducidas por parejas ataviadas con el traje típico. Entre los conductores de la maderada, se vieron jóvenes, algún veterano, una adolescente, varios niños, un pequeño y hasta un 'espontáneo' que, sin ir vestido a la antigua usanza, quiso ayudar transportando un par de troncos. 

El recorrido por el Tajo es un placer para los sentidos. Lo saben bien los que decidieron ver el viaje de los gancheros por diferentes tramos y prefirieron anticiparse a su llegada a la Pasarela. Unos esperaban su paso charlando sobre unas sillas en forma de tronco partido, que parecían hechas a propósito, en el sendero pegado al río; otros, desde la montaña que se alzaba enfrente -encaramados a las rocas o buscando lugares imposibles para hacer la foto-; otras, remojándose los pies en el “agua tran fresquita”. Hubo también mujeres jóvenes, vestidas como manda la tradición, que esperaban a los gancheros para piropearles, animarles y lanzarles al aguaun refrescante bote de cerveza. También hubo quienes prefirieron darse un baño en la parte más cercana a la Pasarela. Allí había niños desnudos disfrutando del agua, en bañador o enfundados en toallas hasta familias que habían llevado todo lo necesario para pasar un día de campo. 

Sobre las dos de la tarde, y con una hora de retraso sobre el horario previsto, los primeros gancheros bordeaban el pequeño meandro antes de la llegada, pasando bajo el puente colgante. Entonces, se sucedieron los aplausos, las exclamaciones ante las caídas al río y las mulas aparecieron para rubricar la fiesta en la saca de los troncos. Ellas también cumplieron con su oficio.

Un éxito de convocatoria”

Todo ha salido perfecto”, aseguró el ganchero Javier Benito, "y sin incidentes, pese a la gran afluencia de público. Para ser Parque Natural, con un acceso únicamente con vehículo particular, ha sido tremendo”, añadió en referencia a las colas kilómetricas que formaron los coches de los visitantes, aparcados en fila en el camino que lleva a la laguna de Taravilla y que obligaron, en algunos casos, a andar más de dos kilómetros hasta el puente de la Pasarela del Salto, donde sucedió la saca. Voluntarios de Protección Civil y miembros de la Guardia Civil se encargaron de organizar el paso de vehículos y la afluencia de espectadores, recomendando incluso a los bañistas que evitaran zambullirse en el río tirándose desde el puente colgante que no soporta el peso de más de una veintena de personas. 

La escasez de agua por la sequía no resultó un impedimento para el normal desarrollo de la jornada: “Esto no es de ahora. Llevamos ya varios años”, añadió Benito. No obstante, “el tramo del río por donde ha transcurrido la fiesta ganchera es un tramo con muchas pozas. Siempre va a tener agua porque la profundidad oscila entre 5 y 7 metros”. 

Fotos: R.M. / E.C.

Pasadas ya las tres de la tarde, la cita se trasladó hasta el pueblo, donde quienes continuaron con la fiesta pudieron compartir una paella y, ya por la tarde, disfrutar de una sucesión de juegos tradicionales y deporte rural, mientras un escultor tallaba en madera y con sierra eléctrica una estupenda escultura a partir de una caricatura de José Luis Sampedro.

Hubo juego de bolos, carreras de sacos y salto a la comba, competición de tira-soga y hasta una demostración de trilla que disfrutaron los más pequeños, después de que tres miembros de la asociación ganchera esparvaran la mies.

También se celebró un concurso de corta de troncos, donde cinco equipos -correspondientes a los municipios de Zaorejas, Peñalén, Poveda, Taravilla y Peralejos de las Truchas-, formados por cuatro gancheros cada uno, tuvieron que cortar con tronzón tres rodajas de un tronco. La jornada acabó con música en la plaza, a cargo del grupo folk Las Colmenas, que inició su actuación con el 'Himno a la Alcarria'.

De lo primitivo a lo turístico

La fiesta, que trata de rememorar y homenajear el secular oficio de transportar las maderadas por aguas del Tajo hasta las factorías madereras de Aranjuez, tiene hoy algo de paradoja: esta ruda y arriesgada labor que pertenecía a un mundo “primitivo y elemental”, como lo describió Sampedro, se ha convertido ya en una fiesta popular y turística, donde los troncos llegan para la fiesta transportados en camiones, cuando fue precisamente la introducción de estos vehículos una de las claves de la pérdida de este oficio, cuya recreación es desde 2008 Fiesta de Interés Turístico Regional.

Veo que cada vez le dan más aire festivo pero no olviden lo que hay detrás. Sigan celebrando sin olvidar el contenido, la dura vida que tenían los gancheros y lo que son estas tierras, que no deberían despoblarse”, advirtió Olga Lucas, durante el homenaje de este año.

El despoblamiento”, coincidió el vicepresidente primero José Luis Guijarro, que acudió a la fiesta, “es el principal problema que tenemos en estos momentos”. Y “para que la gente quiera vivir en estos pueblos, para fomentar su crecimiento y desarrollo, esta comarca tiene que basarse en el turismo”. Es la estrategia que se ha marcado el gobierno regional, que se ha comprometido a señalizar la ruta de los gancheros. “Era una antigua reivindicación”, admitió Javier Benito a Cultura EnGuada. "Todavía está por concretar el qué y el cómo. En los próximos meses lo veremos”. 

La idea pasa por diseñar “una ruta estable durante todo el año para que la gente que se aproxime a la zona, para que tenga algún elemento que ayude a seguir la ruta de los gancheros y pueda leer algún fragmento del libro 'El río que nos lleva', de José Luis Sampedro, o algún comentario de la fiesta ganchera”, añadió Benito.

Además de una ruta señalizada, la Junta presentará el próximo mes de enero en Fitur un video promocional, grabado durante el día de ayer, que se promocionará en las redes sociales. Y durante la jornada de ayer, blogueros y periodistas especializados en turismo, invitados por el gobierno regional, pudieron “conocer de manera directa” la fiesta “para que puedan hablar de ella y promocionarla”. Los primeros resultados se podrán ver el próximo año, el último fin de semana de agosto.